PARASHAT HA´SHAVÚA: «VA´YETSÉ»

Parashá: וַיֵּצֵא‎, Va´yetsé, Salió. Genesis 28:10–32:3. Haftará sfaradit: Oseas 11:7–12:12 Darshán: Morenu Verabenu, Ribí David Jananiá Pinto, shlita


“Y salió Yaakov de Beer Sheva
hacia Jarán. Se encontró con
el lugar y durmió allí, pues se
había puesto el sol. Tomó de
las piedras del lugar y las puso
para su cabecera y durmió en
ese lugar.” (Bereshit 28:10-11)

El Midrash dice que únicamente en ese lugar se acostó, pero que a lo largo de los catorce años que pasó estudiando en la yeshivá de Éver, no se acostó para dormir, y estudió Torá pasando aprietos. En su camino a Jarán, Yaakov fue perseguido por Elifaz, el hijo de Esav, quien había recibido de su padre la orden de matar a Yaakov, pues Esav estabafurioso con Yaakov por haber tomado las bendiciones que Esav pensaba que le correspondían. Elifaz, a pesar de haberlo alcanzado, no mató a Yaakov, sino que tomó todo su dinero, como dijeron Jazal (Tratado de Nedarim 64b), que un pobre es considerado como muerto; de esa forma, Elifaz consideró que había cumplido con la orden de su padre. Elifaz no era un malvado como su padre, por lo que no quería matar a su tío Yaakov; salió a perseguir a Yaakov porque tenía que cumplir con lo que le había ordenado su padre. Elifaz estudiaba Torá, y era alumno de Yaakov.

Con esto surge una dificultad: ¿por qué Yaakov tuvo que darle a Elifaz absolutamente todo su dinero? ¡Si Yaakov mismo era poderoso y habría podido luchar contra Elifaz, vencerlo y conservar su dinero! Esto es particularmente dificultoso porque, como dijeron nuestros Sabios, de bendita memoria (Tratado de Julín 91a): para los Tzadikim, su dinero les es preciado tanto como su propio cuerpo, porque ellos saben que Hakadosh Baruj Hu se los dio con el fin de que tengan con qué servir a Boré Haolam. Se puede responder que, ciertamente, Yaakov podía haber matado a Elifaz, pues era poderoso. Pero por cuanto Elifaz tenía el mérito de estudiar Torá —pues la estudiaba del propio Yaakov—, Yaakov se abstuvo de matarlo. Asimismo, Yaakov sabía que todo lo que Elifaz hacía surgía del cumplimiento de la mitzvá de honrar a su padre, Esav, que así le había ordenado. Por eso, Yaakov no lo mató, pues conocía bien el poder de la Torá y el mérito que ella provee, por lo que no se puede batallar contra aquel que tiene Torá.

Cabe meditar acerca de la forma de como debió haber reaccionado Esav cuando Elifaz regresó y le dijo que no había cumplido su orden al cien por ciento y no había matado, de hecho, a Yaakov, sino que solo había tomado su dinero. ¿Acaso Esav se habrá quedado tranquilo con dicha respuesta o de todas formas habrá querido ver a Yaakov muerto? Al parecer, a Esav no le importó tanto que Elifaz no hubiera matado a Yaakov, pues su motivo principal era el de molestar a Yaakov en su estudio de Torá y su servicio a Hashem. Por lo tanto, cuando Esav escuchó que Elifaz no había matado a Yaakov, sino que únicamente había tomado todo su dinero, no se enfadó, sino que, al contrario, se alegró, porque pensó que ahora que Yaakov no tenía un céntimo encima, no iba a poder estudiar, y le estaba claro que, en esa circunstancia, donde Laván el Malvado, Yaacov caería del nivel espiritual elevado en el que estaba. Pero, en verdad, Yaakov Avinu no se agitó por ello, y a pesar de que Elifaz se había llevado todo su dinero, fue a estudiar a la yeshivá de Éver, en donde permaneció catorce años, y solo después se dirigió a Jarán.

Nuestros Sabios, de bendita memoria, dijeron (Tanjumá, Lej lejá 9) que los acontecimientos de nuestros Patriarcas son un símbolo para los descendientes. Con esto, ellos nos quieren decir que todo lo que hicieron los Patriarcas le da al Pueblo de Israel la fuerza para hacer lo mismo, pues, por medio de que los Patriarcas se entregaron por completo al cumplimiento de la Torá, influyeron en las almas del Pueblo de Israel, y ello nos da fuerza. Por ello, debemos saber que tenemos el deber de estudiar Torá y servir a Hashem Yitbaraj, aun cuando resulta muy dificultoso y la Inclinación al Mal nos molesta. Se dice en nombre de Ribí Jaím de Volozhin, zatzal, que, aun si un solo judío en todo el mundo estudia Torá, el mundo existe en su mérito, como dice el versículo (Yirmeiá 33:25): “Dijo Hashem: ‘Si Yo no he establecido Mi pacto con el día y con la noche, si no he puesto las leyes del cielo y de la tierra, etc.’”, sobre el cual estudiaron Jazal (Tratado de Nedarim 32a) que hace referencia al estudio de Torá; que el mérito del estudio de la Torá es lo que mantiene toda la Creación en existencia. Por lo tanto, tenemos la obligación de reforzarnos en el estudio de la Torá, y estudiar a toda costa, aun cuando haya dificultades, pues la virtud más importante en la persona es pasar con éxito las pruebas y enfrentar las dificultades. Entonces, Hakadosh Baruj Hu ayudará a la persona a pasar con éxito las pruebas.