ABRAHAM M. CARDOSO

  Historia de un hispano-hebreo que quiso hacerse con el liderato de la secta de los sabateos en el S XVII.


   En 1627, en la población soriana de Rioseco -a 38 kms de Soria- vivían criptojudíos que habían retornado a Castilla desde Portugal, pues entre 1580 y 1640 toda la Península Ibérica fue políticamente la misma entidad bajo el nombre de Unión Ibérica. En Rioseco, en mitad de la Ruta de la Lana (hacia los puertos del Mar Cantábrico para exportarla a Amberes) vivían los Cardoso, cuyo nombre hace referencia a la tarea de cardar la lana.

    Ese año de 1627 -con la España de Felipe IV  hundida en una crisis económica a la cual seguirían otras tres- nació en Rioseco un niño al que llamaron Miguel. Pero su verdadero nombre era Abraham. Tenía un hermano mucho  mayor, Isaac, al que llamaban en la calle Fernando, nacido en 1603 en Tranquoso, región de Beira, Portugal; estudió Filosofía y Medicina en la Universidad de Salamanca y luego se radicó en Valladolid, para pasar después a Madrid y terminar en Verona. Abraham también cursó estudios en Salamanca, en la Universidad Pontificia, pero en esta ocasión de Teología y Escolástica, además de Medicina.  Y al igual que su hermano, también se trasladó a Madrid.

  En 1648 -después de la segunda entrada de España en recesión- Abraham Cardoso dejó la Península Ibérica para siempre y para irse a vivir, primero,  en el gueto de Venecia, y Verona después. Desde allí pasó al puerto franco de Livorno, donde florecía una gran comunidad judía. Es en Liorna (nombre ladino de Livorno) donde retorna al judaísmo y pasa a llamarse Abraham Mijael. Es entonces cuando regresa a Venecia para estudiar judaísmo; tras diez años en la ciudad de los canales, pasó a El Cairo para  especializarse en Kabalá. Dejó Egipto para irse a fungir como médico personal del bey -gobernador- de Trípoli, en lo que hoy es Libia.

Uno de sus manuscritos.

   Un año después de llegar a Trípoli -esto es, en 1665- el mundo judío se estremeció con la aparición delirante de Shabtay Tsví, auto-proclamado  ni más ni menos que Mesiaj (ben David). Shabtay -el nacido en Shabat- tuvo en su poder arrastrar de sí a grandes masas de seguidores, que fueron denominados «sabateos». Pues bien: Cardoso se erigió en la máxima autoridad de la secta de los sabateos en el norte de Africa. En 1673 fue expulsado de Trípoli y se refugió en Túnez, de donde también acabó siendo expulsado. Desde Túnez decidió irse de regreso a Livorno; y de allí zarpó para  la patria chica del propio Tzvi: Esmirna. Puesto que la situación para los sabateos era muy mala, pasó a Gallipoli e incluso a Constantinopla, donde vivió diez años escondido por una familia de cristianos griegos.

  En 1696 huyó a la isla de Rodosto, en el Mar de Mármara, con intenciones de presentarse en Adrianópolis para acabar con el liderazgo de quien guiaba el sabateísmo a la muerte de Tzvi. Pero no lo consiguió y tuvoque regresar a Rodosto. De allí pasó a Creta y según Nejamia Jayún, también sabateo,  Cardoso  estuvo en Eretz Israel (Tsfat) en 1703; pero a pesar de este testimonio, no hay evidencias históricas de que esto fuera así. Parece ser que llegó al puerto de Yafo, entonces punto de llegada a Israel, pero los rabinos no le dejaron desembarcar siquiera. Tuvo que volver a Alejandría y de allí pasó otra vez a El Cairo, donde consiguió ganarse la vida como médico.

   Su vida culminó en Egipto en forma de tragedia familiar: en 1706 un sobrino -hijo de su hermana- le asesinó por unos entuertos económicos que mantenía con sus familiares. Quedaron sus manuscritos, algunos de ellos editados en 2011 por el investigador dr. Nisim Yehoshúa, experto en el mundo de los «anusím».