LAS JOYAS DE LOS AZUELOS

La joyería Azuelos,  fundada por dos hermanos de Rabat: tres generaciones en el arte de la joyería de alto nivel y la pintura.


Majluf Azuelos, hijo de Yehudá Ben´yamín Azuelos, casó con Mesodi Serero y tuvieron, a finales del S XIX,  en Fes,  Marruecos,  siete retoños. Dos de ellos, además de un pariente , un sobrino,  se dedicarían a la belleza del diseño : Isaac y Salomon.

Tras aprender el oficio  de forma tradicional con los plateros de Tánger -herederos de las artes delos plateros hispano-hebreos- en 1920 Isaac y Solomon, en sociedad,  abren,  en  la principal calle comercial de Rabat,  una joyería.  En poco tiempo, Isaac gana tal lustre dentro del gremio, que obtiene el título de «lamine», es decir, jefe y portavoz del sindicato de joyeros rabatíes.

En nombre de todos ellos, ofrecieron al monarca marroquí, con ocasión de su aniversario,  una bandeja de plata repujada(vid. foto)

Isaac instruyó en el oficio de la joyería a su hijo, Yosef.  Cuando éste lo hubo aprendido, decidió seguir,sin abandonar la tradición,  la innovación de los nuevos tiempos y se formó en el arte de la joyería moderna en París.

Luego, regresó a Marruecos,  en 1956, para inaugurar La Turquoise en la prestigiosa avenida de Mohamed V , en Rabat. Su estilo, la convergencia de la vanguardia y la tradición, que será la marca de estilo de la casa.

Se puede consultar el catálogo actual, con sus  siete colecciones,  a  través del siguiente enlace Azuelos

Sus dos hijos, Serge y Patrick, abrieron sucursal en Casablanca en 1993, con diseños italianos. Hoy tienen cinco tiendas en Marruecos, donde son los representantes oficiales de  grandes marcas internacionales de relojes suizos o de emblemáticos nombres del estilo francés en perfumería, moda y bisutería en la esfera del lujo.

Los Azuelos editan su propio magazine de estilo, que sirve a la vez de catálago.

Un sobrino de Salomon, hijo Elie Azuelos, también se dedicó al arte con notoriedad,pero en este caso al de la pintura: Samuel Azuelos, nacido en Fez en 1935, desarrolló toda su carrera pictórica en París, donde falleció en el año 2013.

Su obra, de alta calidad artística, representa entornos emblemáticos -Jerusalén, Qumram- al igual que los paisajes magrebíes de su infancia, sin otro objetivo que incitar a la reflexión espiritual.