CRESQUES ABRAHAM, EL MAYOR CARTÓGRAFO DE LA EDAD MEDIA

En Mallorca,  Cresques Abraham , junto a su hijo,  fue pionero en la ciencia de la cartografía para poder extender el comercio y la cultura por los mares medievales.

Cresques Abraham , judío mallorquín -xueta (chueta)- nació en 1325 , en el seno de una conocida dinastía de rabinos mallorquines. Fue padre del también cartógrafo Yehuda Cresques, ambos figuras señeras de la Escuela Cartográfica Mallorquina, no sólo por la confección de mapas sino también por la fabricación de astrolabios y otros instrumentos que facilitaban la navegación.

Tradicionalmente se ha interpretado que «Cresques» era el apellido familiar y que, por tanto, el nombre era Abraham Cresques,  pero los estudios realizados por Jaume Riera y Gabriel Llompart determinaron que no se había tenido en cuenta la forma con la que transmitían los patronímicos en la comunidad judía, según la cual el primer nombre del padre pasaba a ser el segundo del hijo. De esta forma, Jehuda Cresques era hijo de Cresques Abraham, nieto de Abraham Vidal y bisnieto de Vidal Cresques.

Cresques Abraham se desempeñó en sus faenas geográficas protegido por  varios monarcas de su tiempo:  Pedro IV de Aragón, Juan I de Aragón y Martín I de Aragón, que hicieron mucho por él -a la sazón por sus propios reinos-  y dejó tras de sí una nutrida documentación sobre cartas náuticas realizadas por él y su hijo, actualmente perdidas, aunque se le atribuyen algunos mapas anónimos, como el Atlas catalán (de 1375) -obra, guardada en la Bibliothèque National de Paris, considerada como la pieza que alcanzó el punto más alto del conocimiento cartográfico medieval. Fue un encargo de Jaime I de Aragón y por esta obra se les abonó un total de 150 monedas de oro. El atlas catalán incluye no solo mapas, sino también información en astronomía y descripciones de varias regiones del mundo tal como estaban escritas en libros de viajes europeos, incluidos los de Marco Polo.

El taller de cartografía del judío mallorquín Cresques Abraham consiguió dibujar , con una gran precisión,  el perfil de las costas occidentales del continente africano, entonces prácticamente desconocidas por los europeos, gracias a los libros de navegación de Ferrer. Gracias también a estos libros, quedarían perfectamente documentadas las rutas atlánticas que unían Mallorca y los puertos del norte de Europa a través del estrecho de Gibraltar.

Aquí , el mapa de Cresques

  • Porcel, Baltasar (2002). Los chuetas mallorquines. Quince siglos de racismo. Barcelona: Altaya. ISBN 8483074591.