¿SABÍAS QUE LA TORÁ ESTÁ ESCRITA EN FUTURO?

  Y que para que puedas entender el verdadero sentido de esos verbos tienes la ayuda del sexto signo del alefato: el signo de Vav.


 

En Hebreo hay tres diferentes hebreos: el clásico, que es el de la Torá;  el talmúdico, que es el hebreo post-clásico, esto es,  básicamente medieval, y el moderno, que no es que renaciera con el Sionismo, pues nunca estuvo muerto, sino que se adaptó para la vida diaria en Israel, para que hubiera una lingua franca que sirviera de comunicación a todo judío,  independientemente del origen de su aliá.-

En todas las lenguas es el verbo la categoría gramatical más fundamental, pues de ella depende todo lo demás en la frase. En el caso del hebreo esto es incluso más patente que en cualquier otra lengua, ya que el verbo se basa en un sistema trilítero –raíces de tres signos que contienen la sustancia semántica, tres radicales combinados según siete sistemas que crean el especial sistema verbal hebreo.

En el hebreo clásico  -entendiendo clásico como el que crea el molde del que se deriva el resto- el verbo tiene unas características únicas que hay que tener claras. La más notable es que no aparecen las formas de pasado como en las conocemos en el hebreo moderno. El sistema hebreo carece de tiempos y modos y aspectos tal como las lenguas indoeuropeas.  De hecho La Torá está escrita en futuro –o por decirlo de forma más precisa, La Torá está escrita usando formas verbales en tiempo futuro, pero que no significan futuro.

¿Pero cómo es posible que para hablar de Nuestros Padres y nuestra Historia y nuestras Leyes se esté hablando en futuro?

Se usa la forma verbal de futuro, pero en realidad la traducimos como pasado.  Para ello debemos saber cuándo la forma hace referencia a pasado y cuándo a futuro. Para eso tenemos el uso específico de una mater lectionis, uno de los cinco signos –en hebreo no hay letras, sino otiyot, signos- que sirven como auxiliares. Estas mater lectionis  tienen como objetivo sistematizar la lengua para poder leer sin tener que constatar gráficamente los sonidos vocálicos, las tnuyot, los movimientos, traducidos con el nombre de mociones.

Vav del alfabeto semítico de los fenicios, que fue la que dieron a conocer a los griegos y que es igual a lo que hoy llamamos i griega.

Es decir, si a una forma verbal en futuro le agrego el signo Vav no estoy deseando comunicar la idea de conjunción copulativa + futuro, sino que estoy marcando ese futuro para que sea interpretado como pasado.  Para ser conjunción debería de unir dos verbos. Vav ideológicamente significa enganche, por eso es el signo que se usa para conjunción copulativa “Y”  . Veamos un ejemplo: Va´Yikrá -Levítico-  no se traduce *Y llamó, (del verbo likró, llamar, incluso leer)  sino Llamó , porque esa vav ahí no está funcionando sintácticamente como conjunción copulativa sino como modificador verbal. A esta vav que precede un  tiempo futuro se le llama Vav Consecutiva, la vav que modifica los dos aspectos básicos en que se divide el sistema semítico: tiempos perfectos e imperfectos.

Por eso es un error traducir como polisíndeton (repetición de un mismo nexo) y llevó y llamó y dijo y etc….

Si el redactor del texto quisiera expresar que esa vav es una conjunción copulativa y no una vav consecutiva, usaría el punto en el centro del signo y respetaría la norma de convertir vav en u ante mem o bet.