PRIMO LEVI

Biografía de un sefardí que fue dos veces hombre: el que fue por nacer varón y el que se tuvo que reinventar tras el proceso de deshumanización sufrido en Auschwitz.


Turín, así como otras localidades del Piamonte, desarrollaron comunidades sefardíes al amparo de los Duques de Saboya, que permitían la práctica del judaísmo a cambio de cobrar impuestos y aprovecharse del tejido industrial que los judíos desarrollaban. Una de esas industrias, por ejemplo, era Ganz, donde trabajaba Cesare Levi, casado con Ester (Rina, de Esterina), quienes el 31 de julio de 1919 -recién acabada la Primera Guerra Mundial –  fueron padres de un niño al que llamaron Primo Michele.

La familia vivía en el número 75 de la calle del Rey Umberto -que sería donde vivió y murió Primo Levi- en un hogar de clase media en el que la madre sabía tocar el piano y hablar en francés mientras cuidaba de sus dos hijos, Primo y Ana María, con muchas y largas ausencias del padre en la casa, pues como la empresa era húngara tenía que pasar mucho tiempo en Budapest.

Primo, en el colegio, sufrió acoso escolar por muchos motivos, no sólo por ser  el único judío del centro, sino también por ser el más inteligente, el más bajito y el más joven; y mientras por un lado estudiaba en el Talmud Torá y preparaba su Bar Mitzvá, participaba, por obligación de todos los niños italianos, de una asociación de jóvenes fascistas que, al menos, le permitía esquiar. Luego estudió un bachillerato en Humanidades y después Química en la Universidad de Turín. Pero ya se habían promulgado las leyes racistas y tuvo muchos problemas para poder leer su tesis por el mero hecho de ser judío. Esas mismas leyes impedían que pudiera encontrar trabajo al finalizar sus estudios.

Junto con su hermana, participó regularmente en reuniones clandestinas   en  la biblioteca de la escuela judía en Turín,  jutno a  la sinagoga destruida en el bombardeo en 1942.  Un grupo que se llamaba “Niños de la Biblioteca Judía”, y que estaba en contra del régimen fascista.

En septiembre de 1943, después de que el gobierno italiano firmara un acuerdo de alto el fuego con sus aliados, los alemanes rescataron a Benito Mussolini de su prisión y lo colocaron bajo el gobierno títere alemán en el norte  de Italia. La mayoría del grupo de Los Niños se unió a los grupos antifascistas  y huyeron al pie de los Alpes  para  unirse al movimiento liberal “Giustizia e Libertà” (justicia y libertad). Levi y sus amigos no tenían la habilidad suficiente para asumir el riesgo que habían tomado; es decir, fueron  detenidos rápidamente por la milicia fascista  A Levi, por declararse judío, le enviaron  al campo de  Fusoli, al que llegó a fines de enero de 1944. De lo contrario, si hubiera omitido su judaísmo, habría sido asesinado allí mismo.

Su muerte, z´´ l, es aún hoy un enigma. El 11 de abril de 1987 la portera de su edificio subió al tercer piso  para entregarle el correo. Cuando la portera bajó, oyó un estruendo. Levi había caído o se había lanzado por el hueco del ascensor. Muchos dijeron que era un suicidio. Otros dijeron que no era lógico que un químico se suicidara así, y sin dejar una nota de despedida. La verdad es que en los últimos años de su vida estaba muy deprimido, aunque de manera muy privada, y tomaba medicación contra la depresión.
Fue dos veces a Auschwits. Una de ellas para hacer una entrevista que podemos ver aquí subtitulada al español: