R. ISAAC BEN BARUJ ALBALIA

 Rabí Yitzjak Ben Baruj Albalía, príncipe de la judería de Sevilla, matemático, astrónomo , poeta y posek de la Edad de Oro de la era rabínica de los Rishoním en Sfarad.



En el año 70  d.e.c. el  aún general romano llamado Tito destruyó el Templo de Jerusalén, saqueó la ciudad y deportó a unos 97.000 judíos -cifra inmensa para la época, pero insignificante si se piensa que el paso de este general y su padre , Vespasiano, dejó un millón de judíos muertos. Entre esos cautivos que tomaron parte en lo que conocemos como la Diáspora de Roma, algunos fueron enviados a Emérita Augusta -Mérida-  fundada en el 25 d.e.c. como ciudad de vacaciones de los legionarios eméritos que habían combatido en las guerras cántabras. De esto tenemos hasta artefactos arqueológicos: la Lápida de Justino,  la  puedes ver en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida; rememora a Justino (Iustinus) , hijo de Menandro, natural de Flavia Neapolis, casado con Sabina. Pues bien, Flavia Neapolis es el nombre que los flavios -Vespasiano y Tito- dieron a la ciudad samaritana de Shjém (Naplusa, o Nablus para occidente)

Estela de Justino, Mérida

Y entre ese grupo de esclavos judíos deportados al otro extremo del Mediterráneo también iba Barúj (Bendito, en hebreo), aristócrata jerosolomitano que dominaba el comercio de la seda en Judea y  cuyos ancestros estaban relacionados con el grupo de discípulos del profeta Jeremías ( en concreto con el escriba -clase social importante- Baruj Ben Neríha, que vivió en tiempos del rey Zedequías y que junto su hermano, ministro real, fueron deportados a Babilonia. Fue, según se cuenta en el Talmud, maestro de Ezra el escriba. )

Los descendientes de Baruj en Hispania, que desarrollaron la sericultura hispánica y así hicieron gran fortuna, en algún momento dado de la Historia pasaron a vivir a Córdoba, donde en el año 4795 -que se corresponde con el año 1035 d.e.c.-  nace Yitzjak,   en el seno de una familia aristócratica cuya cabeza de familia es Baruj Albalia.

Rabí Yitzjaj Ben Baruj Albalia será uno de los principales representantes de la era rabínica llamada de los Rishonim (“los primeros” en  practicar la reforma de la exégesis talmúdica: Rashi, Najmánides, Maimónides, etc. quienes trataron de racionalizar el estudio sapiencial hebreo frente a la corriente mística e irracional de los cabalistas)

Casi todo lo que sabemos de él lo conocemos por el Sefer Ha´Kabalá, de Abraham ibn Daud, que era su nieto por vía materna; así, por ejemplo, sabemos que sus primeros pasos en las letras los dio con un maestro venido de Francia y que luego pasó a Lucena, donde estudió  el Talmud en profundidad y donde  pasa a formar parte del círculo del rabino de esa importante judería,  Ibn Gayyat, a través del cual entra en contacto con el visir de la Granada nazarí,  Shmuel Ha´Naguid Como corresponde al príncipe de los hebreos de entonces, Ha´Naguid poseía una gran biblioteca, que puso a total disposición de YItzjak Ben Baruj. Con los Nagrella entabló profunda amistad -además eran sus mecenas- y visitó el palacio del visir en muchas ocasiones; de hecho, se encontraba en él cuando los disturbios de aquel Shabat del mes de Tevet de  1066, cuando asesinaron a Yosef, el hijo del visir (y a miles de judíos más)

Después, Ytzjak se asentaría en Sevilla, en la corte de los banu Abbad, como astrólogo y rabino, además de como nasí  de la judería de la taifa sevillana, que elevó hasta convertirla en centro de estudios talmúdicos y a la que dotó con una gran biblioteca de manuscritos , pues dedicó gran parte de sus años a recuperar la desperdigada biblioteca de su mentor granadino. Pero con la llegada de los almorávides a Sevilla, tuvo que regresar a Granada.

Escribió un libro sobre los más díficiles pasajes del Talmud, Kupat Ha´Rojlím, La caja de los mercaderes, perdida, así como trabajos astronómicos sobre el calendario hebreo, también perdidos, numerosos poemas litúrgicos -piutím.

En su fallecimiento, en 1094, su hijo tenía 17 años y fue tutelado por Rabi Yitzjak Alfasi -antiguo enemigo de su padre- que cumplió con el deseo de Baruj de ser perdonado y hacerse cargo de la educación de su hijo. Yehuda Ha´Leví le compuso un poema en el que le trata de verdaderamente bendito.

 

BIBLIOGRAFÍA:

-Jewish Encyclopedia

-“Al-Mu’tamid y los Abadíes” de Pilar Lirola Delgado. Ed. Fundación Ibn Tufayl de Estudios Arabes

“Literatura hebrea en la España medieval” de Ángel Sáenz-Badillos. Ed. Fundación Amigos de Sefarad
-Nissan Mindel, The rishonim, Published and copyrighted by Kehot Publication Society, Chabad.org