ISAAC ABRAVANEL

 Apunte biográfico de un insigne sefardí a caballo entre las finanzas y las letras que intentó que se derogara el Edicto de Granada.


 La familia Abravanel fue una de las más antiguas y conocidas de las hispano-judías. Según Amador de los Ríos, el fundador de la dinastía fue SAMUEL ABRAVANEL, que fue abuelo de Isaac Abravanel, aunque el árbol familiar entronca con el mismo Rey David.

 Isaac Abravanel, personalidad singular de la historia del sefardismo, compaginó la mística con la economía y la política con la exégesis hebrea desde varios reinos.

  Nació en 1437, en  Lisboa, a donde se había traslado su padre, Yehudá, y allí estudió Torá, por un lado, y Filosofía, por otro. Ya en su juventud escribió su primer libro , sobre la parashá semanal de Ki Tashé.  Luego empezó a escribir una edición crítica del Deuteronomio, pero abandonó la empresa cuando fue elegido para suceder a su padre en el  cuidado de las finanzas de Alfonso V de Portugal, apodado el Africano por haber conquistado las plazas marroquíes de Alcasarseguir, Arcila y Tánger.

  Alfonso V de Portugal conquistó Arcila en 1471, para controlar la ruta del oro sahariano;  Abravanel fue una ayuda indispensable para rescatar a los 250 judíos que estaban cautivos en aquella localidad, recolectando la suma de dinero que hubo que pagar por su liberación, haciéndose cargo de su manutención durante dos años, hasta que fueron admitidos en Sfarad como refugiados.

Abravanel, en 1478, fue acusado de traidor – Juan II , el sucesor de Alfonso de Portugal, se enemistó con la Casa de Braganza, relacionada con Abravanel-  y tuvo que abandonar el reino luso. Se refugió en Castilla, la antigua casa familiar, y desde allí intentó explicar su situación  al rey de Portugal.  Pero sus explicaciones no llegaron a buen puerto y todas sus propiedades fueron confiscadas.

 Retomó , entonces, su faceta intelectual, terminando sus libros sobre Yehoshúa Ben Nun, el libro de los Jueces y los del Profeta Samuel.

 Por esta época trabó amistad con ABRAHAM SENIOR , que se convertirá en su protector y en la llave que le abrirá el palacio real.  Cuando iba a empezar el trabajo sobre el Libro de los Reyes, fue llamado por los Reyes Católicos para que se ocupara de sus finanzas reales. Aceptó el cargo, que desempeñó durante ocho años. Fue quien les prestó dinero para la guerra contra el reino nazarí de Granada.

 LLegado el año de 1492, los Reyes Católicos emitieron el EL EDICTO DE GRANADA y Abravanel aprovechó su privilegiada posición de cercanía a la corona para intentar la derogación del edicto. Incluso les ofreció, por debajo de la mesa, una importante suma de dinero si cambiaban de opinión. Pero fue en vano. No había posibilidad de marcha atrás.

 A la hora de escoger refugio, su familia zarpó hacia Nápoles, reino conquistado por Alfonso V de Aragón en 1458. Para 1494 reinaba en Nápoles Alfonso II (sobrino por vía paterna de Fernando II de Aragón) Abravanel pasó a hacerse cargo de las finanzas de Alfonso. Pero Carlos VIII El Cabezudo, rey de Francia, quería extender sus reinos por todo el Mediterráneo, incluso quería conquistar Tierra Santa y empezó por Italia. Abravanel, a quien por segunda vez confiscaron su hacienda,  huyó a Sicilia, primero, y luego a la isla de Corfú, para terminar en  el puerto libre de Monopoli, una pequeña población cercana a Bari, en la región de Apulia, donde volverá a retomar su labor intelectual. Terminó allí su obra sobre Pésaj. Y a petición de su hijo Samuel, que estaba en Salónica, escribió una obra sobre el tratado talmúdico de Avot. También una trilogía de tintes mesiánicos, Los manantiales de la salvación. Pero el puerto veneciano  de Monopoli fue conquistado por los españoles en 1503, por lo que tuvo que abandonar también este lugar. Y se fue a Venecia.

 En Venecia trató de convertirse en intermediario de los comercios de perfumes y esencias de los venecianos con los portugueses. Pero ya era mayor, de 71 años, y murió. Fue enterrado en el antiguo cementerio judío de Padua. Su lápida fue destruida en 1509.

 Su más famoso hijo fue Yehudá, el filósofo y poeta  conocido como León Hebreo, nacido en Lisboa cuando su padre aún estaba en la corte portuguesa.

 Su familia emigró a los Países Bajos, Londres e incluso a distintos lugares del Imperio Otomano. A principios del S XIX algunos de sus descendientes pasaron a Eretz Israel. Según una  carta de 1923,  del pintor Leonid Pasternak, padre de Borís Pasternak, al poeta Jaim Najman Biálik , los Pasternak descendían de Isaac Abravanel.