ALEXANDER LEVY

 Historia de la fundación de la comunidad judía de la localidad de Dubuque, en Iowa.


En donde se juntan Iowa, Wisconsin e Illinois,  hay una ciudad,  junto al río Mississippi,  que se llama Dubuque. Y allí, en el año de 1862, para Pésaj, un sefardí llamado Alexander Levy fundó una comunidad judía que llegaría a ser una de las mayores de todo el estado de Iowa, además de la primera en tener un Sefer Torá.

El señor Levi nació en Francia el 13 de marzo de 1809. Sus ancestros, no obstante, provenían de Portugal, huidos de la presión de la Inquisición y refugiados en la gran comunidad de sefardíes de Bayona y Burdeos. Pero a Portugal habían llegado desde Castilla, pues es descendiente de la misma notoria familia de Yehudá Ha´Levy. De todos modos, la familia emigró a una localidad cercana a Estrasburgo.

Alexander Levy desembarcó en Nueva Orleans, Estados Unidos, el primero de agosto de 1833, cuando contaba tan sólo con 24 años de edad.  Unido a un grupo de pioneros del Medio Oeste, abrió un comercio de comestibles en Dubuque. Esta ciudad fue fundada por un francés, Julien Dubuque, que en 1796 btuvo la confirmación de sus derechos por el gobernador español de la Luisiana, y hasta su muerte operó las llamadas Mines of Spain (Minas de España). La tienda de Levy era el único sitio de la población donde había algo de diversión, un lugar de encuentro para mineros desarraigados. Y en 1837, Levy tuvo el honor de ser el primer judío de Iowa en ser naturalizado estadounidense.

 Pero su mérito es haber fundado la comunidad judía de la ciudad en 1856, los Bnei Yeshurun, primero en un local alquilado y luego, con un cementerio, en un solar de su propiedad de 20 acres de superficie.

 A Dubuque llegó también otro judío francés, pero en esta ocasión hablamos de un judío askenazí, originario de Alsacia -por tanto, en origen , alemán. Este señor dio mucho que hablar en Dubuque, pues se casó con una cristiana y ambos abrieron su casa a la vida social del lugar. Pero Levy, que dicen era una persona muy amigable, siempre declinó las invitaciones a estos eventos, empezando por no haber ido siquiera a la ceremonia matrimonial. Las fiestas y las circunstancias acabaron arruinando al matrimonio, él cometió una falta grave contra sus acreedores y acabó encarcelado.

 Al cabo de un tiempo aparecieron por la tienda dos predicadores cristianos y le dijeron a Levy que, visto lo visto con el alsaciano, parecía ser cierta la fama de poco honestos de los judíos. Levy les contestó que sin duda por haber sido bueno lo habían admitido en su iglesia, peo que después de un año ya no lo era a los ojos de los cristianos. «¿No te parece, pues, muy extraño que un hombre tan bueno caiga tan bajo en tan breve período? » No es que él fuera malo por ser judío, sino que siendo de natural una buena persona, en el breve tiempo de doce meses la iglesia lo había convertido en malo. Esta actitud le supuso a Levy el reconocimiento como líder de la pequeña comunidad judía y además le nombraron juez de paz. Seguidamente realizó un viaje a Francia para visitar a su parentela y regresó a Dubuque casado con una prima.

Minette

Mr Levy y Minette tuvieron una hija, a la que llamaron Elisa. Era conocida como la primera niña judía nacida en Iowa. Por desgracia, la niña no era sana y estuvo inválida la mayor parte de su vida. El matrimonio tuvo otros hijos: Selina (esposa de James Levi); Gustave (Gus), que era sordomudo; Emilio y Eugenio.

 Murió la noche  del viernes 31 de marzo de 1893, a los 84 años de edad. Alav Ha´Shalóm.  Su funeral fue uno de los más grandes jamás presenciados por los ciudadanos de Dubuque. Hubo una nutrida representación masónica, pues él mismo había sido miembro fundador de la primera Logia de la localidad; el rabino Messing de Chicago, amigo del fallecido, dirigió los servicios y pronunció la oración fúnebre. Su esposa Minette murió en marzo de 1907.

Su hija más conocida fue Selina, la cual  se casó con un primo, James Levy. De donde se infiere que un hermano de Alexander también vino de Francia.

Este matrimonio entre Selina y James Formaba uno de los matrimonios más distinguidos de toda la ciudad y sin duda alguna la más de entre la comunidad judía. Era conocida por su gran devoción, pero lamentaba que las nuevas generaciones estuvieran siendo asimiladas a la fe cristiana. Sufrió mucho cuando su hijo Jesse, de 20 años, estudiante de la universidad de Chicago, salió a nadar en un río y se ahogó. Nunca se recuperó de esa pérdida tan antinatural como es la de un hijo en la flor de la vida.

Hoy en día en Dubuque sólo hay unas 25 familias judías, adscritas a una congregación reformista.