LA MERENDA DE JANUKÁ

(La merienda), una tradición perdida de los sefardíes de Jerusalén tras el encendido del octvo ner de aceite para Januká.


La «merenda», término en judeo-español para «merienda»  ya es una tradición deglutida por los avatares de la Historia y sus consecuencias, en especial la globalización, la asimilación, etc.

 Según el escritor ladino-parlante Yaakov Yehosúa, gran conocedor de las tradiciones e Historia de Jerusalén, cuenta en su obra acerca de sus memorias de infancia en la Ciudad Santa -donde ocurrió el milagro de Januká- que antaño, en el patio del Talmud Torá , lugar bien conocido por todos los niños y adolescentes de la ciudad, se hacían unos singulares  bailes en el patio: los de mayor edad improvisaban unos bailes de carácter festivo mientras que sobre sus cabezas llevaban grandes bandejas de cobre en las que había dos cuencos con dos productos. arroz y habas. Este tradicional plato se preparaba con esmero sabático la noche anterior. A todos los niños les daban una «pitika» una rebanada de pan, con una ración de avikas con aros. Y de postre, lékaj, un pastel que si bien es propio de los askenazíes los niños sefardíes degustaban con placer. Pero también comían buñuelos bañados en miel y era habitual que las madres se regalaran entre ellas una muestra de sus «bimuelos» para que quedara constancia de la maestría culinaria, dice Yaakov Yehosúa rememorando sus días de Januká en la infancia, cuando los niños asistían al encendido en las Cuatro Sinagogas.

Este año, el Comité Sefardí  y Oriental en Jerusalén, en colaboración con el Departamento de Cultura de la Torá de la Municipalidad de Jerusalén y el Movimiento Yad LaRishonim, decidió recuperar  la ceremonia de la  «Meranda» encendiendo velas de Janucá en el octavo día de Janucá en la Sinagoga Rabban Yojanan Ben Zakai. En esta sinagoga, en lo alto de una de sus paredes, se guarda , junto a un shofar, el aceite de oliva que habría de usar el Mesiaj a su llegada.

Merenda viene del latín «merenda» (que tiene que ver con merendare, merecer porque es la comida entre el amuerzo y la cena que se daba a los legionarios romanos que «lo merecían») Merendare era merecer esa comida. Y de ahí términos como emérito (por causa de los méritos, es decir, etimológicamente, por las merendas que se te otorgaron

Jag Sameaj y Januká alegre!