DRASHAT JOL HA´MOED SHEL PESAJ

Éxodo 33:12 hasta 34:26.  Haftará : Ezequiel 37:1 al 14. Darshán: Morenu Verabenu, Ribí David Jananiá Pinto, shlita


Rabenu, el Or Hajaím Hakadosh, zíaa, formula una pregunta acerca del versículo en la parashá de Emor (Vaikrá 23:2-4):

“Habla a los Hijos de Israel y
diles los días festivos de Hashem
en los que harán convocación
sagrada; éstos son Mis [días]
festivos: seis días, haréis labor;
y en el séptimo día, será Shabat
de reposo absoluto; [día de]
convocación sagrada. Ninguna
labor harán; es descanso a Hashem
en todos vuestros asentamientos. Estos
son los [días] festivos de Hashem, de convocación
sagrada, los cuales convocarán en sus momentos”.

El Or Hajaím Hakadosh cuestiona: “Debemos entender por qué volvió a decir ‘éstos son Mis [días] festivos’. Y debemos comprender por qué volvió a ordenar acerca de la observación de Shabat; y por qué, además, después de haber dicho una segunda vez acerca de la observación de Shabat, volvió a decir ‘Éstos son los [días] festivos de Hashem’”. Se puede responder a estos interrogantes con una lección de ética: Hakadosh Baruj Hu quiso que Moshé Rabenu les instruyera a los Hijos de Israel acerca de la magnitud de la santidad de las festividades y convocaciones sagradas, de modo que no dijeran: “Es comprensible que por Shabat, cuya santidad es extrema, se reciba castigo por transgredirlo. Por lo tanto, debo advertirles a los miembros de mi familia que también se cuiden al respecto. Pero las festividades y convocacionessagradas no tienen tal santidad, pues incluso los Sabios permitieron realizar algunas de las laboresque en Shabat están prohibidas. Quizá eso es un indicativo de que no hay que ser tan cuidadosos”.

Por lo tanto, la Torá escribió una advertencia respecto de la observación de Shabat cuando hizo mención de las festividades, para indicarnos que dichas fechas tienen la misma santidad que Shabat, y uno no puede conducirse de forma menos estricta en cuanto a la observación de las festividades mientras que es riguroso en la observación de Shabat. Algo similar encontramos en la Guemará (Tratadode Betzá 2b): “Preguntaron los Sabios: ‘¿Qué tiene de especial el Yom Tov para que los Sabios determinaran la halajá de la forma más estricta, según la opinión de Ribí Yehudá?’ Respondieron los Sabios: ‘El cumplimiento de Shabat es riguroso, por lo que las personas no van a menospreciarlo y profanarlo; por eso, se determinó la halajá como Ribí Shimón, que es menos estricto. Pero respecto de Yom Tov, cuyo cumplimiento es menos riguroso, las personas podrían llegar a menospreciarlo; por eso, los Sabios determinaron la halajá como Ribí Yehudá, que es más estricto’”.

No solo eso, sino que encontramos que la Torá llama a las festividades “Shabat”, como está escrito en Vaikrá 23:11: “al día siguiente de Shabat”, sobre lo cual estudiaron nuestros Sabios (Tratado de Menajot 65b) que ahí la palabra “Shabat” se refiere a Yom Tov. Tenemos, entonces, que el Yom Tov equivale a Shabat en todo aspecto, excepto en lo relacionado con el alimento. Así está dicho respecto de las festividades (Shemot 12:16):

“No harán ninguna labor en ellas, fuera de lo que coma toda persona, solo eso podrán hacer”.

Y está escrito en la Mishná (Tratado de Betzá 36b): “No hay diferencia entre Shabat y Yom Tov, sino solo en cuanto al alimento”. La persona debe ser siempre cuidadosa respecto de la santidad de las festividades, y nuestros Sabios se explayaron en cuanto al castigo que se merece quien la menosprecia. Dijeron (Tratado de Avot 3:11): “El que profana los [días] sagrados y las festividades, así como el que avergüenza al compañero en público, a pesar de que tenga Torá y buenos actos en su haber, no tiene porción en el Mundo Venidero”.

Y, además, dijeron (Tratado de Pesajim 111a): “Todo el que desprecia lasfestividades es como si hiciera idolatría”. También dijeron nuestros Sabios (Torat Cohanim, artículo 9:7): “¿Qué relación existe entre Shabat y las festividades [para que la Torá los yuxtaponga]? Ello viene a enseñarnos que a todo el que profana las festividades se lo considera como si hubiera profanado los Shabatot”. Y el Maharal de Praga, zatzal, en su libro Gur Arié, explica este asunto de la siguiente forma: “Todo el que profana las festividades es como que profana Shabat, pues las festividades también son llamadas ‘Shabat’, y también suman siete en total: dos días de Pésaj, uno de Shavuot, uno de Rosh HaShaná,uno de Yom Kipur y dos de Sucot, suman en total siete, y son paralelos a Shabat, que es el día séptimo.

Y el que profana las festividades —las cuales están incluidas en Shabat, que es el día séptimo— es como que profana Shabat. Y debes comprender esto bien, y encontrarás cómo el que profana las festividades es como si profanara Shabat, porque las festividades son parte del descanso, mientras que Shabat comprende todo el descanso”.

Y en otro lugar escribió el Maharal (Or Jadash, p. 69): “Las festividades, todas, demuestran la conexión y el apego que tiene Israel a Hashem Yitbaraj; debido a ello se llaman convocación, como dice el versículo: ‘Me reuniré contigo allí, y hablaré contigo allí, por encima del Capóret’, lo cual es un lenguaje de reunión y conexión”. De aquí aprendemos que no existe una diferencia práctica entre la santidad del Yom Tom y la de Shabat, de modo que el que profana una festividad es como si profanara Shabat, y es castigado como si hubiera profanado ambos días. Observemos la santidad del Yom Tov y del Shabat y mereceremos una gran influencia del Cielo. Y bendición en toda labor de nuestras manos para el resto de los días laborales.


Lectura completa de la Parashá, maftir y haftará