MARGOT BENACERRAF

 Reseña biográfica de una pionera sefardí en el mundo del séptimo arte venezolano.


 Todo migrante se enfrenta a dificultades obvias. Más si eres un migrante judío del norte de Africa, cuando en el S XIX y principios del XX emigraron a América; pero aún más si en un entorno con tendencia al machismo, naces en 1926 y eres mujer en Caracas, Venezuela.

Los Benacerraf -o concretamente Margot Benacerraf- son, en esto, paradigmáticos. En este caso la migración a Venezuela la comenzó un tetuaní apellidado Benzacar, que invitó a probar suerte a su primo, Fortunato Benacerraf, con el café y el cacao en Sucre. Casado con Doni bat Joseph Hassan, tuvieron dos hijos. Margot nació el 14 de agosto de 1926.

 Margot rápidamente manifestó intereses culturales y en 1947 empezó a cursar Filosofía y Letras en la Universidad Central de Venezuela. Recordemos que hasta 1936, en esa universidad sólo tres mujeres habían conseguido graduarse. Allí, comprometida con publicaciones estudiantiles y demás, ganó el Premio Panamericano con un ensayo y escribió una pieza de teatro que recibió el premio instituido por el Departamento de Drama de la Universidad de Columbia en Nueva York, por lo que fue premiada con una beca de tres meses   para estudiar en cinematografía en esa universidad en 1949. Al año siguiente, como la familia lo podía pagar, fue a estudiar a París, en el Instituto de Altos Estudios Cinematográficos (IDHEC).

 Este es el origen de sus dos películas más exitosas: Reverón, documental que ilustra la vida del aclamador  pintor venezolano Armando Reverón, y Araya, narración poética de la vida en las salinas de Araya, al oriente de Venezuela. Reverón (1952) ganó varios galardones tanto en Venezuela como a nivel internacional y cosechó grandes éxitos en Europa. Tuvo una extraordinaria acogida en el Festival de Berlín (junio de l953) y en el Festival de Edimburgo (agosto de l953). En 2018, Jonathan Reverón le rindió homenaje, realizando un documental sobre Margot Benacerraf, titulado «Madame Cinema».

Araya fue galardonada con el Premio de la Comisión Superior Técnica y el Premio de la Crítica Internacional (FIPRESCI) en el XII Festival de Cannes de 1959 (compartido ex aequo con Hiroshima, mon amour de Alain Resnais). A partir de ese momento, Araya fue Invitada de Honor con Menciones Especiales en los Festivales Internacionales de Locarno, Moscú y Venecia.

 Fundadora de la Cinemateca Nacional de Venezuela en 1966, institución que llegó a ser fundamental en la vida cultural del país,  Margot fue, además,  pieza clave desempeñando un papel decisivo en la formación de los cineastas venezolanos. En 1991 creó Fundavisual Latina para formar parte de un proyecto integral del escritor Gabriel García Márquez que no se llegó a concretar. Pero la Fundación creció y se desarrolló de manera autónoma, llevando adelante una labor destacada en el campo de la promoción del arte audiovisual latinoamericano.

 Fue galardonada con  la Orden del Mérito de la República del Gobierno de Italia en 1972, la Orden Andrés Bello del Gobierno de la República de Venezuela en 1974 y 1975, el Premio Nacional de Cine (1995), la Medalla de Honor al Mérito Simón Bolívar (1995), la Orden Bernardo O’Higgins en el Grado de Comendador otorgada por el gobierno de Chile (1996), la Orden Nacional del Mérito conferida por el Gobierno Francés en dos ocasiones (1998 y 2019), la Orden Universidad Central de Venezuela en su Única Clase (2013), la Orden Francisco de Miranda Primera Clase Grado Generalísimo otorgada por el Ministerio de la Cultura de Venezuela en 2018, el Premio de Honor de la Academia otorgado por la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Venezuela en 2018 y la Medalla Páez de las Artes, una condecoración del Fondo Venezolano Americano para las Artes (VAEA) en 2019, entre otras.

En febrero de 1987 el Ateneo de Caracas inauguró, en su sede de Los Caobos, una sala de cine de Arte y Ensayo con su nombre que se convirtió en la década de los 90 en un espacio para la proyección de lo mejor del cine contemporáneo. En 2019, el Fondo Venezolano Americano para las Artes le otorgó, en Estados Unidos, la Medalla Páez de las Artes por su trayectoria.

Falleció en Caracas el 29 de mayo de 2024, a los 97 años de edad.