ROSH JODESH HA´BANOT

La fiesta de las Chicas a  Principio de Mes , una tradición de la judería magrebí, de especial festejo entre los judíos de Túnez.


Ed Al Bainat, como también se conoce al evento, no se sabe desde cuándo se celebra, lo cual en principio tiene que decirnos que es una tradición antigua, ya atestiguada en documentos medievales. Aunque el origen más remoto hay que ir a buscarlo a cuando el Pueblo de Israel salió de Egipto : cuando Moshé Rabenu subió al Monte  y bajó con las Tablas de La Ley se encontró con que los israelitas habían hecho un becerro de oro para adorarlo. Ese fue el primer día de KIpur que hubo en la historia: el primer perdón del Pueblo de Israel. El becerro de oro se hizo con las joyas de las mujeres israelitas, que no quisieron participar en la abominación de la idolatría, por lo cual todos los primeros de mes del año se les premió con eximirlas de sus trabajos. Lo dice nuestra guía halájica vigente: El Shulján Aruj, que se basa en lo escrito por Rashi, etc.

Cartel de la Fiesta de las Chicas 2019, con la presencia del alcalde de Yavne, Israel, y toda la serie de eventos festivos.

Rosh Jodesh Ha´banot, el Primero de Mes para las chicas, se celebra  en la Luna Nueva del mes de Tevet (generalmente en diciembre) en la sexta o séptima  vela de Januká. Es decir, si el primer día de Januká es el 25 de Kislev, cuatro días después es rosh jodesh Tevet.

Ese día las mujeres van a la sinagoga expresamente a ser bendecidas tocando el Sefer Torá de su sinagoga, símbolo de aquella Ley que bajó Moisés mientras sus collares y zarcillos eran fundidos par modelar el becerro de oro. Después, se reunían para celebrar un banquete que terminaba en baile, sin que hubiera presencia masculina alguna de por medio. Las madres hacía regalos a sus hijas y las mozas casaderas hacían regalos a sus prometidos. También era un día de reconciliaciones entre amigas enemistadas. Y en la séptima vela , es cuando se enciende por la Shjiná (palabra femenina ) la Presencia Divina, que retornó al Templo de Jerusalén una vez re-consagrado tras la inmundicia seléucida que en él se perpetró.

La comunidad tunecina en Israel lucha porque la tradición no caiga en el olvido.