EL ESCÁNDALO DE ANCONA

Sobre las consecuencias de la matanza de cripto-judíos hispano-portugueses en el puerto franco de los Estados Pontificios.


Ancona, en la costa adriática de Italia, es ciudad muy antigua: ya los romanos comprendieron la importancia de su magnífico puerto -uno de los mayores entre los italianos; luego, fue una poderosa república independiente que competía con Venecia; pero  en 1532, perdió definitivamente su libertad y, bajo el papado de Clemente VII, se convirtió en parte de los Estados Pontificios. Poco tiempo después, según fuentes históricas de  varias responsa escritas por  rabinos otomanos y obras de rabinos italianos, los judíos que habitaban allí serán protagonistas de un hecho histórico que convulsionó a las juderías de su tiempo.

La judería de la ciudad data al menos de la Alta Edad Media. Desde 1427 comenzaron las autoridades cristianas a acosarlos. Primero, les obligaron a llevar una escarapela en el pecho para ser identificados, luego fueron confinados en un gueto;  en 1456 y 1488 fueron víctimas de sendos libelos de sangre. Se calcula que representaban el 5% de la población total. Pero con el exilio de hispano-hebreos de 1492 hubo un notable incremento de población judía -sefardíes de primera generación- que llegaron a la ciudad en varias oleadas: los primeros en llegar lo hicieron desde la isla de Sicilia en el mismo 1492; luego llegaron en 1497 los que se habían refugiado en Portugal y que, en ese año, se vieron obligados a la conversión o el exilio por decreto del rey portugués. En 1510 llegaron los que huyeron del Reino de Nápoles. En 1532, como hemos dicho, la ciudad pasa a formar parte de los Estados Pontificios y se declara puerto franco para el libre comercio con Levante. Pablo III invitó a que muchos mercaderes del Mediterráneo Oriental se establecieran en el lugar independientemente de la religión que profesaran. Es más, en 1547, el pontífice invitó también a los cripto-judíos, prometiéndoles tenerles a salvo de la Inquisición. El papa Julio III ratificó estas decisiones pontificias y cien familias «marranas» decidieron radicarse en Ancona. De 500 judíos a mitad del S XV, a mitad del XVI ya eran 2.700. Ancona, junto a Avignon, en la Provenza, y la misma Roma, eran las únicas ciudades de los Estados Pontificios donde podían habitar judíos.

Antiguo cementerio judío de Ancona

Pero todo cambia cuando es elegido papa Pablo IV, que tras pasar en su juventud por la orden de los dominicos -la creadora de la Inquisición- se convirtió en un enorme azote de herejes. La Inquisición Romana, creada en 1542 por Pablo III, se desarrolló muchísimo con Pablo IV. El 14 de julio de 1555, el papa emitió la bula CUM NIMIS ABSURDUM. Además del gran número de medidas antisemitas que fueron impuestas a los judíos de Roma, Paulo IV envió a Ancona a dos comisarios extraordinarios, Giovanni Vincenzo Falangonio, jurista napolitano, y Cesare della Nave, con órdenes de arrestar y procesar a todos los cripto-judíos que hubiere.

Casi un centenar fueron sometidos a un proceso inquisitorial. Por efecto del pavor y la tortura, sesenta abjuraron del judaísmo. Algunos fueron condenados a remar en galeras de por vida. Pero veinticinco rehusaron abandonar la fe de sus ancestros; el 13 de abril de 1555 fueron, primero,  ahorcados, y luego quemados en auto de fe. Faltaban dos días para que empezara Pésaj. Lo cuenta el sefardí radicado en Ferrara Guedaliah ibn Yahya ben Joseph, en su obra «Shalshelet Ha´kabalá»  (Venecia , 1587) 

Esta es la lista de los asesinados (según  Leoni, Aron di Leone. 2011. «La nazione ebraica spagnola e portoghese di Ferrara (1492-1559) «

  • Simeon Ben Menachem (Abenmenajem)
  • Yoseph Oeff
  • Samuel Guascon
  • Abraham Falcon
  • Isac Nahmias
  • Salomon Alguadish
  • Moses Paggi (de Paz)
  • Salomon Pinto
  • Yoseph Molco (Moljo)
  • Abraham Cerilia
  • David Nahas
  • Abraham di Spagna
  • Moses Barzilon
  • David Reuben (Ruben)
  • Salomon Iahia
  • David Sadicairo
  • Yoseph Verdai
  • Yoseph Pappo
  • Yacob Cohen
  • Yacob Montalban (Montalvano)
  • Abraham Lobo
  • Yacob Mozzo
  • Abraham Cohen
  • una mujer anónima

La judería de la cuenca mediterránea quedó consternada,  estupefacta, además de sobrecogida por el temor de acabar también corriendo la misma nefasta suerte.

La poderosa empresaria y filántropa Doña Gracia Nasi, que por aquel entonces ya estaba radicada en Constaninopla -tras haber abandonado Italia por los entuertos económicos con su propia hermana, Brianda, y con las autoridades de Venecia y de Ferrara-  decidió que había que pasar a la acción y no quedarse de brazos cruzados. Tras reunirse con rabinos de Constantinopla, la medida a adoptar sería asestar un duro golpe al puerto de Ancona -esto es, a la economía de los Estados Pontificios- sometiendo el puerto a un boycot por el cual los barcos de «La Señora» ya no fondearían sino en el puerto de Pesaro. A esta localidad se trasladaron entonces muchos judíos.

Pero no todo el mundo judío estaba de acuerdo con esta medida económica. Bienvenida Abravanel, nacida en Portugal en 1473,  casada con un sobrino de Yitzjak Abravanel -el que trató de persuadir a los Reyes Católicos para derogar el Edicto de Granada- también era un mujer poderosa, no en vano su esposo, Shmuel Abravanel era el tesorero del rey de Nápoles. Radicados en Ferrara cuando la expulsión de Nápoles, Bienvenida y Gracia fueron amigas y colegas en actividades filantrópicas de todo tipo. Pero Yaakov, el hijo de Bienvenida, tenía sus negocios en el puerto de Ancona, por lo cual el boycot lo llevaría a la ruina.

  • Bibliografía:
    Martyrs, Merchants and Rabbis: Jewish Communal Conflict as Reflected in the Responsa on the Boycott of Ancona, Marc Saperstein, Jewish Social Studies  1981)