DE MELILLA A VENEZUELA

 Breve reseña sobre los judíos de Melilla emigrados a distintas localidades venezolanas.


  La ciudad autónoma de Melilla, en la costa mediterránea de Africa, pertenece al Reino de España desde 1497. No obstante, su habitación judía comienza a ser significativa en el último cuarto del S. XIX. «La pequeña Sion», como llegó a ser conocida la plaza, constituyó oficialmente una comunidad en el año de 1864, lo cual la convierte en la primera comunidad judeo-española desde 1492. Este dato es importante , pues semejante hecho era ilegal hasta la Constitución de 1868, La Gloriosa, que abolió el decreto de expulsión. ¿Cómo fue eso posible? En 1863, Melilla (y Ceuta) se declaran puerto franco; luego, la  Real Orden del 17 de febrero de 1864 autorizó a residir en Melilla a cuantos quisieran hacerlo sin necesidad de permisos especiales. Y esto provocó un gran punto de inflexión en la comunidad judía del norte de Africa, pues hasta entonces, reinando Isabel II, heredera de las decretos reales de su padre, Fernando VII, “no se permitía saltar en tierra, ni internarse en los dominios españoles sin expreso permiso del rey…a ningún hebreo”. Así que muchos judíos por ejemplo de Tetuán, o de Orán, emprendieron nuevas vidas a la vera del puerto franco, que desarrollaron de manera notable. Para 1903 los judíos eran el 33% de la población total  de la ciudad. Sin embargo, unos años antes, y sobre todo unos años después, se constata un movimiento migratorio de  tetuaníes y de melillenses a Venezuela, especialmente a Maracaibo y a Caracas. Mirón Cerciente se instaló en Ciudad Bolívar. Feliz Benarroche, los Benatar o los Bentolilla,  en La Guaira. Pero también hubo muchos que se fueron a Carúpano.

  La ciudad costera de Carúpano, segunda ciudad más grande de Sucre, a fines del S XIX estaba muy desarrollada: tenía telégrafo, teatro y boulevard, además de un floreciente puerto marítimo para el cacao cacao, el café,  la caña de azúcar y hasta el azufre. Por eso la eligieron para radicarse judíos melillenses como Isaac Levy, Alberto Levy, José Levy, Moisés Serfaty  o Rubén Chocrón. Este último trajo a su sobrino, que sería el padre del dramaturgo y profesor  Isaac Chocrón. Pero para cuando esto sucedió Carúpano había sido desplazada por Maracay. A Elías Chocrón se debe un gran movimiento migratorio de judíos de Melilla a Caracas; los suficientes como para tener que fundar en 1976 una sinagoga: Maguén David, gracias a los hijos de   Jacob Benzaquén y otros melillenses. Su rabino era  Yehoshúa Benzaquén

 Allí, en la capital, abrió el  comercio de decoración  «La Linda», José Bendayán llegado desde La Guaira. Luego, como consecuencia de la guerra civil española,  se trajo a sus sobrinos Isaac Bendayán Boaziz y Sady Sultán Bendayán, que abrió otro negocio, con el nombre de  “S. S. Bendayán” . Este a su vez, y al finalizar la contienda en España, se trajo a sus sobrinos, Abraham (Alberto) Chocrón Sultán y ya en 1945 a Abraham Sultán Sultán, que expandió el mundo del adorno por 53 tiendas en propiedad y una fábrica de bisutería que dieron empleo a muchos inmigrantes judíos de Melilla. Todavía en el ´58 llegarían más, como el importante industrial Sadia Cohén Zrihen, presidente de la fundación Don Juan de Borbón  España-Israel, a quien se debe La Casa de Melilla en Caracas. El dr. Akiba Benarroch Lasry, ginecólogo y escritor, con su hermano José, reputado industrial, también ocuparon puestos de relevancia en la comunidad. No debemos olvidar a  Jacob Carciente Hachuel, ingeniero civil,  docente universitario, infatigable escritor e investigador del sefardismo en Venezuela, siendo melillense de adopcioón desde la pubertad, pero tangerino de nacimiento. Perla Bittán de Hazan, representante del Centro de Estudio e Investigación del Holocausto “Yad Vashem” para España e Iberoamérica; David BittánObadía, expresidente de la Confederaciones Israelitas de Venezuela; el odontólogo Elio Serfaty Kapusta, presidente que fue  de la organización mundial Keren Hayesod; el Rabino Elías Bittán Benzaquén, Director de Estudios Judaicos del Liceo comunitario Moral y Luces y profesor de la UCAB de Caracas. Sari Levy Carciente, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela; Samuel Akinin, empresario, editor y escritor; la guionista, novelista y poetisa Sonia ChocrónBibas, y la escritora y poetisa Victoria Benarroch Benatar.