Nota sobre el converso que fue primer catedrático de hebreo de la Universidad de Alcalá.
Sobre el origen de Alfonso de Zamora, a pesar de su importancia, hay incógnitas que esperan ser despejadas: la primera es que, a pesar de que sabemos que nació entre 1472 y 1474 -el hebraísta C. Carrete Parrondo sostuvo que entre principios de enero de 1475 y el 16 de septiembre de 1475.
La segunda es que no sabemos exactamente en dónde vino al mundo; quizás fue en la ciudad castellana de Zamora o acaso fue en el alfoz zamorano -término medieval para un concejo, municipio- pues también se le conoce como Alfonso de Arcos, por lo que la población de Arcos de la Polvorosa reclama ser su lugar de nacimiento.
Su padre fue rabino y desde niño recibió exquisita formación tanájica y talmúdica en la famosa yeshivá zamorana. También adquirió profundo conocimiento de la lengua hebrea. Pero a la edad de 17 años la familia se encontró en la disyuntiva propuesta por la monarquía católica -conversión o expulsión- y en 1492 abandonaron Castilla, para refugiarse probablemente en Portugal. No sabemos a ciencia cierta el motivo, pero en 1506 -ya reinando Juana La Loca y su esposo flamenco Felipe El Hermoso- regresaron a Castilla y se convirtieron al cristianismo. Fue entonces cuando adoptó el nombre de Alfonso de Zamora. Tanto el padre como el hijo se desempeñaron como zapateros.
Dos años después -1508- la Universidad de Salamanca anunció una vacante en la cátedra de «hebrayco, caldeo y arábigo». Alonso quiso opositar, pero había un obstáculo que le impidió hacerse con el cargo: la ley no permitía ese puesto a los conversos. Así que, con la mediación real, en 1510, fue contratado como ayudante del ganador y con un sueldo nada despreciable: 5.000 maravedíes. Al año siguiente ya le pagaron mil más.
Su fama como hebraísta debió ser grande, pues en 1512, el Cardenal Cisneros, de la Universidad de Alcalá de Henares, creó la primera cátedra de Hebreo y Arameo de esa universidad. Alfonso impartiría hebreo en esta institución durante 30 años. Y no sólo eso, sino que, junto a otros dos conversos, el segoviano Pablo Coronel y Alonso de Alcalá, también fue colaborador de la famosa Biblia Políglota Complutense. En el volumen VI de la Políglota Complutense (1515) se publicó también su Gramática hebrea en latín (notablemente ampliada en forma independiente en 1526), además de un diccionario, un tratado de ortografía hebrea, una lista de términos gramaticales, etc. Así mismo, publicó una obra apologética sobre los pasajes hebreos utilizados en la controversia judeocristiana y destacó como copista y traductor de obras de los filólogos hispano-hebreos de la Edad de Oro. Muchas de estas obras se conservan en la impresionante biblioteca del Real Monasterio de S. Lorenzo de El Escorial. En la universidad Complutense también se guardan manuscritos suyos, como el de la foto principal, que es el comienzo del Génesis.
Falleció en Zamora en 1544.
Bibliografía:
- José Rodríguez de Castro, Biblioteca española: Tomo primero, que contiene la noticia de los escritores rabinos españoles desde la época conocida de su literatura hasta el presente, Madrid: Imprenta Real, 1781.

