La impresionante carrera empresarial de un judío francés en el S. XIX.
En 1808, Napoleón Bonaparte decretó que la comunidad judía francesa formara una entidad política que los representara ante el gobierno francés. Se crea así el Grand Sanedrin. Al año siguiente, el 5 de diciembre, nace en Burdeos el hijo del relojero Mathieu Mirès y su segunda esposa, Esther Cavalion. Lo llaman Jules Isaac.
Al niño, en vez de estudiar, lo que le gustaba era callejear por la ciudad, por lo que pronto dejó la escuela y comenzó a conocer la vida. Pero lo hizo tan bien que amasó una fortuna. Cuando su padre murió, en 1835, se hizo cargo del negocio de relojería familiar con su hermano Édouard, compensando a cambio a su otro hermano Alphonse y a sus tres hermanas. Trabajó como empleado en la administración fiscal de Burdeos y, tras ser expulsado, se trasladó a París en 1841. Allí se enojó primero con su hermano Alphonse, un comerciante de vinos, y luego con su otro hermano Édouard, empleado de Emile Pereire en el ferrocarril Paris-Saint-Germain-en-Laye. Los dos hermanos acabaron en los juzgados ello compareció el .
Un año antes, en 1844 fue padre de una hija, Jeanne; se casó el Príncipe Alfonso de Polignac (1826-1862), segundo hijo del presidente del Consejo de Ministros, Jules de Polignac.
En o, asociado con el también bordelés y judío Moïse Millaud, compró por la exigua cantidad de mil francos el Journal des chemins de fer. Lo transformaron en un periódico financiero en el que se anunciaban las empresas ferroviarias. El gobierno les fue tan afines que obtuvieron subvenciones estatales y sacaron a la luz otra revista, Le Conseiller du peuple, dirigida por Lamartine . También compraron L’Entracte y Le Moniteur du soir . Un imperio editorial.
Además, en 1850, y también con Moïse Millaud como socio, fundó el banco de Caisses des Actions Reunites , con un capital de 5 millones de francos, antecesora del Crédit Mobilier . Millaud se separó de él en 1853, recibiendo una cuantiosa suma y Mirès fundó la Caja Central de Ferrocarriles. No obstante, siguieron siendo socios en otras empresas: ese año fundaqron Le Petit Journal que se convertiría en uno de los cuatro principales periódicos de la Tercera República.
En 1854, compró las minas de carbón de Portes y Sénéchas en las Cevenas , que se fusionaron en 1857 con la Société de l’illumination au gaz, de Marseille.
En 1855, compró una parte importante de los edificios y terrenos de los Campos Elíseos y de la compañía de carruajes locales. En noviembre del mismo año, creó la Sociedad de Iluminación de Gas, Altos Hornos y Fundiciones de Marsella, que tiene el privilegio exclusivo de iluminar la ciudad y sus suburbios durante 50 años. Esta empresa continuó bajo varios nombres hasta mediados de la década de 1920.
la Compañía de Puertos de Marsella. Uniendo fuerzas con el empresario Paulin Talabot, Mirès reconstruyó los muelles de Marsella y tenía un proyecto faraónico para el puerto de La Joliette. Ese mismo año obtuvo un crédito del estado español y así inauguró los ferrocarriles romanos en los Estados Pontificios. Mirès también fundó con Isaac Pereire un banco moderno dirigido a un público más amplio de lo habitual. Fue el banco de Jules Mirès Caisse général des chemins de fer el que abrió el Passage des Princes, en París, en 1860.
La empresa de Jules Mirès quebró tras sumirse en el caos. En 1861, el conde de Persigny, ministro del Interior, hizo arrestar a Mirès y el tribunal penal de París, a pesar del alegato de su defensor Adolphe Crémieux, le impuso -junto a su cómplice Félix Solar, que huyó a España- cinco años de prisión por fraude y falsificación. Fue encarcelado y en obtuvo la anulación de esta sentencia. Pero su carrera estaba totalmente destruida. El duque de Morny obligó a los hermanos Péreire a salvar a Mirès de la ruina entregándole 15.000 acciones del ferrocarril de Pamplona a Zaragoza que había hecho construir el financiero caído.
En 1862, la sociedad inmobiliaria de los hermanos Pereire compró el terreno de la calle Impériale y, en 1863, los Pereire recompraron las acciones de la sociedad portuaria al 30% de su valor. Ese mismo año compró Le Constitutionnel, el diario donde oficiaba Thiers y que era uno de los principales valedores del régimen imperial.
En 1869, fue condenado de nuevo por la Justicia. Esta vez, seis meses de prisión y a una multa de 3.000 francos por su libro Un crimen judicial que involucra al experto Monginot y a los jueces de su proceso contra los Péreire.
Jules Mirès murió en Marsella el 6 de junio de 1871, pero fue enterrado el en el cementerio de Montmartre. Napoleón III fue hasta Marsella, el feudo industrial de Mirres, para otorgarle la Legión de Honor.
Muchas obras de teatro se han inspirado en él, como Les Effrontés, de Émile Augier, o La Question d’argent, de Alexandre Dumas hijo.

