EL MÁS RICO DE LOS JUDÍOS ESPAÑOLES: M. RICH

  La  fortuna de este magnate del oro negro era tan descomunal que la revista Forbes, termómetro internacional de la riqueza con nombre y apellidos, tuvo problemas para calcularla.


Acabaron por conocerle como Goldgfinger -cierta aureola de rey Midas con visos de  estrella para película de los ´70- pero se llamaba Marcell David Reich. Aunque su apellido sí que es verdad que en alto alemán medio significa “rico” y es una apellido bastante común entre askenazíes.  Su familia , judíos de Amberes,  buscaban, por un lado, salir de la pobreza y medrar, así que abandonaron Bélgica y él  nació en Lucerna, Suiza, en el muy nazi año de 1934. En 1941 todos huyeron de lo que como judíos se les venía encima y se radicaron en Estados Unidos, primero en Kansas City y luego en Queens, N.Y. Importaban yute bengalí para fabricar arpilleras. Lo suficiente para ir a  estudiar en un instituto privado y comenzar pero acabar estudios en  la Universidad de N.Y.

Rich abandonó los estudios cuando entró a trabajar , junto a otro colega judío, Pincus Green, en Philip Bros. , empresa de materias primas. Ambos fueron responsables del lanzamiento de las sedes de Cuba,Bolivia y España. Corrían los ´60 y tenían sus oficians en Torre de España -el mayor rascacielos de entonces en Plaza de España- y quedó fascinado por el modo de vivir español, adoptando muchas de sus costumbres: una de ellas, hablar siempre bien de España en el extranjero.

Green y Rich decidieron abrir empresa propia , Marc Rich & Co AG, que aunque con sede social en Suiza opera desde Madrid. No dejaba de crecer. A principios de los ´80, Pío Cabanillas le concede la nacionalidad española. Y comienza su vida en Marbella, en una villa de la milla de oro -Urbanización Casablanca-  valorada en casi diez millones de dólares, a la vera de su gran amigo el conde  Rudi Schönburg, sucesor marbellí de Alfonso de Hohenloe:  whiskeys on the rocks y rubias con diamantes en el Marbella Club. Y arte, mucha colección de arte, por supuesto y grandes contribuciones a las comunidades judías de Madrid y Marbella.

Y entonces es cuando entra en escena el hoy rey emérito, Juan Carlos I. La Fiscalía de N.Y hace una denuncia masiva de unos 30 empresarios internacionales por fraude fiscal y además ruptura del bloqueo con Irán. La denuncia, iniciada por Giulianni, quien fuera alcalde de N.Y. cuando lo de las Torres Gemelas, nunca acabó en condena -dicen que hubo dinero por medio, claro está, una multa de 150 millones de dólares por defraudar 50.  Intercedieron por él el ex primer ministro israelí Ehud Barak, el rabino Greenberg, Camilo José Cela -presidente de la fundación Rich-  su colega Fernando Fdz Tapias y su amigo, S . M. el rey de España. El indulto sólo llegó cuando Bill Clinton cerró la puerta de su despacho en la Casa Blanca. Pero Rich ya hacía años que había roto toto lazo con Estados Unidos, lugar al que jamás regresó, ni de visita , siquiera cuando murió su hija , de leucemia, con 27 años. Ni cuando murió su padre.

Se divorció de su esposa, compositora de canciones para estrellas internacionales, y  luego se casó con otra, de la que se divorció en 2005. Entonces empezó a vivir como si no hubiera mañana. En una gala por la Paz que se celebró en Marbella, organizada por YItzjak Eldan, dio la campanada confirmando lo que era entonces sólo un rumor: su pareja era la nieta de La Pasionaria, Dolores, ya no Ibarruri, sino ahora Sergueyeva. Alias , La Bella Lola. Se pasearon por toda la vida social de aquella época , siempre ajenos, no obstante, al papel couché. El tenía 70 años. Ella 48.

Rich obtuvo mucho crudo para resolviendo  un problema entre España y Egipto. Egipto debía a España  un dinero inasumible para el país africano.  Rich organizó la compra de petróleo egipcio para España y empleó parte de ese crédito en la transacción. A cambio, España le concedió parte de la cuota gubernamental para suministrarle petróleo.

Murió en Suiza, víctima de un accidente cardiovascular. Está enterrado en Israel. Su familia no asistió, porque en esos momentos se celebraba su funeral en la sinagoga de Marbella.

© Sfarad.es, 2017