EN TODAS PARTES CUECEN HABAS


Explicación histórica y lingüística de la popular expresión castellana y sus implicaciones antisemitas.

Cuando nos expresamos -tanto al hablar como al escribir- siempre utilizamos la retórica, la forma de atraer la atención de quien nos escucha o quien nos lee. Muchas veces, expresamos las ideas recurriendo a locuciones que provienen de lo que se ha dado en llamar “sabiduría popular”, dichos y refranes que la ciencia lingüística denomina “paremia” (Frase de origen popular repetida tradicionalmente de forma invariable, en la cual se expresa un pensamiento, un consejo o una enseñanza).

En español, la existencia y uso de paremias -sobre todo en el registro coloquial- es muy abundante porque es una lengua que tiende al barroco, esa época de alta producción lingüística -El Siglo de Oro-  en la que la sociedad española estaba obsesionada con la oposición “cristiano viejo / cristiano nuevo”.

Este es el caso de la paremia “En todas partes cuecen habas”, que viene a significar “hay muchos problemas en todas partes”.

¿Qué tipo de relación semántica existe entre haba y problema? ¿Y entre cocer y haber?.

La respuesta es el cerdo. Sólo hay habas pero no cerdo. La sociedad española post-expulsión se refiere así a la abundancia de cristianos nuevos que viven su criptojudaísmo en el interior de sus casas -en sus cocinas, que entonces eran las salas de estar de los hogares- guardando la kasharut y por tanto siendo delatados.  Son tantos, comunica el dicho, que están por todas partes, donde menos te lo esperas. La desaparición de los matarifes rituales -el shojet-  también ayudaría a no comer carne, a no sustituir el cerdo por otras carnes en los guisos de habas, como por ejemplo el cordero, que habría en cantidades ingentes.

Por otra parte está lo de cocer, que algún filólogo como Amando de Miguel sostiene que se refiere a la hoguera de la Inquisición.

¿Pero por qué habas y no otra legumbre? ¿Qué relación tienen las hablas con los hebreos para que en España en muchas regiones a las habas se las denomine “judías”?

Las habas fueron una guarnición típicamente judía y famosa porque acompañaba la carne de cordero del Seder de Pésaj, una guarnición llamada “anjinara” consistente en un guiso de alcachofas y habas -ambos productos de temporada en Pascua- con eneldo y ajo, limón, aceite de oliva…Hoy es un plato típico de Sicilia,  llevado por los sefardíes de la diáspora hispánica, también hacia Grecia, Turquía, Egipto.

En todas partes cuecen habas. Existe una adición muy empleada, citada por Cervantes, ese criptojudío guasón y crítico, que dice : En todas casas cuecen habas; y en la mía, a calderadas (El Quijote II 13).

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