LA JUDERÍA DE TUY

Nota sobre lo que sabemos de la judería de Tuy, en Galicia.


Tuy, en la provincia gallega de Pontevedra, en la ribera del Bajo Miño -río que es la frontera entre Galicia y Portugal- es famosa por su impresionante catedral gótica. En Tuy, sede de diócesis ya en tiempos del Imperio Romano, se avecindaron distintos pueblos: celtas, romanos, suevos, judíos y visigodos; de hecho, fue capital del reino de éstos últimos en su lucha contra los suevos, por lo que el rey Witiza (687-710) la hizo su sede real. Este controvertido rey de quien tanto difieren las crónicas mozárabe y musulmana, no tuvo animadversión conocida contra los judíos, pero su padre, Egica, convocante del XVII Concilio de Toledo, había sido un gran perseguidor legal tanto de los judíos como de los conversos. Witiza, desde su palacio en Pazos Do Rey,  perdonó a todo el que se hubo levantado contra su padre -incluyendo a los judíos. Este monarca, tan lejano en el tiempo, ha sido víctima de las leyendas: nombrado sucesor su hijo Agila, el reino visigodo entre en crisis institucional, y se enfrenta a su oponente politico, Don Rodrigo. La leyenda cuenta que el gobernador de Ceuta había mandado a su hija a estudiar en la corte visigoda, pero según la crónica mozárabe, la muchacha es violada por el rey, así que el de Ceuta se vengó propiciando la invasión musulmana de la Península Ibérica. Pero los partidarios de Witiza culpan de la violación a Rodrigo. Además, los judíos serán culpados de haberse querido vengar de las opresiones de Egica ayudando a los árabes a la conquista (cuando en realidad los ayuda el obispo de Sevilla en el marco de las disensiones entre Witiza y Rodrigo).

Calle Triparia

Tuy, segunda ciudad gallega de mayor patrimonio monumental (sólo por detrás de Santiago de Compostela) pudo haber tenido una judería que se estima poblada por unos seiscientos judíos. No se sabe a ciencia cierta porque el archivo desapareció, pero estamos hablando de una cantidad considerable para la época de mayor esplendor, que sería en 1120, con  la construcción de su majestuosa catedral gótica. En este edificio religioso es posible ver la inscripción en piedra de una Menorá en el claustro. También aparece un nombre que identifican como Iacob Arie.

En el Museo Diocesano de Tuy aparecen dos piezas de plata directamente relacionadas con judíos: el trabajo de dos plateros hebreos -un cáliz y un relicario- realizados por unos tales  Abraham y su yerno, Jakó, en el primer caso,  y Jacob Armín en el segundo. Jakó y su suegro, además, prestaron a la casa real 600.000 maravedíes (una cantidad ingente).

 En ese mismo archivo catedralicio también se pueden contemplar, no sin temblor, una colección de sanbenitos -atavíos que identificaban a una persona como condenada por la Inquisición- que datan de las grandes persecuciones contra los conversos del S. XVII. Del siglo anterior se menciona el lugar donde estaba el cementerio y la sinagoga, que fue convertida en unas caballerizas. La mikve, o baño purificatorio, fue destruida. La carnicería, otra de las instituciones indispensables en una judería, se cree estaba ubicada en  la «Casa de Pero Judeu» en la rúa Triparia. Este Pero fue el padre del converso Vasco Pérez, que entró en la Catedral como niño del coro, convirtiéndose en su canónigo.

  No obstante, los registros encontrados en los archivos eclesiásticos -o municipales de otras localidades- nos hablan de la judería del S XV; por ejemplo, la designación de Diego Fernández de León como recaudador de impuestos en 1420. De 1437 queda el registro de un judío llamado Salomón Baquix  que había abonado los dineros correspondientes a ciertas fianzas. Y es que, para esta época, la ciudad ya vive cierto declive, habiendo sido conquistada por el rey de Portugal en 1389, dos años antes de la terrible fecha de inflexión para la judería hispánica: las matanzas generalizadas de 1391.

 A mediados del S XV, en julio de 1445,  encontramos referencias a judíos tudenses en los archivos de Porto (Portugal), donde se hace constar la venta de media casa en la judería por Abraham Bitom y su esposa, Cinfana, vecinos de Tuy, a Samuel de Vitoria y su mujer Doña. La venta, de 7000 reales blancos, no se pagó a Bitom directamente, sino a otro judío al que Bitom le debía dinero. Vista del documento en cuestión aquí

 También conocemos a Salomón Caadia (Saadia?) que según el gran cronista de la judería de Tuy, Suso Vila, fue mercader de paños, pues las referencias que hay de él siempre son relativas al comercio de las telas finas de Lyon en su casa de la calle Canicouba. La casa se entrega en 1492 a Vasco de Marco.