KAL NIDRÉ

La oración que abre el servicio sinagogal del día más importante del año en el judaísmo: Yom Ha´Kipurím.


El sintagma arameo כָּל נִדְרֵי, Kal Nidré (los askenazíes lo pronuncian Kol Nidré, pero bajo el signo Kaf hay un kamatz y no una vav) se refiere a una oración en la que se declara , antes del oficio sinagogal de arvit para Kipur, que quedan anuladas todas promesas que se hubieren hecho y no realizado. Esta declaración de anulación de Todos Los Votos  es en realidad una  ratificación   de la ceremonia de HADARAT NEDARÍM en Rosh Ha´Shaná.

Puesto que es la oración que abre el servicio de Kipur ,es -junto a la que lo cierra ,»El Norá Alilá», una de las más importantes de las cinco veces en que nos vamos a poner de pie: las cinco Amidót de Kipur. Constituye, así pues,  uno de los momentos álgidos de todo el ritual de Yom Kipur ; de hecho hay muchas personas que sólo asisten a las singogas a la hora de Kal Nidré , no en el rezo de Shajarit, Minjá y Aravit posteriores.

A continuación el r  Levy Sudri, de Beit Shemesh, en una clase para aprender el nosaj de Marruecos. Hace una pequeña introducción sobre la pronunciación del arameo y luego ya canta.

Su importancia, significación y trascendencia  son mayúsculas para el Pueblo de Israel , pero, sin embargo,  se desconoce su origen -tanto el autor como el momento en concreto de su composición- aunque,  según el  estado de la lengua aramea que presenta,  se puede llegar a acotar la época  y suponer que entra en la liturgia  no mucho después de haberse compuesto. Aparece por primera vez en el Sidur de rav Amrám , gaón de Babilonia  del S IX dec; el sidur -devocionario hebreo- fue redactado a petición de los rabinos de Sefarad, probablemente de la comunidad de Barcelona, que lo recibió en el año 872. Y esta es la misma circunstancia del «El Norá  Pero dicen que no fue redactado por los gaones de Babel porque estos hablaban arameo en vida diaria No obstante, en el Libro del Esplendor, El Zohar, se dice que es un texto de la Gran Asamblea , la máxima autoridad hebrea en tiempos de Esdrás y Nehemías hasta el cohanato de Shimon Ha´Tsadik, s IV a.d.c., es ecir, mucho más antiguo que en la era rabínica de los gaones.

También existe la teoría que sostiene que es un texto compuesto por cripto-judíos españoles para anular la promesa que hicieron al convertirse forzadamente al cristianismo en tiempos del rey Recareedo, S VI dec. Algunos investigadores sostienen que  este origen cripto-judío, anús, es el motivo por el cual algunos gaoním de Pumbedita se negaron a admitir el texto como válido; otros dicen que por eso mismo lo incluyó en su sidur r Amrám, atendiendo a la petición de los rabinos hispano-hebreos en el S X. Saadia Gaón decía que mejor sólo usarlo en tiempos de persecución.

El servicio de Kipur comienza un poco antes  de la puesta de sol por la razón halájica de que en Shabat y Yom Tov -y Kipur es Yom Tov- no se pueden anular votos. Los varones de la congregación, a diferencia de todos los servicios de arvit en el resto del año, llevan talit y comienzan a rezar con los piutím «A ti, Dios mío»  y «Escucha mi voz»  (Los sefardíes occidentales no cantan «A ti, Dios mío) Entonces, se abre el Hejal, se sacan dos Sifrei Torá y,  durante todo el rezo,  los mantendrán en sus brazos, de forma vertical, en dirección a los cielos, tal cual se hace siempre con los Sifrei Torá sefardíes, que no se «tumban».  Y entonces se hace el rezo de Kal Nidré tres veces. Primero se hacía una vez, pero luego se resolvió repetirlo para quien llegara tarde a la sinagoga y hoy ya son tres veces las que se repite. En algunos momentos del pasado fueron cuatro veces. Y una vez se ha hecho esto, comienza el servicio de arvit (de erev, tarde)

La melodía de Kal Nidré presenta muchas variantes. Por ejemplo, entre los libios la melodía tiende hacia la alegría, y es la que incide en el resto de comunidades magrebíes .

A continuación r Moshé Jabusha, uno de los mayores hasaním de nuestro tiempo, con el nosaj de los judíos de Arám Tsobá, en Siria.

Esta oración ha sido germen de no pocas polémicas con los cristianos, que aducían,  en muchas ocasiones,  que no debía creerse nunca en la palabra de un judío porque los judíos juraban sabiendo que luego tenían el Kal Nidré para disculpar sus incumplimientos. El 24 de junio de 1240,  r Yejiel de París discutió esto con un  judío renegado, Nicolás Donin, en presencia del Rey Luis IX y la Reina Madre,  Blanca de Castilla. En 1656, r Menashe ben Israel, en Londres, cuando Oliver Cromwel valoraba la opción de permitir el regreso de los judíos a Ingalterra, también tuvo que discutir el asunto. La solución a este tipo de disputa es la siguiente: el primer versículo termina con el término arameo  Al Nafshatana (nefesh, alma, ani, yo, de donde anajnu, nosotros )  “נַפְשָׁתָֽנָא ” , que quiere decir  respecto a “nosotros mismos”, por lo cual, esta fórmula se limita a anular promesas que afectan sólo a nosotros mismos  respecto a nuestro Di-s, y no se refiere a las promesas que afectan a cualquier otra persona. Es decir, estamos hablando de un asunto teológico-litúrgico y no de derecho civil.

Todos los votos, obligaciones, juramentos y anatemas […] que nos atan desde este Yom Kipur hasta el siguiente (cuya feliz llegada esperamos ) quedan anulados. Quiera Dios redimir, absolver, perdonar, anular e invalidar y dejar sin efecto esos votos, que no nos aten ni tengan poder sobre nosotros, los votos no serán eficaces ni obligatorios, ni las promesas o juramentos.
Y será perdonada toda la congregación de los hijos de Israel, y el extranjero que vive en medio de ellos, viendo que todo el pueblo estaba en la ignorancia.
Bendito seas, oh Señor nuestro Dios, rey del universo, que nos ha preservado y mantenido con vida para esta celebración.

Jatimá tová!