LAS KINOT

El género luctuoso por excelencia de la tradición hebrea , que en 9 de av es cuando adquiere mayor relevancia.



Las Kinot -plural de Kiná (del verbo lekonén, lamentar) son uno de los más antiguos géneros líricos de la Hª de la Literatura, pues las primeras composiciones literarias se generaron desde la muerte y la destrucción, tanto por la necesidad de expresar el duelo ante la pérdida como por la necesidad de poner como ejemplo al fallecido, o a lo perdido, y que fuera así modelo para generaciones futuras. Ya lo encontramos en la antigua Sumeria, en lengua acadia, y en el antiguo egipcio, abundantísimas, donde estas lamentaciones van acompañadas de cortejos de plañideras que ejecutan bailes funerales , más que posible germen de las Danzas de la Muerte medievales, así como del género del planto.

En la tradición judía la más famosa de las antiguas es la Kiná de David por la muerte, a manos de los filisteos,  del rey Sául y su hijo Yonatán,  en el Monte Guilboa (Samuel, II) Esta kiná expresa un dolor tan extenso que llega a nuestro tiempo y es entonada habitualmente en las ceremonias por los caídos en Israel el Yom Ha´Zikarón.

Y por supuesto el Libro de las Lamentaciones de Jeremías, de redacción inspirada en las de las ciudades sumerias,  en el cual el profeta lamenta la destrucción del Primer Templo, por lo cual es costumbre su estudio y lectura en la noche del 9 de Av. De este libro tanájico derivan muchas kinot anónimas del tiempo de la era rabínica general de los TANAÍM  (bien empezando por la palabra Kiná o bien usando , como el Libro de Lamentaciones hace , el acróstico en orden del alefato) A final de la era bizantina también hay muchas composiciones que cuidaron luego los mekubalím de Tsfat.

אִם אֶשְׁכָּחֵךְ יְרוּשָׁלָיִם,
תִּשְׁכַּח יְמִינִי. תִּדְבַּק לְשׁוֹנִי לְחִכִּי,
אִם לֹא אֶזְכְּרֵכִי,
אִם לֹא אַעֲלֶה אֶת יְרוּשָׁלַיִם עַל רֹאשׁ שִׂמְחָתִי.

 (…) Si te olvidare, Jerusalén,

pierda mi diestra su destreza , se pegue mi lengua a mi paladar

si no te recordare,

si no te enalteciere, Jerusalén, por encima de mi alegría.

 

Sinagoga de Adés, con las kinot nosaj Arám Tsobá, una de las tradciiones más antigus que hay.

 En la Edad Media, en Sefarad, destaca -cómo no-  YEHUDA HA´LEVI, cuyas kinot ( y he aquí uno de los motivos que le hacen grande) presentan la novedad de que ya no se restringen a lamentar hechos del pasado , sino a expresar el sentimiento de anhelo en la redención de ese pasado (lo cual en parte creará el género de las siónidas, que no son sino odas proto-sionistas) Juntamente con Yehudá Ha´Leví aparecen otros grandes clásicos de este tipo de lírica funeral, como Shlomo IBN GAVIROL , cuya excelencia les hace incluirse en la tradición de los askenazíes (aunque en estos prevalecen las kinot de Eliezer Ben Kalir, de Kiriat Sefer y del S VII, en la época bizantina de Eretz Israel)

 En la tradición sefardí (y misrají, oriental) hay dos tendencias: los que cantan 36  kinot antes del servicio de Arvit -Magreb, por ejemplo- y los que no  las cantan sino después-Jerusalén e Israel. Nombres de autores de estas sesiones, además de Ha´Leví y Gavirol, los Ibn Ezra, Moshé y Yitzjak, Ibn Gayat,  Israel de Nájera , aunque también se incluyen composiciones antiguas, como el salmo de los Ríos de Babilonia.

Las 36 Kinot 9 de av con el jasán Moshé Jabusá ( el video dura cinco horas )

 En el servicio de Shajarit de 9 de Av, también hay dos formas. Una, en que se cantan las kinot correspondientes después de la repetición de la Amidá y otra, que es la que sigue Jerusalen, en la que después de sacar el Sefer Torá y leer la Parashá,  se lee el Libro de Lamentaciones.

Aquí, en la Sinagoga Yoshev Ohalim, de Ashkelón, nosaj Marruecos, kinot para la salidad del Sefer Torá

 

Aquí , kinot de la sinagoga Mishkan Kaduri, de Petaj Tikva a cargo de r Moshé Pinto, (quien os ofrece todas las semanas la Parashá que nosotros publicamos)

Para mayor conocimiento tenemos el trabajo indispensable de Iacob Hassan y Elena Romero, «Quinot paralitúrgicas», Estudios Sefardíes, 1978, aunque el que abrió el camino es el gran filólogo Manuel Alvar, que en 1953, en la universidad de Granada, publicó el estudio «Las endechas hispano-hebreas». En ese texto, donde se recoge una docena de endechas,   relaciona  la endecha con las oínas de Alcazarquivir y hasta la saeta, como se llamaba en Larache.  Las doce endechas fueron grabadas en Tetuán en los años ´40 por la recitadora Elisia Benasaya.

La investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Paloma Días Mas publicó en 2002 una edición crítica de una de esas Kinot, La Destrucción del Templo, a partir de las dos versiones que nos quedan, una en la biblioteca de Ets Jaím, Amsterdam, el más antiguo, y con 33 estrofas,  y otra en el Instituto  Ben Tzvi, Jerusalén, con 17 estrofas.

Las primeras estrofas, según la edición de P Diaz Mas, dicen así:

Bet hamicdás honrado,
¡guay, cómo estás tan destruido!
Bet hamicdás querido,
¡guay, cómo estás tan derocado!
1 ¿Adónde está tu hermosura
y la tu fragua de gran altura?
Agora estás en bajura,
en el polvo enterado.
2 Estrellas y luz eras del mundo,
de silla del Dio eras segundo;
agora puesto en fundo
y en el profondino abajado

3 Palacio del Dio eras llamado
y de los cohanim eras servido;
agora tan destruido
y de su’alim muy paseado.
4 Los cohanim que allegaban
como la estrella arelunbraban;
los pecados perdonaban.
Agora está tan acabado.
5 Todos Yisrael haced planto
y las mujeres otro tanto
por el cohén grande el santo,
que por nos estaba sacreficando.
6 Por los leviyim tened dolores,
que en casa del Dio eran cantores
dando loores
a el que sienpre sea loado.
7 ¿Adonde están los cohanim,
los que perdonaban los avonim
con sus zebahim
delantre el Dio ensalzado?
8 ¿Adonde están los señores
de los leviyim, los cantores,
que cantaban con sabores
delantre el duján tan preciado?

Para lectura completa, seguir este enlace

 

Tsom Kal!

(leve ayuno)