LA DESCENDENCIA IBÉRICA DE EZEQUÍAS

El último sabio de Babilonia, de la casa real de Judea, y la llegada de sus descendientes a la Península Ibérica para iniciar una nueva era rabínica.


Ezequías Ben David fue el último gaón -literalmente, genio, título de la máxima autoridad rabínica en las academias talmúdicas de Babilonia, en donde también era exilarca, rosh galut, principal de la diáspora, o gobernador de la judería, pues era de la estirpe davídica.

Jacob Van Loo, 1640, Ezequías presenta a Ciro los planos del Segundo Templo

El padre de Ezequías, David, fue nieto -de ahí su nombre- de David ben Zakai,  quien era descendiente de Zerubabel Ben Saltiel, nieto del Rey Joaquín -Jekonías-  el  penúltimo rey de Judea antes del desastre del cautiverio de  Babilonia. Zerubabel fue quien condujo de vuelta a Jerusalén al Pueblo de Israel y quien puso los cimientos del Segundo Templo.

Ezequías, así pues, descendía de la Casa del Rey David, requisito indispensable para ser gobernador de los judíos babilonios. Su vida discurrió al empezar el año 1000, pero  en 1058  fue difamado ante el califa y murió ejecutado. Este hecho supuso el cierre de la academia talmúdica -yeshivá- de Pumbedita, que era la única que quedaba en pie tras la desaparición de la de Sura. Así que sus tres hijos decidieron emigrar y trasladarse a Al Andalus, donde entonces no sólo es que ya floreciera la mayor urbe del momento, Córdoba, sino que además el visir de Avd- El Rajmán III era judío y estaba interesado en reunir en Córdoba a lo más granado del saber hebreo en esos momentos. Y  por si fuera poco, podían ser hospedados en la vecina  Granada  por el gran amigo del alma de su padre, Yosef Ha´Naguid, hijo de Shmuel Ha´Naguid.

Se cierra así la era rabínica de los gaones para iniciar una nueva, la de los rishoním, o primeros. Los primeros exégetas talmúdicos tras casi  mil quinientos años de mundo hebreo en Babel.

Los tres hijos de Ezequías fueron Saltiel Ben Jizkía, Yosef Orobed y David Ben Jizquía.

Yosef  fue el abuelo de Yehuda Ben Barzilai de Barcelona: De benjamín, David,  sabemos que fue su hijo, también llamado David, quien tras un paréntesis sin gobernación hebrea en Babilonia dejó Al Andalus cuando los disturbios de Granada en 1066  y regresó a Babilonia con su tío Saltiel para  renovar la exilarquía, lo cual consiguió y mantuvo durante unos años pero fue el último que ostentó el cargo de exilarca.

Hagadá de Saltiel, hoy en la Biblioteca Británica

Saltiel,como se supo por un documento del S XVII, que empieza en español y termina en hebreo pero con caracteres latinos, después de su regreso a Babilonia retornó a Sfarad, constando un intercambio de tierras en Barcelona con su esposa Drora. Diez generaciones después, a mitad del S XIV, encontramos a uno de sus descendientes, rabí Shaltien Jen (Gracia, conocido como Gracián )  casado con una judía aragonesa de Fraga, localidad en la que vivieron cierto tiempo, antes de pasar a la  cercana Alcolea de Cinca, donde fue su rabino, hasta que lo fue en Barcelona, todo siempre dentro de la Corona de Aragón. Allí, al cabo de un tiempo fue apresado y encarcelado, acusado de graves cargos, pero no obstante o se le perdonó o se demostró su inocencia, porque pocos años después consta que fue judío franco -libre de impuestos- durante un año completo. Sus hijos emigraron a Egipto y el resto de descendientes , primero a Livorno, en la Toscana, y luego a Venecia, de donde pasaron a Constaninopla y a Candia, en la isla de Creta, llevando consigo en todo lugar y todo momento, la Hagadá de los Saltiel. En Jerusalén existe una edición facsímil, con sus más de sesenta piutím de Sfarad. Hace unos siete años en la Universidad de Oxford hubo un congreso mundial sobre cuatro hagadot y una de ellas era la de los Saltiel. (Imaginen un seder de Pésaj con una hagadá de la familia que desciende del Rey David)

Interpretaciones del Sefer Yetzirá, de Saltiel

El  segundo hijo de Ezequías fue Yosef , de quien desciende r. Yehudá Barzilai, también conocido como r Yehuda Ha´Nasí de Barcelona. (Barzilai parece derivar del antiguo nombre romano de Barcelona, Barcino)  Vivió a caballo entre el final del S XI y XII ,y que fue un gran jajam de Sfarad en la Edad de Oro. Escribió “El Libro de los Tiempos”, donde trata de todas las disposiciones halájicas en relación al tiempo, especialmente las que se refieren al Shabat.

El tercer y último hijo de Ezequías, David se dedicó a la literatura, siendo un gran paytán que escribió tanto en Granada como en Egipto e incluso en Israel, en cuya Academia de la Lengua hebrea se conservan algunas de sus composiciones litúrgicas llamadas en hebreo Kinot, y en español, endechas, lamentaciones por la destrucción de Jerusalén que se recitan en las oraciones sefardíes del mes de Elul, las Selijot.