CAMILLE PISSARRO

Breve reseña biográfica del pintor que se considera principal fundador del impresionismo.



 Yaakov Camille Pissarro fue a nacer el diez de julio de 1830 en lo que hoy llamamos las Islas Vírgenes, que por aquel entonces era lugar bajo soberanía de Dinamarca. Pero sus orígenes reales no son antillanos, sino ibéricos: su bisabuelo, Pierre Rodriguez-Alvarez, apodado Pissarro, habitó en Braganza, Portugal, donde en 1492 se registran más de 3000 judíos castellanos expulsos;  casado con Rebeca Nunes, Pierre fue padre  de tres varones: Abraham, Isaac y Yaakov. Este último nació en Braganza en 1734, pero es quien abandona la localidad portuguesa  para instalarse en Burdeos, Francia, donde para ese entonces ya está perfectamente consolidada una comunidad de cripto-judíos, la mayoría huida de las presiones inquisitoriales en territorio portugués. Allí, casado con Rebeca -que muere joven-  será Yaakov padre de unos cuantos niños: Lea, Moise, Sara, Raquel, Judith, Yosef y  otros tres. Yosef nació en Burdeos el cuatro de diciembre de 1777 y se casó con una parisina llamada Anne, con quien trajo al mundo a Frédéric Abraham Gabriel Abraham Gabriel Pissarro. Este, aunque enterrado en el cementerio parisino de Pére Lachaise, emigró a las Antillas, concretamente en la isla de Saint Thomas, donde tenía al menos un pariente. Allí, dedicado al comercio de quincallería,  se casó con una mujer nativa de la isla pero  de origen español, Raquel Manzana. La sinagoga no quería registrar el matrimonio porque eran tía y sobrino. De este matrimonio nacen abundantes retoños: Alfred, Camille, Aaron, Delphine y Enmma.

 A la familia no le iba mal en el Caribe, por lo que Camille fue enviado a Francia para estudiar. Al regresar a casa se puso de manifiesto su afición al dibujo, pero también una fuerte oposición paternal ante la idea de querer ser pintor. Además, está enamorado de la hija de un viticultor bordelés que trabaja como gobernanta de la casa familiar:  Julie Vellay. Al regresar del internado en París, Camille se hizo cargo de la empresa familiar; pero en sus ratos libres se dedica a la pintura. La vocación pictórica le llevará a dejar Saint Thomas para radicarse, primero, en Venezuela, y luego en París. De esta época se conservan cerca de un centenar de obras que hoy se exhiben actualmente en la colección del Museo de Bellas Artes de Caracas, 60 en la colección de la Galería de Arte Nacional y unos 40 en la colección del Banco Central de Venezuela.

En París prosigue sus estudios artísticos, con una gran influencia de pintores academicistas como Delacroix, Corot o Millet. Más tarde conocerá a Manet y Cezanne. Fue miembro fundador de la escuela de los impresionistas, siendo el único que expuso obras en todas sus exposiciones. Durante la guerra franco-prusiana de 1870, se refugió en Londres. Allí es donde se casa con su esposa, que alumbra allí al cuarto hijo de la pareja. Uno de ellos, Lucien, seguirá los pasos del padre -como otros hermanos. Lucien se casó con una sefardí llamada Esther Bensusan. Se radican en Londres y su hija,  Orovida, también se dedicará a las artes plásticas en la ciudad del Támesis.

  En París, en 1871, nació un nuevo hijo, Georges, quien será conocido en el mundo del arte con el nombre de Georges Manzana Pissarro.  Cuando en la cumbre de su creatividad se declara la Segunda Gran Guerra, emigra con su familia a Casablanca, donde morirá en 1947. En 1878, Camille tiene otro hijo, el quinto,  a quien llama Ludovico. También será artista, en este caso del grabado. Se instaló con su hermano, Georges Manzana, en Montmartre, entonces colonia artística ajena a los impuestos que había que pagar en París. Vende sus obras en Londres cuando con su madre va a visitar a su hermano Lucien y su sobrina, Orovida. Pero prefiere, hacia 1907, los jolgorios nocturnos de los cabarets y la bohemia de Picasso o Modigliani. Con la Gran Guerra se refugia en Londres con su hermano y pinta muchas acuarelas y hace muchos grabados. Junto con Georges crean el grupo Monarro, anagrama de Monet y Pissarro, y se instala en Richmond hasta 1923. Es entonces cuando regresa a Francia y, sin dejar de pintar estudios anatómicos y paisajes, dedicará 20 años de su vida a poner en orden el legado artístico de su padre en los archivos, que publica en 1939. El murió en 1952.

  Llegado el año de 1895, Camille Pissarro comienza a padecer una enfermedad de los ojos, un impedimento para la realización de su obra, que en este momento experimenta un punto de inflexión, pues el pintor, afín al anarquismo, pinta al aire libre las labores de las clases bajas -y las chimeneas de las fábricas- pero de pronto al pintor  no le queda más remedio que pintar en interiores, no a la intemperie, y esto modificará su obra. El paisajismo, tan relevante en todos sus cuadros desde la juventud, pasa de los espacios abiertos campesinos a los espacios plenamente urbanos y parisinos.

Es la época de los cuadros en que desde habitaciones de hotel en París pinta la misma escena de los boulevards bajo la luz cambiante de los cielos parisinos bajo la lluvia, por ejemplo. Su obra está muy dispersa, pero puede verse una gran galería única en Londres, la Stern Pissarro Gallery.

En su obra no hay el menor atisbo de judaísmo, al igual que en su vida este aspecto no tiene existencia; pero Pissarro estaba muy orgulloso de ser judío y no dudó en manifestarse en contra de todos los eventos anti-semitas de su tiempo, como por ejemplo el caso del capitán Dreyfuss.

Camille falleció el  13 de noviembre de 1903.