LOS JUDÍOS DE INCA

La capital de la comarca del Raiguer, en Mallorca, también tiene su pasado judío, que busca recuperar mediante el estudio de las fuentes y la arqueología.


 En el centro de Mallorca, la isla mayor del Archipiélago Balear, a los pies de la Sierra de la Tramontana, se encuentra la pequeña ciudad de Inca.  Aunque hay quien piensa que su nombre es de origen pre-románico, su nombre deriva de la palabra bereber «inken», que significa colina; en tiempos de dominación musulmana, Inca fue uno de los doce distritos en que estaba dividida toda la isla de Mallorca y ya entonces era la capital de la comarca. Luego, el rey Jaime I de Aragón,   en 1229,  conquista  Madîna Mayûrqa (actual Palma de Mallorca) y para 1231 estaba reconquistada toda la isla. Puesto que los judíos de la Mallorca musulmana se ponen de parte del rey aragonés, éste les va a recompensar entregándoles tierras y prebendas.

Según investigaciones de  Jorge Maíz Chacón, de la Universidad de Alicante,  ( «Entre la integridad y la segregación. La violencia y la conflictividad socio-económica en la judería de Inca (Mallorca, siglo XIV)» el kal -del hebro kahal, comunidad-  era el segundo de la isla  en importancia. A medio camino entre las bahías de Palma y la Alcudia, durante la Edad Media el trasiego de gentes entre ambos puertos propiciaban la prosperidad vía el comercio: y fue así como se fue consolidando una aljama que, de vivir en el esplendor de la luz mediterránea, pasó a vivir en la lúgubre decadencia del extremismo anti-judío: las matanzas y saqueos de 1391.

No se tienen pruebas de asentamiento judío en el lugar hasta que llega Jaime I. En el Libro de los Repartimentos se menciona que la Corona de Aragón otorga a los judíos no pocas tierras para que repueblen la plaza arrebatada a los musulmanes. Por ejemplo, en el Cabreo del Repartimento (Cabreo es el acto jurídico de deslindar fincas) se reparten diversas alquerías y rahales (explotaciones agrícolas musulmanas) de la siguiente forma:

 La familia  de Abenbasso recibió  3 jovades. (La Jovada -pronúnciese «iobada», es la medida de superficie susceptible de ser labrada por una pareja de bueyes en una sola jornada.) Las familias de Vualà, Naya y Raalatim, recibieron cuatro jovades. Y los Docax, cinco.

A Jaime I le sucedió  en el Reino de Mallorca su hijo, Jaime II, y luego Alfonso III de Aragón, reinados en los que constan noticias de judíos en Inca:  Isaac Barchin , judío cordobés, llegó a la ciudad para radicarse en ella de por vida. También hay, para variar, los consabidos registros de deudas de los cristianos por impago de préstamos judíos, como por ejemplo Yehudá de la Caballería , de Zaragoza, que además de financiero era funcionario real.

 Según conclusiones de los estudios de pagos de impuestos, la de Inca era una comunidad que representaba el 2% de su población hasta la llegada de la peste en 1348. De todos modos nunca debemos olvidar que había personas que ganaban tan poco dinero que no pagaban impuestos y que había quien los pagaba sin vivir en la ciudad por el mero hecho de mercadear en ella, como es el caso del judío palmesano Vidal Sagrasa. De aquellos comercios prósperos nacieron aquellas profundas envidias. Y de estas situaciones , la necesidad de solicitar amparo administrativo.

Por eso se convino en separar a los judíos de los cristianos, creando la judería -el kal- de Inca, en 1346,  por  orden de Pedro IV de Aragón (El Ceremonioso) Primero se asigno una zona cuyas casas estaban en ruina y la comunidad judía lo rechazó. Pedro IV ordenó entonces que un jurisperito acompañara a los principales de la comunidad para encontrar un lugar apropiado. Este será Ramón de Capeir, acompañado de Jaume de Buadella, jurista de Palma. Y el lugar, el «Carrer d´en Pascolet«, la calle de Pascualito.

Y comienzan los problemas : durante casi 24 años el asunto es objeto de una serie de reclamaciones al monarca y al gobernador,  por culpa  de los   embargos de  las casas ya existentes, pues  los judíos tenían que abonar un precio con el  que los propietarios no estaban de acuerdo. Sólo en 1363, con la llegada de un nuevo gobernador, Bernardo de Tous, se nombró una comisión formada por dos cristianos, Montroig y Palou , y dos judíos, Faquim y Fallux . Y sólo en 1372 la comunidad judía toma posesión del kal.. En 1391, al igual que el kal de Palma (y de muchas aljamas de Castilla y de Aragón) ese kal fue sometido a la violencia de las matanzas  derivadas del inflamado antisemitismo que insufló en la masa el arcediano de Ecija.

De la sinagoga no hay rastro físico, pero sí figura en los archivos que una judía conversa al cristianismo, Bartomeua, reclamaba sus derechos hereditarios sobre las propiedades de su abuelo, que era Jucef Ben Baharon,  rabino de la escuela Judaica del Call. 

Actualmente en la zona en que se ubicaba la judería se rehabilitó una casa del S XVI, pero con orígenes góticos -como demuestran una serie de arcos y alguna ventana- y que algunos historiadores, como Guillem Reus Planells, identifican como antigua sinagoga de Inca, pues encontraron lo que parece ser su Mikve. El edificio está en manos privadas -Robert Lope y su pareja, Nöelle Ginard- aunque declarado Patrimonio Balear. El nombre de la casa,  Monroig, es el mismo que el de uno de los cristianos que formaron la comisión para la creación del call, y que habría recibido la casa por su ayuda en la conquista de Mallorca por Jaime I El Conquistador.