JACOB LUMBROSO

 Historia del primer judío registrado en Maryland


 La familia Lumbroso -cuyo nombre obviamente proviene de la palabra «Lumbre» (de las hogueras de la Inquisición)- también aparece, por corrupción, como Lumbrozo, Lombroso, etc. La mayoría de los que tenemos noticia -y no son pocos- parecen haber tenido Livorno como epicentro de su estirpe, pues aparecen además de en esta ciudad toscana, en los tradicionales puertos con los que comerciaban y formaban comunidad: Marsella y Túnez. Así, por ejemplo, Isaac Lumbroso, rabino de Túnez, fallecido en 1752, que fue presidente del Beit Din desde 1710. O Isaac Vita Lumbroso, que hizo el camino inverso, naciendo en Túnez en 1793 y muriendo en Livorno en 1871, que fue durante 30 años presidente del consistorio hebreo, y padre del doctor y científico Abraham Lumbroso, médico personal del bey de Túnez, y que fue ennoblecido como barón por el rey Victor Manuel II por su enorme ayuda contra la epidemia de cólera.

Sin embargo, el más antiguo de los Lumbroso que conocemos, no tiene nada que ver con lo anteriormente expuesto, ni aparece en la Enciclopedia Judía como perteneciente a la dinastía en cuestión, aunque sí tiene entrada para él.

Jacob Lumbroso nació en Lisboa a principios del S. XVII y huyó del lugar sin duda cuando se instauró el tribunal de La Inquisición Portuguesa. Como es norma, se refugió en los Países Bajos, ya independizados de la monaquía filipina, y por tanto, a salvo de las obsesiones heréticas de los dominicos. Ahora bien, de Amsterdam salió en un momento dado hacia el continente americano -no sabemos cuándo ni a dónde en concreto. Podría ser uno de aquellos judíos que se embarcaron con la Compañía de las Indias Occidentales y se instalara en Recife para recalar con el contingente  de las 21 familias que llegaron a Nueva Amsterdam. El caso es que su nombre aparece como establecido en el estado de Maryland el 24 de enero de 1656, convirtiéndose en el primer judío del que consta registro en ese lugar. Allí se dedicó, parece ser que con notable éxito, al ejercicio de la medicina.

 El 10 de septiembre de 1663 se le otorgó carta de naturalización, además de ciertos privilegios como puede ser el de poder comprar tierra. Poco después se le permite comerciar con nativo-americanos y fue un agente entre ellos y los comerciantes londinenses. Y fue así como amasó una considerable fortuna. Sin embargo, acabó siendo arrestado no por profesar la religión judía sino por negar la existencia de la trinidad. La amnistía general proclamada en la provincia diez días después, tras la adhesión de Richard Cromwell al protectorado inglés, le dio libertad. Ya sea como consecuencia de su alta importancia económica o debido a la interpretación más leve sobre el estatuto en el caso de discretos incrédulos, no se intentó más reivindicar se le aplicara la ley.

 Fue padre de un niño al que llamaron John. Pero la madre murió en el parto. El murió no se sabe muy bien en qué año, si en el 1665 o en el siguiente.

Jacob Lumbroso no debe confundirse con el médico y rabino español que a principios del S XVII se trasladó a Venecia, donde se dedicó a publicar un Tanaj con una amplia introducción e incluso traducción al español de los pasajes más difíciles. Para muchos también es el autor de la obra «Propugnaculum Judaismi», que como su propio título dice, es un eulogio del judaísmo ante los ataques vertidos por  Grotius’  en su libro «De Veritate Religionis Christianæ.»