¿POR QUÉ LOS JUDÍOS NOS PURIFICAMOS EN LA MIKVE?

La mitzvá de la inmersión purificatoria es muy importante y tiene una transcendencia vital para la existencia de una persona judía. ¿Pero sabemos cuál es?


El judaísmo está íntimamente ligado al agua desde los primeros versículos del Génesis, desde la Creación a los Pozos de los Patriarcas. Algunos de estos pozo, incluso de una relevancia suma, como el Pozo de Miriam, la hermana de Moisés, el rescatado de las aguas bajo cuyo liderazgo se abrió el mar para liberar al Pueblo de Israel. Miriam, víctima de la lepra, fue siete días desterrada del Pueblo  -Nidá- y una vez muerta se convirtió en el pozo milagroso que dio de beber a los israelitas en su deambular por el desierto. Según la tradición , ese pozo estaría hoy en medio del mar de Galilea, Ha´Kineret, o bien el Mar Mediterráneo a la altura del Monte Carmelo.

Ruina de una mikve en el Ophel, a las puertas del Templo

Y es que no hay nada más imprescindible para crear y conservar la vida que el agua. Sobre todo cuando pasas cuarenta años de casi muerte en el desierto.

Quizás por eso en la fiesta de Las Cabañuelas -Sukot- al final de la época de sequía, cuando se reza por las lluvias, se realizaba en el templo el ritual de la Shoevá, en las noches de los días de Jol Ha´Moed, se hacía una procesión hasta el cercano manantial de Siloaj para recopilar el agua que purificaba el altar de los sacrificios en el Beit Ha´Mikdash.

De algún modo este ritual purificatorio está ligado a las purificaciones humanas en las  mikva´ot.

La mikve -cisterna de agua para las purificaciones hebreas- no sólo es un lugar  destinado a purificar las personas sino también para las vajillas nuevas (si se han comprado a un gentil, porque de lo contrario no son halájicamente  hablando kasher. )

No obstante, las referencias escritas están en  Levítico 15:24-27, y , por supuesto, las referencias orales, en todo lo que al respecto se ha  compilado en los tratados talmúdicos al respecto.

Para todo judío creyente, La Vida es obra de Di-s. La Muerte, lo contrario a La Vida, también. Luz y Oscuridad, Día Primero.  Según La Torá, de los seis días de La Creación, el segundo lo dedicó a separar de entre sí las aguas. A partir de aquí, el elemento agua pasará a ser símbolo de La Vida, el principio de la vida.  La ciencia lo llama “Caldo primigenio” , versión primitiva del ADN del que parten todos los seres vivos.

Sólo se purifica lo que antes ha sido impuro. Por ejemplo, el contacto con la muerte, te vuelve impuro. Esta situación se revierte a través de la vida: un baño de inmersión lo simboliza.  De hecho, las prescripciones rabínicas para que una mikve sea kasher es que la cantidad de agua que tiene que haber en la mikve debe de ser la correspondiente a la que el feto tiene el útero de su madre flotando en el líquido amniótico. Y la persona que se sumerge por completo en esas aguas simbólicas debe de estar flotando en ellas al menos unos segundos.

La sangre es el vehículo por el cual se transmite la vida por el cuerpo de humanos y animales. Estar en contacto con sangre, como bien sabe quien cuida la kashrut, está impuro. Por eso las mujeres judías observantes van a la mikve después del periodo de menstruación: necesitan ser, de nuevo, puras. Los siete días posteriores de la culminación de ese ciclo vital la mujer , dice la Torá, tiene que purificarse. De igual manera, como la vida física se transmite a través de los espermatozoides, el hombre debe purificarse tras una eyaculación, por coito o polución (keri)

Celebrar la vida a través del resurgimiento. Ese renacer espiritual, por ejemplo, es indispensable también para cumplimentar el proceso de conversión, pues el guer -el converso- renace como judío a través de esa purificación. Y por supuesto, a la hora de cerrar el ciclo entre vida y muerte, el cadáver es sumergido en parte en una mikve.

Algunos observantes muy piadosos también se sumergen antes de la llegada del Shabat y , sobre todo, en fiestas de purificación como Yom Kipur, esa especie de mikve interna y personal donde uno empieza el nuevo ciclo anual purificado de sus errores.

El origen del agua de las mikva ót es la lluvia, pero algunas personas también toman como agua corriente el agua de los ríos.

Hay en al actualidad y básicamente tres tipos de mikve: la ortodoxa, la de Jabad y las itinerantes, o portátiles.

No siempre ha habido mikva´ot. Ninguna excavación de la época del Primer Templo arroja vestigios de ello. Sí a partir del S I a.e.c., época de los Hasmoneos y Herodianos; de hecho el estudio arqueológico de las mikva´ot procede de la exacavación de Y. Yadin en Masada. También en las inmediaciones del Templo de Jerusalén.

Besalú, Gerona

En España, hoy, sólo hay cinco mikva´ot en funciones; y algunas, de uso restringido. Pero también tiene las más antiguas que se conocen en Europa: por ejemplo, la Mikve de Besalú, localidad de Gerona, del S XII. Descubierta en 1964, se rellena con agua de un manantial cercano al río Fluvia (ya que debe de ser agua corriente)

Otra gran mikve antigua es la de la Sinagoga del Agua, en Ubeda, Jaén. Descubierta en 2010. Está ubicada dentro de una casa que  hoy  está musealizada. Tiene 7 escalones. Probablemente sea del siglo XIII. Gracias a haber estado oculta bajo escombros, su estado de conservación es magnífico y además recibe sobre sus aguas los rayos del sol del solsticio de verano, lo cual la hace un foco de atracción.

La mikve, el spa del espíritu, como ha llegado a ser denominada, es de tal importancia que ante la necesidad de construir una mikve y una sinagoga, prevalece la construcción de la mikve. Y es tan así que el origen del lavado ritual de manos, Netilat Yadáim, sea una especie de sustituto doméstico  de la mikve.