ABRAHAM DE CASTRO Y EL PURIM DE EL CAIRO

El 28 de adar  los judíos de Egipto celebran Purim Mitzráim, el Purim de Egipto, evento que sirvió a r. Abraham de Castro pasar a la historia entre otras cosas como instigador  de la reconstrucción de las Murallas de Jerusalén.


El Cairo en 1524, tenía una notable judería, tan importante como la de Alejandría, en la ribera del Mediterráneo. Al otro lado, enfrente, el Imperio Otomano de Suleymán El Magnífico, que acababa de hacerse con la importante isla egea de Rodas, baluarte de los caballeros de la  Orden de S. Juan de Jerusalén. El mismo Egipto era ya parte del Imperio Otomano, tras la derrota de los mamelucos en la batalla de Ridanya , 1517, entre el sultán Selim I y Tuman bay II, el último califa abasí.

Egipto será otomano durante los próximos tres siglos.

Solimán nombró gobernador a Ajmed Pashá, que se dedicó básicamente a explotar sin escrúpulo alguno a sus súbditos egipcios. El jefe de la Casa de la Moneda era el rabino sefardí Abraham de Castro, hispano´hebreo cuya familia, como es habitual, en vez de convertirse huye a Portugal,de donde luego tendrán que huir a su vez. Algunos miembros de la familia De Castro se refugiaron en Egipto, que entonces parecía ser el lugar más seguro para poder llevar una vida plenamente judía.

El pachá pidió al rabino -ministro de economía, a la sazón- grabar su efigie y nombre  en las monedas en curso. Las intenciones estaban claras: Ajmed quería dar una especie de golpe de estado y auto-proclamarse sultán de Egipto. Abraham de Castro, entonces,  partió hacia Constantinopla, con el objetivo de informar a Suleymán. Y  mientras tanto, Ajmed asoló , con el ejército el país -y con especial inquina- a la judería , en venganza por la actitud del rabino.  Y se auto-proclamó  sultán. A los judíos que dejó vivos les impuso unos impuestos  imposibles de afrontar y amenazó matar a todos los miembros de la comunidad judía local si no pagaban la fortuna que él exigía.

Solimán el Magnífico

El 17 de Adar del 1524 (5284), al no cumplir la comunidad judía con el pago de los impuestos, decretó la pena de muerte para todos los judíos de El Cairo,  entonces en lo que hoy es el barrio de Fustat.   La pena habría de  ejecutarse en los próximos días. Los judíos de El Cairo, desesperados,  se concentraron para rezar.

Al día siguiente, el 18 de Adar, un grupo de soldados fieles al Sultán se reorganizaron y atacaron el palacio de Ajmed, que tuvo que huir;  poco después,  llegaron los efectivos que se enviaban desde Constantinopla tras haber sido el sultán advertido por Abraham de Castro.  Los soldados capturaron a Ajmed y lo mataron el 28 de Adar de 1524.

Rav Abraham de Castro fue nombrado como máximo jefe  del tesoro real, es decir, ministro de economía, lo que le hacía estar muy cerca del propio sultán.  Abraham aprovechó la coyuntura para solicitar al sultán la  re-construcción de  las murallas  que rodean hasta el día de hoy la Ciudad Vieja de Jerusalem, y que en parte, sólo en parte, son prolongación de las verdaderamente antiguas murallas de la Ciudad de David. (La leyenda cuenta que los arquitectos a los cuales se les encargó el proyecto fueron decapitados en lo que hoy sería la Puerta de Yafo por dejar extramuros el Monte Sión)

Rabbi Abraham fue padre de uno de los jajamím (sabios)  más grandes de la historia de Egipto:  Rabbi Ya´aqov de Castro, el Mahariqash, formado en Jerusalén y que en  1570 visitó Tsfat y fue invitado personal de r. Yosef Caro.

Es por eso que como ordenaron los jajamím de Mitzraim,   que todas las noches del 28 de Adar  se leyera una “meguilá”  que narra los hechos , instaurando de forma halájica que sería fiesta para toda la comunidad judía de Egipto.

 La Meguilá de Purim Mitzaráim, en hebreo, aquí