EL KETER DE DAMASCO QUE SE ESCRIBIÓ EN BURGOS

Joya burgalesa  de la literatura tanájica en la Biblioteca Nacional de Israel desde los años´60 del siglo anterior.



Kéter -corona, כתר-  es el  nombre que se le dio a un manuscrito del S X, realizado en la Tierra de Israel, concretamente en Tiberias, y a manos de Aharón Ben Asher. Maimónides , cuando esta obra circuló en El Cairo, encumbró la obra diciendo que era el texto del Tanaj más preciso; más  tarde,  se puso a disposición de la comunidad de Alepo (Jalab, en original) Por eso se le llamó también  el Codex Aleppo en el mundo de la filología; en hebreo Keter Arám Tzobá. .. Se exhibe en el Santuario del Libro de Jerusalén después de años en la Biblioteca Nacional. Con el paso del tiempo, degeneración en generacióni, Kéter pasó a designar a todo manuscrito tanájico, incluso impreso, de toda La Torá o de alguna de sus divisiones canónicas para el mundo hebreo.  Incluso ha servido para dar nombre a una conocida editorial israelí.

No obstante, en la Biblioteca Nacional de Jerusalén se conservan unos cuantos volúmenes de Kteri Dameshek -Coronas de Damasco- que a pesar de lo que pudiera parecer en un principio no fueron escritos realizados en Damasco.

Uno de estos tesoros bibliográficos es el Keter Dameshek de Burgos,  escrito en 1260 por Menajem ben Rabbi Avraham . El libro fue transferido a la sinagoga de Khush al-Basha al-‘Anabi en Damasco, Siria.

En 1920, fue robado de la sinagoga y descubierto nuevamente en 1962,   cuando fue comprado para la Biblioteca Nacional.

En este caso en concreto el texto pertenece al Targún de Onkelos (texto de principios del S. I  en Babilonia, con la traducción de la Biblia al arameo) Concretamente, el keter de Dameshek/Burgos contiene los libros de Los Profetas.

Recientemente se ha inaugurado una exposición de ketarím en las que el de Burgos es uno más de los expuestos al público.

La ciudad de Burgos fue una localidad importante  ya desde el S X, y sobre todo desde el s XI, cuando en 1038 Fernando I la nombra capital de Castilla, aunque luego pasaría a Toledo. En el S XII ya se menciona la existencia de judería, la más importante de la meseta norte, pues tenía hasta divisiones , la de arriba y la de abajo (del castillo)