PARASHAT HA´SHAVÚA: «BE´HAATLOTJÁ»

Parashá: בְּהַעֲלֹתְךָ‎ , Be´haalotja, «Cuando subas».  Numeros,  8:1–12:16. Haftará: Zacarías, 2:14–4:7.Darshán: Morenu veRabenu HaGaón HaTzadik Rabí David Janania Pinto, shlita.


“Al elevar las luminarias enfrente de la Menorá, las
siete luminarias iluminarán. Y así lo hizo Aharón.”
(Bamidbar 8:2-3)

Rashí explica que la frase “Y así lo hizo Aharón” es para alabar a Aharón debido a que no alteró ningún detalle de la orden que recibió. Esta explicación de Rashí parece estar de más, pues ¿acaso se nos ocurriría pensar que Aharón fuera a cambiar el más mínimo detalle de la orden que le dio Hashem? Por supuesto que no. Entonces, ¿qué alabanza hay en el hecho de decir que no cambió nada? Para poder entender esto, debemos analizar lo que dijeron nuestros Sabios, de bendita memoria (Tratado de Shabat 86b), acerca de la discrepancia entre el Taná Kamá y Ribí Yosé respecto de cuándo fue entregada la Torá. Taná Kamá sostiene que fue entregada el seis del mes de siván, mientras que Ribí Yosé sostiene que fue el siete del mes; y la Guemará agrega que todos están de acuerdo en que el día de la semana en que se entregó la Torá fue Shabat.

Vamos a ahondar un poco en el motivo por el cual la Torá fue entregada precisamente en Shabat. Además, nuestros Sabios, de bendita memoria, dijeron (Tratado de Shabat 30a) que David Hamélej le pidió a Hakadosh Baruj Hu que le revelara la fecha en la que habría de morir, pero Hakadosh Baruj Hu no le reveló el momento preciso; lo que sí le hizo saber fue que iba a morir en Shabat. Cuando David Hamélej escuchó esto, pidió adelantar o retrasar su fallecimiento con el fin de no morir en ese sagrado día, pero Hakadosh Baruj Hu no accedió. ¿Por qué David Hamélej no quiso morir en Shabat? ¿Qué desventaja representa fallecer en este sagrado día?

Para responder a estas preguntas, debemos anteceder una explicación acerca de la importancia de la santidad de Shabat. El hombre tiene que saber que el honor de Shabat no se expresa únicamente por medio del deleite de comidas exquisitas, abundante bebida y sueño reparador—este último representado por el acróstico que forma la palabra en hebreo Shabat (שבת :(Shená beshabat, taanug (תענוג בשבת שינה ,(que significa ‘El sueño en Shabat es un deleite’—. Más bien, el hombre tiene la obligación de aprovechar este día sagrado invirtiendo en lo espiritual, y deleitarse con estudio de Torá y aumentar los tiempos fijos en que la estudia; esto es lo más importante del deleite de Shabat. Así dijeron nuestros Sabios, de bendita
memoria (Tratado Yerushalmí de Shabat 15:3): “Los días de Shabat y de Yom Tov no fueron dados para comida y sueño nada más, sino para dedicarse en ellos a la Torá”.

Así mismo se encuentra escrito en Taná Devé Eliahu (cap. I) que Hakadosh Baruj Hu le dijo a Israel: “A pesar de que trabajan los seis días de la semana, de todas formas, en Shabat se dedicarán solo a la Torá”. De aquí, dijeron nuestros Sabios, de bendita memoria, que la persona debe levantarse temprano en Shabat, ir al Bet Haknéset y al Bet Midrash, leer Torá y estudiar los escritos de los Profetas, y después regresar a su casa para comer y beber. He aquí que la virtud principal de Shabat es el aumento en la dedicación a la Torá.

Y así le dijo Hakadosh Baruj Hu a Moshé (Yalkut, Vayakhel 408): “Hazte grandes congregaciones y diserta ante ellas en público acerca de las leyes de Shabat, con el fin de que todas las generaciones aprendan de ti que deben reunirse en congregaciones cada Shabat”.

Por medio del estudio de Torá en Shabat, los seis días laborales de la semana reciben bendición, porque en el día de Shabat desciende una abundancia de santidad y pureza para todos los días de la semana, como dijeron nuestros Sabios, de bendita memoria (Tratado de Guitín 77a): “El domingo, el lunes y el martes están relacionados con el Shabat que pasó, mientras que el miércoles, el jueves y el viernes corresponden al Shabat que está por venir. Resulta que Shabat se encuentra en el medio, flanqueado por los días de la semana de ambos lados: tres por un lado y tres por el otro; y la santidad de Shabat se encuentra en el medio para influenciar su luz de santidad hacia todos los sentidos”.

Eso es lo que quiso decir Rashí con la expresión “para alabar a Aharón debido a que no alteró ningún detalle de la orden”; es decir, Aharón Hacohén es el ejemplo que los Hijos de Israel deben seguir acerca de cómo hay que conducirse en el día de Shabat. Él no alteró la orden de Hashem, y encendió las luminarias precisamente como le fue ordenado: la luminaria central alude al estudio de Torá en el día de Shabat, y Aharón la encendió con la preciada luz de la dedicación en el estudio de Torá. Él iluminó e hizo brillar los ojos de todos los Hijos de Israel con la luz de la Torá en el día de Shabat; y de esa forma, iluminó también los seis días de la semana. Y cuando los Hijos de Israel vieron la gran bendición e influencia que tenía Aharón a lo largo de los días de la semana, comprendieron de inmediato cómo aprovechar el día de Shabat, dedicándose a encender la luz de la Torá con su estudio, pues mientras más se invierta en Shabat, la bendición sobre el resto de los días de la semana será acorde.