LOS BEN SHIMON

 Nota biográfica sobre una dinastía rabínica de sefardíes de Rabat en Jerusalén y El Cairo.


 En Rabat -capital de Marruecos- en el año de 1824, vivía un rico mercader sefardí llamado Mushi (Moshé) Ben Shimon (a veces transliterado también como Bensimon). Su esposa, llamada Delicia, le dio un hijo, al que llamaron David.

  El pequeño David comenzó a estudiar Torá con el rabino Saadia Marrache (Marrash) y pronto se convirtió en guía de los que estudiaban de memoria; a pesar de su juventud, se involucraba en los asuntos comunitarios con el beneplácito de los grandes jajamím rabatíes. Y pronto se casó con la hija de uno de ellos, r. Masaud Tsebaj (Sebah).

Tumba de r. David Bensimon, apodado Tsuf Dvash.

A pesar de que su vida en Rabat era próspera a todos los niveles, r David Bensimon vivía con la esperanza de  radicarse en Eretz Israel, concretamente en  el puerto de Yafo y allí dedicarse a  escribir obras sobre distintos aspectos del judaísmo y dedicarse a la enseñanza de La Torá. Al final, se estableció en Jerusalén. La hoy llamada Ciudad Vieja entonces era una ciudad atribulada por la miseria y el abandono de las autoridades otomanas: sus habitantes, hacinados en el intrincado laberinto de angostas callejuelas insalubres, eran habituales víctimas de epidemias y sobrevivían bajo el agobio de las carencias y las imposiciones fiscales elevadísimas. Sólo tenían el amparo del rezo diario, el cumplimiento de los preceptos y la fortaleza del estudio y la emuná.

Sinagoga de Bensimon en el Barrio Judío de la Ciudad Vieja, donde hoy también existe una yehiva. Expolaida por los jordanos, en 1967 comenzó una nueva existencia, reformada por ayudas de la comunidad marroquí de Francia.

Decepcionado con la eficiencia del Consejo de la Comunidad de los Sefardíes -en manos de estambulitas, esmirniotas y damasquinos-  Bensimon decidió que la solución para los sefardíes occidentales, maaravím, antagónicos a los orientales, misrajím, era desligarse del Consejo existente y crear uno nuevo para los judíos magrebíes. Con lo recaudado por los emisarios por el norte de Africa, se construyeron no sólo sinagogas sino también todo tipo de instituciones propias de una comunidad judía, además de un barrio propio extramuros -el segundo fuera de las murallas. Su gran benevolencia con los más desfavorecidos le valió ser apodado «El padre de los huérfanos y el juez de las viudas, abriendo una carnicería donde sólo podían comprar a bajísimo precio los pobres. Su propia casa sirvió muchas veces como refugio de desamparados que, de lo contrario, pernoctarían a la intemperie de la cima de los Montes de Judea y sus inviernos.

R. Masaud Bensimon

Ha´Radbash -como se le conocía en forma de acrónimo- en 1866 tomó consciencia de que la comunidad se incrementaba en número día a día y que la gestión comunitaria no la podría llevar por sí solo, por lo que decidió crear un comité de siete miembros escogidos, además de contar con el apoyo y ayuda de sir Moshé Montefiore, también sumergido en la empresa de mejorar la calidad de vida de los jerosolomitanos. Junto con r. Yehudá Alkalai -el de Alcalá de Henares- fue miembro fundador de las escuelas de L´Alliance Israelite Universelle.

 Murió a los 54 años de edad, alav ha´shalom, y fue enterrado en el Monte de los Olivos. Su hija, Rivka, casó con r. Asher De Avila; otra hija, Delicia, casó con un askenazí, secretario general de la comunidad de Hungría. Tuvo también tres hijos varones y los tres se dedicaron al rabinato: Yekutiel, Masaud y Rafael Aaron. Del primero no disponemos de información.

R. R. Aaron Bensimon

R. Masaud Jai Bensimon, nacido en Jerusalén, se casó con su sobrina Simja, hija de su hermano mayor,  Rafael. Hablaba árabe literario, ladino, francés e italiano. Su hermano y suegro, Rafael Aaron, que había nacido en Rabat, fue designado rabino mayor y dayán en El Cairo, y Masaud vivió allí, con él, como uno de los tres jueces de aquel rabinato de 30 años, entre 1891 y 1921. Masaud le sucedió en el liderato de la comunidad cairiota. R. Rafael Aaron Bensimon Falleció, alav ha´shalom,  en la recientemente fundada Tel Aviv en 1928, instalado ya el Mandato Británico, pero fue enterrado en el Monte de los Olivos. Escribió numerosas obras devotas, pero destaca «Najar Mitsraim», El río de Egipto, que estudia las costumbres de los judíos egipcios. Casó con Esther, hija del rabino marroquí Ben Walid. Los estudiosos del rabanismo lo consideran como un rabino de mentalidad abierta, consciente de la necesidad de adaptarse a los tiempos modernos, y lo presentan como modelo de todos los rabinos sefardíes que siguieron esa idiosincrasia rabínica.