R. YAAKOB BEN SHLOMO IBN JAVIV

BIografía de uno de los grandes talmudistas de Sefarad en tiempos de la expulsión y que con una sola obra monumetal pasa a la historia del judaísmo.



Rabí Yaakov ben Shlomó ibn Javiv fue a nacer en la Zamora de 1460 -reinando sobre Castilla  Enrique IV El Impotente; es decir, en su infancia se desarrollaron los eventos de la Guerra de Sucesión al Trono de Castilla, que desembocarían en que la corona recala en su hermana y posible envenendadora , Isabel de Castilla, más conocida como Isabel La Católica.

En su juventud pasó a la cercana Salamanca, para estudiar y convertirse en un gran talmudista bajo la dirección de Samuel Valensi. Pero pronto llegó el dilema de 1492 -conversión o exilio- y su familia partió hacia Portugal . Cuando allí también se impuso la ley de la Inquisición, partió hacia Salónica, donde ya entonces estaba formada una gran comunidad judía en distintas kehilot de expulsos.

A veces aparece con el título Ein Yisrael, como esta edición de Venecia , 1737

En Salónica se hospedó en casa de d. Yehudá Benveniste, nieto de Abraham Benveniste. La casa tenía una gran biblioteca , totalmente a su disposición, y fue así como escribió Ein Yaakov, El Manantial de Yaakov, una recopilación de todos los comentarios de la Agadá del Talmud (lo que no es ni Halajá ni Midrash, sino mero dato de la tradición oral de La Mishná) Junto al texto ensí, aparecen los cometnarios de los grandes exégetas medievales: Rashi, Ben Sderet, Shem Tov de Sevilla, etc. Fue considerado con gran aplauso entre los estudiosos que tenían dificultades para leer el arameo talmúdico. Fue traducido a muchas lenguas, empezando por el yidish; actualmente se le ha traducido al ruso. Fue tan aclamado que recibió el título de gaon y luz de su generación.

El objetivo de la obra tenía dos esferas: familirarizar a los judíos con las fórmulas éticas del Talmud, no fuera que se olvidaran del todo, y por otra parte, refutar los comentarios desdeñosos de cierto sector de los conversos contra la propia obra talmúdica.

Murió en Salónika en 1516 y su hijo r Levy ben Javiv estuvo al frente de la comunidad de Jerusalén durante la mayor parte del S XVI.