LAS CARTAS JUDÍAS DE BOYER D´ARGENS

 Una novela francesa que en su tiempo fue un éxito y en la que hay mucha información sobre los judíos sefardíes según un anticlerical del S XVIII en Francia.


La Historia no es lo que ha pasado en otro tiempo, sino lo que nos han contado que ocurrió. Pero la documentación de la Historia incluso puede estar en lo que  no ha pasado, en la ficción -si es ficción literaria, claro está: un autor que se precie siempre se va a documentar para escribir su obra, con lo cual de algún modo nos transmite esa documentación , pero novelada.

Es el caso de “Lettres Juives”, de Jean-Baptiste Boyer d’Argens, nacido en Aix-en-Provence en 1703. Era hijo del marqués d´Argens, que  lo desheredó por  dedicarse a  la  carrera militar cuando , como primogénito,  debía dedicarse a la magistratura; además contaban también  su anticristianismo empedernido y su vida disoluta : siempre en pos de los profundos  escotes de las actrices de teatro. De hecho se casó con una en Amsterdam.

Las “Cartas Judías” de Boyer D´Argens están inspiradas en una obra que se convirtió en un clásico en varias lenguas, “Las Cartas Persas”, de Montesquieu, epítome del género epistolar en época de la Ilustración.  En el Siglo de las Luces español dieron obras como  “Las Cartas Marruecas”, de José Cadalso, que hasta no hace mucho en eran lectura obligatoria en el bachillerato de Letras Puras.

Boyer d´Angers publicó sus doscientas cartas ficticias en varias tandas bajo el título general de  Lettres juives ou Correspondance philosophique, historique et critique entre un Juif voyageur à Paris et ses correspondans en divers endroits. Su macro-estructura consiste en la correspondencia postal entre un judío de paso en París, Aarón Monseca, con dos destinatarios: Jacob Brito, judío genovés, e Isaac Onís, rabino de Constantinopla.

Boyer d’Argens  realizó un viaje a Turquía  con el embajador francés de Audrezel, amigo de su padre,y allí conoció a un médico judío llamado Fonseca, una persona que había sido criptojudío y  sacerdote en España;  por temor al Santo Oficio,  se había refugiado en Constantinopla. Esta persona real será la base del personaje de Monseca.

La serie – dos por semana- empezó a publicarse  en diciembre de 1735. Más de 350,000 palabras más tarde, había completado su monumental trabajo. Mientras tanto, su editor había comenzado a vender las cartas en volúmenes de 30  cartas; y para fines de 1737 había producido 6 volúmenes. Para fines de 1739 habían aparecido 10 ediciones, la mayoría de ellas piratas,  en francés … Numerosas traducciones de la novela también aparecieron en inglés, alemán y holandés.   La obra tuvo un éxito enorme. Voltaire, por ejemplo, que no leía cualquier cosa porque escribió tanto que no tenía tiempo para zarandajas- fue quien denominó a Boyer D´Anger, “hermano Isaac”.