R. REUVEN PACIFICI

 Historia de un Gran Rabino que pudiendo haberse salvado del nazismo se resistió a abandonar a su comunidad.


 Los Pacifici fueron un linaje rabínico y sefardí establecido durante muchas generaciones en la región de la Toscana: primero en el puerto franco de los Médeci en el Mediterráneo, Livorno, y luego en Florencia. Mario Mordejai Pacifici, y su esposa Gilda Borghi, trajeron al mundo el 18 de febrero de 1904 a un niño al que llamaron Riccardo Reuvén.

 Formado en el Liceo Clásico de Florencia, adquirió competencias filológicas  en latín, griego y hebreo hasta el punto de que en el año de 1926 se graduó cum laude en Literatura Clásica. Un año después  fue galardonado en el Colegio Rabínico de Florencia —donde estudió con importantes eruditos como Elia Samuele Artom, Umberto Cassuto y Shemuel Zvi Margulies. Y fue allí donde obtuvo el título de Jajám Ha´Shalém, Gran Rabino.

Su primer destino fue Venecia, donde fue su rabino principal entre 1928 y 1930. Allí se casó con una judía de Pisa, Wanda Rivka, y cuando tuvieron su primer hijo, Emanuel, se trasladaron a la isla de Rodas -a la sazón, por aquel entonces, en manos de los poderes fascistas de Italia. En Rodas fue su Gran Rabino y además  de director del Instituto Rabínico hasta 1935 también el director de la yeshivá local.

 Luego pasó a liderar la comunidad judía de Génova. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, las autoridades buscaron forma de deshacerse de él permitiéndole emigrar a Brasil. Pero él se resistía a abandonar la comunidad genovesa. No obstante, sí tuvo que abandonar su rabinato allí, aunque continuó con sus deberes rabínicos entre 1942 y 1943,  con los refugiados judíos del campo de internamiento Ferramonti di Tarsia (Cosenza), en la región de Calabria.

  A principios de noviembre de 1943, Riccardo fue arrestado en la sinagoga; y en diciembre de ese mismo año fue deportado a Auschwitz-Birkenau, donde fue asesinado. Su esposa, Wanda, y sus hijos habían abandonado Génova antes de su arresto y huyeron a Florencia al enterarse de la noticia. Wanda se escondió en un convento y sus hijos, Emanuele y Raffaele, fueron acogidos en una escuela religiosa cristiana para niños. Unos días más tarde, los alemanes asaltaron el convento y arrestaron a las mujeres judías que allí se escondían. Wanda fue deportada a Auschwitz-Birkenau, donde también fue asesinada. Los niños sobrevivieron en la escuela bajo identidades supuestas.

Fernando, el hijo menor, vivíó en Roma, donde montó  una fábrica de lana. Después de fracasar en todos sus intentos de salir de Italia, decidió organizarse un escondite encargando a un ebanista una mesa con un compartimento secreto que podía cerrarse con llave desde el interior. Colocó la mesa en la casa del secretario de la fábrica. Cuando empezó el aktionen en Roma y se le acabaron las opciones de refugio,  De esta forma sobrevivió hasta el final de la guerra.

Emanuele Pacifici se convirtió en un historiador de renombre, y su hijo Riccardo (nieto homónimo del rabino), fue presidente de la Comunidad Judía de Roma de 2008 a 2015

En 1966 la ciudad de Génova le dedicó una plaza en su memoria y el 29 de enero de 2012, un Stolperstein fue colocado en su memoria, frente a la Galleria Mazzini, junto al Teatro Carlo Felice, en Génova, en el sitio donde Pacifici fue arrestado por los ocupantes alemanes el 3 de noviembre de 1943.

Las tres monjas que escondieron a su esposa e hijos fueron nombradas Justas entre las Naciones en 1994.