LAS LLAVES DE SEVILLA

Historia de las famosas y hermosas llaves de la ciudad de Sevilla, de la primera mitad del S. XIII


El 23 de Noviembre de 1248, Fernando III El Santo, rey de Castilla,  toma  la ciudad de Sevilla , capital de los almohades.  El pendón real de Castilla ondea en la aljama de Ysbilia :  el Alcázar está en poder de los  cristianos y no en manos del caíd Axataf, que había accedido al poder después de un asesinato por el cual se rompió el pacto con el rey castellano.

Unos días más tarde,  el 22 de diciembre, se hace la entrada simbólicade Fernando III en Sevilla : Axataf, caudillo de los musulmanes, se arrodilla ante Fernando III   y le entrega,  de forma  simbólica,  la llave de la ciudad, en señal de vasallaje; la comunidad hebrea, por su parte, hace lo propio y sale a recibir al rey con la llave de la judería. El moro, luego, parte hacia Ceuta, donde sería asesinado un par de años después.

Bien es cierto que la judería sevillana se repuebla tras la reconquista , cuando el hijo de Fernando III, Alfonso X El Sabio, entrega cuatro mezquitas a los judíos para que las conviertan en sinagoga. Luego esas sinagogas serán convertidas en iglesias. Pero antes de la toma de Sevilla por los cristianos, ya había judíos en la antigua Hispalis romana, aunque muchos huyeran a los reinos cristianos cuando se hicieron evidentes las violencias fundamentalistas de los bereberes invasores.

Las llaves entregadas al rey cristiano  están hechas en  plata sobredorada con  un   anillo en forma de estrella de ocho puntas ;   hay una inscripción en castellano que reza  «Dios abrirá y el Rey entrará». En la orla del perfil, en hebreo, la inscripción es «El Rey de los Reyes abrirá, el Rey de la Tierra entrará.»

La otra llave es de hierro, y en árabe está escrito lo mismo.

En el S. XVI, es decir, tras la  promulgación del Edicto de Granada,  con su opción de conversión o exilio de la corona castellano-aragonesa, estas llaves estaban  guardadas en el relicario de la catedral de Sevilla. Hoy hay orfebres que las reproducen como producto de regalo.

En el ayuntamiento, un cuadro barroco representa el momento de la entrega de las llaves de la ciudad, con los dos representantes de las comunidades sevillanas rindiendo honores al rey.

En esta fotogradfía podemos contemplar una  tela del pintor D.  Francisco Pacheco,  pintada en 1634 sobre un pequeño cobre de 46 cms. Está   en el trascoro de la Catedral de Sevilla.  Representa  la entrega de las llaves de la ciudad tras la rendición musulmana según la narración que hace la Crónica General, y todas las obras que hacen alusión a este momento representan a dos hombres ofreciendo las llaves. 

 

En la misma catedral sevillana está el sepulcro del rey Fernando ,  fallecido en la ciudad en 1252; aunque dejó estipulado que no quería sepulcros monumentales, por orden de su hijo y sucesor se creó el que hoy contemplamos y  que  tiene una larga inscripción en hebreo en uno de sus lados.

La inscripción en hebreo -hay otras,  en latín,  y  al lado de la hebrea, también en árabe- reza lo siguiente:

“He aquí el sepulcro del  gran rey Don Fernando, señor de Castilla y de Tolaitola (Toledo) y de León y de Galicia y de Isbilya y de Cortova y de Murcia  y de Jaén. Sea su alma en el  Gan Eden. El que conquistó toda  Hispania , el Recto, el Justo, el  Prudente, el Magnífico, el Fuerte, el Piadoso, el Humilde, el  Temeroso de Dios , a quien  sirvió todos sus días; él quebrantó y destruyó a todos sus enemigos, ensalzó y honró a todos sus amigos y conquistó la ciudad de Isbilya, que es cabeza de toda Sefarad y en ella  murió  la noche del  vigésimo segundo  día del mes de  siván, año de  cinco mil doce»