LOS JUDÍOS DE MENORCA

La menor de las Baleares también tiene su historia judía; y aquí vemos un poco de ella.


Desconocemos a ciencia cierta cuándo llegaron los judíos a la isla de Menorca, pero de lo que no hay duda es de su antigüedad -quizás primeras colonias de hebreos llegados en barcos de fenicios o acaso con la diáspora del S I,  tras la destrucción del Templo de Jerusalén. Lo que sí sabemos muy bien, porque hay documentos que lo atestiguan, es que una gran parte de la judería menorquina obedeció al obispo Severo y se convirtió al cristianismo en el S V d.e.c. cuando los eventos en la isla de Mallorca.

La población estaba habitacionalmente dividida: En Iamona (hoy, Ciutadella) residían los cristianos; mientras que en Magona o Magonis ( hoy Mahón) vivía una comunidad  judía por la zona de la calle de S Jerónimo, con un sinagoga grande, cercana a la mezquita mayor, que luego convirtieron en catedral de Menorca. También con un segundo call -del hebreo  kahal, comunidad-  en la zona del convento de las clarisas.

Severo ejercía jurisdicción sobre los fieles de toda la isla. El obispo acude con prudencia a Magona para venerar las reliquias de San Esteban protomártir, que han sido  traídas por Paulo Orosio a su paso hacia la península, y en dicha ciudad tiene controversias bíblicas con los judíos que dominan en el “Municipium Magontanum”; tras varias vicisitudes, discusiones y la quema de algún templo, se convierten los 540 judíos magontanos que se bautizan en la fiesta de Pascua.

Alguna fuente habla de la huida por mar de los judíos que no querían convertirse. También se habla de episodios en los que los judíos se armaron para defender su credo frente al avance evangelizador de los cristianos de Severo.

Tras este primer obispo hubo otro , Macario, y luego la isla cayó en manos de los vándalos.

En 1287, la isla fue tomada por Alfonso III de Aragón y de  Valencia, conde de Barcelona y Besalú; el 20 de enero se firmaron los Pactos de Sent Agáyz, por los que los habitantes de la isla , judíos y musulmanes, pasaban a ser siervos del rey de Aragón;  todos sus bienes, excepto las ropas, incautados a menos que pagaran siete doblas y media de oro en el plazo de seis meses. Los que no pudieron pagar fueron vendidos como esclavos en mercados en los mercados de Barcelona y Valencia y Trípoli.

De esta época conocemos a Shlomo Bandavec, Yusef Almocatil, Bernat de Molí, Abraham Alhat, Vidal Alcarahi, Los judíos de Baleares en la Baja Edad Media, Jorge Maíz Chacón) que constan en distintas transacciones, una de ellas la de permiso para construir una sinagoga en la calle de la judería.

Más tarde, ya en pleno S XV, la población se vio aumentada por la huida de los judíos de Montblanc, Tarragona, cansados de los pogromos de su call.

En 1708, los británicos conquistan la isla, que estarán en Mahón durante setenta años, haciendo del lugar uno de los primeros centros del contrabando mediterráneo, y del cual participó la comunidad judía menorquina, como se desprende de  los protocolos notariales de Mahón (1751-1802) que bien ha estudiado Matilde Morcillo Rosillo.