HA´RAMBÁM EN COPENHAGUE

 Sobre uno de los más antiguos y preciosos manuscritos existentes de una de las grandes obras filosóficas del Rambám.


 La Biblioteca Real de Dinamarca, que no sólo es la biblioteca nacional desde el S XVI sino también la de Universidad de la capital del reino, es la más grande de Escandinavia y una de las mayores del mundo. De entre las joyas bibliográficas que conserva, que no son pocas, hay una muy destacable, escrita por el mismísmo Rambám, conocido en el mundo entero como el ms. Maimónides.

La obra en sí, escrita en árabe, en Fustat -hoy El Cairo- es «Moré Nevujím», un tratado de filosofía medieval que en lenguas occidentales mal traducen como «Guía de los Perplejos», título muy inexacto. Lo ideal sería traducirlo como «Iluminador de Avergonzados», entendiendo por avergonzados aquellos judíos que se han apartado del judaísmo y retornan -tsuvá-  a la Ley de Moshé. Nada que ver con «Perplejos».

La primera traducción de la «Guía»,  del árabe al hebreo, fue  inmediatamente después de haberse redactado,  por  un miembro de la famosa saga de traductores ibéricos de los  Ibn Tibón: Samuel ben Yehudá ibn Tibbon (c. 1150 – c. 1230), que había emigrado a la Provenza, donde no entendían el árabe, pero sí el hebreo.

 El manuscrito de la Real Biblioteca de Dinamarca fue compuesto 150 años después. No sabemos exactamente en dónde, pero parece ser que en algún punto de lo que entonces era la Corona de Aragón. Algunos dicen que en Barcelona.

En el colofón del manuscrito -algo así como la información editorial- se nos especifica quién fue el sofer stam -el escribano- que hizo la labor:

«Yo, Leví, hijo de Isaac, hijo de Caro, bendito sea, de la región de Salamanca, copié  este libro  ‘como lo hizo Moisés ante los ojos de todo Israel’  para el ilustrado y honrado doctor Menajem Betsalel y lo escribí aquí,  en Barcelona, ​​y lo completé en el año 108 según el calendario menor (1347). «

 También conocemos al iluminador -el artífice de las ilustraciones decorativas. Su identificación fue , durante un tiempo, materia de discusión académica, pero actualmente existe el consenso de que su principal autor fue  Ferrer Bassa, activo en Barcelona como jefe de un taller en el que también trabajaba su hijo Arnau. Ferrer Bassa es más conocido como ejecutor de murales (por ejemplo, el Monasterio de San Miguel de Pedralbes en Barcelona), pero también se cree que ejecutó varios manuscritos. No obstante se cree que Bassa fue responsable de las iluminaciones de mayor tamaño, mientras que sus aprendices se encargaron del resto. Posiblemente estemos hablando del que  haya sido el último trabajo de Ferrer Bassa. Murió, posiblemente en la Peste Negra, pues  después de 1348 no se sabe nada de él ni de su hijo.

 La obra en sí -su copia y su iluminación- fue encargo de  Menajem Betsalel, médico en Barcelona – pero no sabemos si barcelonés- al servicio del rey de Aragón, Pedro IV El Ceremonioso. Este monarca  también fue mecenas de Ferrer Bassa, lo que puede explicar la elección de este último como iluminador, pero también existen huellas en los archivos de otras interacciones entre Bassa y la congregación judía de Barcelona. Menachem parece compartir un destino con Bassa; su viuda recibió el apoyo del rey en 1349, por lo que probablemente su marido fue también víctima de la peste.

Se desconoce el destino del manuscrito durante sus dos primeros siglos de existencia. Los censores papales lo firmaron en los años 1587 y 1619 (fol. 352b), y a finales del siglo XVII fue adquirido por el teólogo Hans Bartholin (1665-1738), presumiblemente en Holanda,  durante sus días de estudiante allí. . Christian Danneskjold-Samsøe (1702-1728) compró el manuscrito en 1726; después de su muerte, fue adquirido, junto con varios otros títulos de su gran colección de libros, en 1732 por la Biblioteca Real Danesa.