EL DÍA EN QUE CONFISCARON LA SINAGOGA MAYOR DE SEGOVIA

Celebrando el Corpus Christi en la Segovia del S XV, la antigua Sinagoga Mayor, del S XIII, fue expropiada por la Iglesia a través de una calumnia de sangre.


Fray Alonso de Espina, un gran antisemita que no fue testigo ocular de los hechos, que ocurrieron en 1410, pero él, muchos años después lo cuenta en su en su Fortalitium fidei contra iudeos, sarracenos aliosque christiane fidei inimicos.  En semejante obra, cuenta que un grupo de judíos segovianos compraron a un sacristán una hostia para profanarla en la sinagoga. El consabido libelo de sangre, tantas veces repetido a lo largo de la historia.

Y sigue contando que,  puesto que no consiguieron quemarla y temerosos de las consecuencias de su acto , estos judíos decidieron entregar la hostia al prior del monasterio dominico de Sta. Cruz la Real de Segovia; el prior  los denuncio entonces al obispo,  Juan Vázquez, quien a su vez informó del hecho a la reina Catalina de Lancaster, madre y tutora de Juan II, quien se encontraba en ese momento en la ciudad. Las autoridades detuvieron a los acusados, que fueron sometidos a tormento.

El incendio de 1899

La fiabilidad del escrito antisemita-clerical  de Fray de la Espina es tan dudosa que hay una versión alternativa de los hechos.

El sacristán de S. Facundo pidió dinero prestado a un judío a quien le dejó en prenda  una Sagrada Forma. Pero  el prestamista judío , con amigos de la sinagoga, se entretuvieron con ella,  introduciéndola en un caldero de agua hirviendo para profanarla y para ver qué pasaba. Para sorpresa de los allí presentes, un violento temblor sacudió el edificio, abriéndose una grieta en el muro de la sinagoga por la que salió la Sagrada Forma que fue a refugiarse al convento de Santa Cruz la Real. UNap ersona comulgó esa hostia y murió a los tres días. Cuando Catalina de Lancaster se enteró de los hechos,  ordenó apresar a los culpables y ponerles un castigo ejemplar:  quitando la Sinagoga Mayor a los judíos y consagrando el edificio como iglesia cristiana bajo el nombre del Corpus Christi..  A los convictos se les arrastró por la ciudad de Segovia hasta desmembrarlos vivos.

 

Las cinco ojivas del Jumash sobre donde estaba el Hejál

El lugar hoy pertenece a la orden de las clarisas. Abrió sus puertas el 7 de septiembre del 2003 después de dos años de obras. Tuvieron que pasar más de cien años para que se volviese a abrir al público el edificio prácticamente igual a como estaba antes del incendio. Pero no como estaba antes de la usurpación.

En la pared del sur, donde en su día estuviera el altar, aparece una grieta, que los Segovianos justifican con la leyenda que hemos contado, y que dio origen a la festividad de la “Catorcena”, de la que la cual los segovianos apenas saben su origen antisemita.