Parashá : «Lej Lejá», Véte, לֶךְ-לְךָ. Génesis 12:1–17:27. Haftarot: Isaías 40:27 y 41:16 Darshán: Morenu Verabenu, Ribí David Jananiá Pinto, shlita
Le dijo: ‘Yo soy E-l Sha -day. Anda delante de Mí
y sé íntegro’ ” (Bereshit 17:1)
En el Midrash (Bereshit Rabá 38:13), se relata que cuando Abraham rompió todas las imágenes idolátricas de su padre, lo llevaron ante Nimrod, quien le preguntó: “¿Eres tú Abram, el hijo de Téraj?”, y Abram le respondió afirmativamente. Nimrod le preguntó: “¿Acaso no sabes que yo soy el amo de toda la creación? El sol y la luna, las estrellas y las constelaciones, los animales y el hombre, todos surgen de mí. ¿Por qué destrozaste mis estatuas?”. En aquel momento, Hakadosh Baruj Hu le dio entendimiento a Abraham Avinu, y éste le contestó: “Mi señor rey, permítame decir algo acerca de vuestra grandeza”, y Nimrod le dio la palabra. Abraham continuó: “El mundo se conduce de la misma forma desde su creación hasta nuestros días. El sol sale por el este y se oculta por el oeste. Si así usted lo desea, ordénele al sol que mañana salga por el oeste y seoculte por el este. Entonces, atestiguaré que usted es el amo de toda la creación”. De esta forma, continuó Abraham objetando, discutiendo y triunfando con sus argumentos,hasta que al final Nimrod ordenó que lo apresaran, lo ataran y lo arrojaran a una enorme hoguera. Lo colocaron sobre una gran roca; a su alrededor, a lo largo de dos metros y medio, le amontonaron leños hasta una altura de dos metros y medio; y luego, encendieron la hoguera. En aquel momento, llegó elángel Gabriel delante de Hakadosh Baruj Hu y dijo: “Amo del Universo, ¿he de descender y enfriar la hoguera para salvar al justo?”. Hakadosh Baruj Hu le dijo: “Yo soy Único en Mi mundo, y él es único en su mundo. Por lo tanto, le corresponde al Único salvar al único. Tú tendrás el mérito de salvar a tres de sus hijos: Jananiá, Mishel y Azariá”. Y, en efecto, Abraham sobrevivió milagrosamente en medio del fuego, sin que se le chamuscara ni siquiera una sola fibra de su vestimenta.
El Midrash continúa y relata que Harán, hermano de Abraham, estuvo presente en aquella audiencia, y su corazón estaba dividido, por lo que se dijo a sí mismo: “Si Abraham sale triunfador, seré de sus simpatizantes; y si Nimrod sale triunfador, seré de sus simpatizantes”. Cuando Abraham salió intacto de la hoguera, Nimrod le preguntó a Harán de qué lado estaba y él le respondió que estaba del lado de Abraham. Nimrod ordenó que lo arrojaran a la hoguera, y, cuando así lo hicieron, el calor de dicha hoguera era tal que no bien llegó al fondo, Harán ya había sido consumido por el fuego y había muerto. Nimrod tomó sus restos y los arrojó delante de Téraj. Sobre esto, dice el versículo (Bereshit 11:28):
“Y falleció Harán delante de Téraj, su padre”.
A simple vista, debemos comprender por qué Nimrod arrojó a Harán a la hoguera. Nimrod, con sus propios ojos, vio que Abraham se había salvado milagrosamente de la hoguera, y con ello pudo confirmar claramente que Hashem es el único Dios, tanto en la tierra y todo lo que está debajo de ella como en los cielos y todo lo que está por encima de ellos, y que el testimonio de Abraham era el verdadero.
En mi humilde opinión, precisamente, el hecho de que Nimrod había visto la verdad ante sus ojos fue lo que lo motivó a arrojar a Harán al fuego. Nimrod se dirigió a Harán y le reclamó: “Tú eres su hermano, y creciste junto con él. Desde pequeño, viste cómo él se conducía y sabías cómo él se comportaba, y viste el sendero que él siguió. Siendo así, ¿por qué aún tienes dudas de si ese es el sendero correcto?”. Esto se asemeja a un hombre a quien le revelaron todos los números que iban a salir ganadores en el premio gordo de la lotería, y todo lo que tenía que hacer era ir y comprar el boleto. Pero ese hombre, tontamente, no se apresuró a hacerlo, hasta que, a fin de cuentas, no lo compró y perdió la oportunidad. Así mismo le dijo Nimrod a Harán. Harán había visto con sus propios ojos cómo su hermano Abraham se elevaba y guerreaba contra las creencias idolátricas de su padre, una guerra en Nombre del Cielo, y cómo también mencionaba constantemente a Hashem. Y aquello que es verdad es reconocible, pues, sin duda alguna, es el sendero correcto. Siendo así, Abraham ya había pavimentado el camino delante de él; todo lo que le restaba a Harán era seguir ese mismo sendero. Pero él todavía dudaba acerca de la verdad, y se rezagaba en busca de otras fuerzas de la naturaleza en las cuales creer… Por eso, Nimrod lo arrojó a la hoguera.
Ahora podremos comprender por qué Hakadosh Baruj Hu no le hizo un milagro a Harán para salvarlo de la hoguera de la misma forma como había salvado a Abraham. Pues, en verdad, el argumento de Nimrod era completamente válido: ¿Cómo podía ser que Harán continuara con indecisiones y dudas en su corazón si veía a su hermano batallar heroicamente en favor de la fe íntegra y de la verdad, pues ese era el camino verdadero por seguir? Por ello, Harán no debió haber esperado a ver qué sucedía con Abraham, si iba a ser salvado o no. Él demostró que su fe no era íntegra ni fuerte. Por ello, no mereció que Hashem obrara un milagro en su nombre.
