LOS VALERO: ARISTOCRACIA SEFARDÍ EN JERUSALÉN

Historia de la familia Valero, que tras la expulsión se radicó en Estambúl y, después,  en el S.  XIX  en Jerusalén, creando el primer banco de Israel, Valero & Cia.


Ya´akob Valero nació en la primera década del S XIX, en la capital del Imperio Otomano y  en el seno de una familia del Reino de Aragón , expulsada en 1492; el primero de quien se tiene noticia es don Juan Valero de las Useras, caballero de Aragón que peleó bajo el estandarte del rey don Jaime I, en la conquista de Valencia.

Como muchas otras familias judías de Aragón,  los Valero, vía Italia -Livorno, Venecia, Ferrara, incluso Nápoles-  abandonaron el norte de la península itálica cuando Napoléon , por un lado , y los Habsburgo, por otro, desestabilizan la zona con su codicia y se radicaron en Estambúl, entonces aún llamada Constantinopla (Kosta)  donde se les aseguraba libertad de culto y ocasión de prosperidad.

Ya´akob, a orillas del Bósforo, era shojet -matarife ritual- y en 1835, con apenas 30 años cumplidos, se fue a vivir a una de las partes más abandonadas del Imperio Otomano: Jerusalén. Y allí se hizo cambista. En poco tiempo el negocio llegó a ser tan próspero que se asoció con otro judío y con un armenio para abrir,  en un   segundo piso de la plaza de la Puerta de Yafo,  un banco. El banco Valero y Cia. En el edificio junto al Hotel Petra.

Crecieron tanto que Valero se hizo construir por el arquitecto de moda una gran casa extramuros -de las primeras que se construyeron fuera de las murallas- junto a la Puerta de las Flores (o de Herodes) Y además, abrieron sucursal en Yafo, entonces importante puerto mediterráneo, y más tarde en la principal ciudad del Oriente Medio de entonces: Damasco.

El primer «centro comercial» moderno de Jerusalén, en la Puerta de Damasco, las Valero Shops.

Tenía un primogénito, Samuel Yosef, que trabajaba en el banco. En 1845 nació su hermano pequeño, Jaím Valero, a quien pusieron a estudiar Torá y cinco lenguas, lo cual era lo normal en esa época: francés, árabe, hebreo, turco y judeo-español. A los quince años, Jaím ya era cajero en la sucursal de Jerusalén. Veinte años después, director. Y cinco años más tarde, con la muerte de su hermano Yosef, director general de toda la banca Valero. Tal era su éxito que aun sin ser rabino fue nombrado Rishon Le´Tsión,  sumo representante de la comunidad sefardí en Eretz Israel.  También fue miembro del comité del barón Moshé Montefiori , banquero británico de origen sefardí -de Livorno- que creaba viviendas para la comunidad judía y a cuyo nombre existen hoy cuatro barrios en Jerusalén, uno de ellos Yemím Moshé.

Valero , que compraba tierras sin parar , donó unas cuantas hectáreas para que construyeran el asilo de ancianos sefarditas de la calle Yafo. También, junto con su esposa Ester Levi, compró las tierras frente a su casa y en la entrada de la Puerta de Damasco construyó a principios de S XX una complejo comercial de tiendas, Valero´s Shop, que fueron el primer centro comercial de la  ciudad. (Lo derribaron los británicos en 1939)

El hermano de Jaím , Yosef, con su familia.

También compraron, siempre siguiendo el antiquísimo trazado de la calle Yafo,  lo que con el tiempo sería el mercado de Mahané Yehudá,  un descampado donde vendía mercadurías campesinos de aldeas palestinas para alimentación; se llamaba el campo de Valero, pero cuando los campesinos fueron haciendo construcciones para albergar su género tomó el nombre del barrio al otro lado de la calle Yafo, El Campo de Judas, Mahané Yehudá. Por eso cerca del shuk (zoco) se creó la Plaza de los Valero, con sus kalaniot (anémonas)  gigantes que se abren cuando detectan que algo se mueve bajo sus enormes pétalos rojos.

También levantó el hospital Bikur Jolím,  y también en el barrio de Katamón y hasta en la ciudad santa de Jebrón, en donde construyó edificios institucionales de todo tipo.

A través del banco, que era donde se hacían las transacciones, también fue responsable de la creación del Campo de los Rusos, el complejo religioso y hospitalario y hotelero que creó el zar para los peregrinos de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Otro de sus clientes era el barón Edmundo de Rothschild. El banco se cerró con el estallido de la Primera Guerra Mundial.

Boda de uno de sus hijos, en 1906. El suegro de la novia es Valero, con birrete otomano; el novio, con chistera. Y a su lado, Ester Levi.

Murió en el tórrido verano de 1923 -vio, así pues, el fin del Imperio Otomano  y el inicio del Mandato Británico. Atrás dejó cinco hijos y una viuda.  Tres hijos de su primer matrimonio, con Simja Papo -sefardita de Sarajevo, nieta del gran Rabino de Jerusalén; ella falleció creo de parto a los 38 años- y dos con Ester Levi. Se enterró, en gran muchedumbre, en el privilegiado cementerio del Monte de los Olivos.

Su nieto, fallecido en el año 2000, fue el conocido doctor Valero, Aaron Valero, tataranieto del Gran Rabino de Jerusalén por parte de madre, en 1893.

 

Simja Valero, la de la izquierda, con unas amigas, en un café de Jerusalén en 1940. Puede ser el café Europa, en la Plaza de Sión. Y si no, enfrente, el Vienma