R YAAKOV SALAMA

 Sobre la hilulá de un rabino tunecino a finales del S XVIII que murió el día siguiente a Shavuot y cuya peregrinación perdura en el tiempo hasta nuestros días.


Lo dice Tucídides: en la península de Bon, al sur de Túnez, los chipriotas del S V aec  fundaron una ciudad llamada  Neapolis -la nueva ciudad- pues la habían fundado sobre un antiguo asentamiento fenicio. Hoy,  Nabeul (pronúnciese en francés) es el segundo punto estratégico del turismo europeo en Túnez.

El primer asentamiento judío en la localidad es cuando, tras un migración interna, los sefardíes, en el S XVI, deciden que es lugar adecuado para empezar desde cero. Luego, en el S XVII,  llegaron los sefardíes de Livorno, los «grana», a quienes también llamaron los francos (porque venían del puerto franco de Livorno) La comunidad estaba presidida de forma dinástica por la familia Alguiz. Y la hija del rabino de Túnez, r Yaakov Salama -descendiente de Baba Sadi-  se casó con el rabino de Nabeul, r Mordejai Alguiz.

En 1774, para Shavuot, Y. Salama viajó para visitar a su hija, pero lo que se encontró fue la muerte. Y fue enterrado en Nabeul, tras morir el día después de Shavuot. Algunos de los discípulos que tenía en la yeshiva que dirigía en Túnez emprendieron viaje a pie para asistir al funeral de su rabino.  Desde entonces, al acabar Shavuot,  se celebra en su tumba, bajo un olivo del cementerio, su hilulá.

La comunidad  de  Nabeuel siempre ha sido  próspera, comerciando con lo que daba la tierra, y viviendo  en paz con los musulmanes. En esta localidad no había barrio judío, vivían dispersos por toda la ciudad.

A fines del S XIX se la denominó La Terraza de Jerusalén, de tantos talmidím jajamím como daba. En esta época se hicieron remodelaciones en el cementerio y se hizo un edificio para albergar la tumba de r Salama. z´´tl