Reseña biográfica del capitán del ejército portugués que rehabilitó la vida judía en Porto y ayudó a muchos cripto-judíos y víctimas de La Shoá.
El 18 de diciembre de 1887, en el municipio portugués de Amarante -distrito de Oporto- José Carlos de Barros Basto y Maria Ernestina Bessa Fortes tuvieron un hijo al que llamaron Artur Carlos. Fue educado en el catolicismo, pero pronto -a la edad de diez años- recibe una noticia que cambiará su vida: su abuelo paterno, Francisco Carlos, en su lecho de muerte, cuenta al niño que la familia es de origen cripto-judío y que por eso en casa se encienden dos velas las tardes de los viernes. Unos años más tarde, en 1904, tuvo conocimiento de la existencia de judíos en Portugal al leer un artículo que hablaba de la consagración de la sinagoga Shaarei Tikvá, la primera sinagoga fundada en Portugal desde el S. XV. Tiempo después, cuando empezó su carrera militar, fue enviado a formarse en Lisboa y, entonces, se dirigió a esta sinagoga para iniciar un retorno al judaísmo. Pero no fue admitido.
No obstante, Artur Carlos, no desistió. Paralelamente a su carrera militar, el capitán Barros se dedicó por sí mismo a estudiar hebreo. Después, se fue a Tánger, donde comenzó el proceso de conversión y donde celebró su brit milá, tomando el nombre de Abraham Israel Ben-Rosh. Al regresar a Lisboa, el 9 de Marzo de 1921 se casó -bajo jupá- con Lea Israel Monteiro Azacot, miembro de la comunidad judía de Lisboa que previamente había rechazado el proceso de conversión del capitán Barros. Lisboeta nacida en el otoño de 1893, era hija de Jacob Levy Azancot, judío de la antigua colonia portuguesa en Africa que hoy es Santo Tomé y Príncipe, y nieta de un judío de Tánger, Yom Tov Azancot. Su madre fue Prudencia Monteiro, nacida en Cádiz, pero de padre portugués. El matrimonio tuvo tres hijos: Antonio, Lea y Sarah.
La familia se instaló en Porto y allí descubrió que sólo había dos decenas de judíos que tenían que desplazarse a Shaarei Tikvá para poder realizar ceremonias judías. Fue así como concibió la idea de construir una sinagoga en Porto. En 1923 el Registro Civil de la ciudad levantó acta de la fundación no sólo de la sinagoga, sino también del Centro Teológico Israelita. Mientras se construía el edificio, rezaban y celebraban las fiestas del ciclo anual hebreo en una casa de la calle Elías García; a ese lugar fueron llegando poco a poco muchos cripto-judíos. Las conversiones de estos descendientes de «anusim» (forzados, en hebreo) estaban supeditadas a la supervisión de la comunidad sefardí de Londres.
En 1927, con afán entre informativo y pedagógico, Artur Abraham fundó un periódico comunitario, Ha´Lapid (La Antorcha, en hebreo), que se publicó hasta el año de 1958. Su lema era «Tudo se ilumina para aquele que busca a luz que alumina vos e aponta vos o caminho.» El periódico en cuestión rápidamente ganó fama internacional y tenía suscriptores no sólo portugueses, sino que también se distribuía en España, Francia, Inglaterra, Holanda, Israel y EE.UU, entre otros lugares donde había comunidades sefardíes.
Deseoso de que muchos anusim pudieran conocer su origen, también comenzó a visitar diversas localidades de la región de Tras-O-Montes y Beiras. La comunidad de Bevis Marks se sintió muy interesada en estas actividades de retorno y creó el Portuguese Marranos Committee para que todo fuera más fácil, además de más internacional, porque también así llegaron al retorno muchos anusim radicados en los Estados Unidos.
Las cosas comenzaron a torcerse cuando Portugal cambió de signo político y comenzó la dictadura de Salazar. El capitán Barros fue considerado opositor al fascismo y como primeras consecuencias el régimen comenzó a destinarlo a lugares lo más alejados de Oporto, en un intento de impedir sus actividades judaicas. En 1937 fue juzgado por el Consejo Superior de Disciplina del Ejército de Portugal. ¿Los cargos? Participar en «inmorales» ceremonias de Brit Milá en el Instituto Teológico Israelita de Porto. Fue destituido de su cargo.
No obstante, un año después, logró alcanzar su gran proyecto: se consagró la sinagoga Kaduri en Porto. Fue un largo proceso, iniciado en 1929 con una lenta y constante recaudación de fondos. Hasta día de hoy es la sede de la comunidad en Oporto. La gran aportación fue la de los descendientes de la señora Laura Kaduri, fallecida en Shanghai en 1919, esposa del sr. Eli Kaduri, sefardí de Irak.
Cuando Europa se encontró cara a cara con la abominación tremebunda del nazismo, Abraham no dudó en jugarse el pellejo ayudando a muchos judíos a escapar de la barbarie. En el Memorial del Holocausto en Estados Unidos se guardan miles y miles de documentos al respecto de todos esos judíos que desde Porto pudieron reconstruir sus vidas en diversos lugares de América.
El ocho de marzo de 1961, falleció. Alav ha´Shalom. Tal cual fue su deseo, fue enterrado en el cementerio de Amarante, su lugar de nacimiento. Sus últimas palabras fueron que un día se haría justicia. Y ese día llegó en el año de 2012, cuando el gobierno portugués, a petición de una nieta, Isabel Ferreira, Abraham fue rehabilitado. Esa nieta es hoy la presidenta de la Comunidad de Porto.

En 2019 la comunidad de Porto realizó una película sobre su vida: «Sefarad», la película judía de mayor presupuesto en Europa, con el aporte económico y anónimo de centenares de descendientes de sefardíes.

