ANDRÉS CABRERA, EL CONVERSO QUE IMPIDIÓ UNA MASACRE

 Noticia de un privilegiado converso en las altas esferas de la nobleza castellana cuya influencia fue decisiva para aplacar los ánimos encendidos de una turbamulta contra los judíos segovianos.


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Puerta de la Judería de Segovia, a nombre de un santo.

Segovia, que después del esplendor romano se cree abandonada con la conquista musulmana, debió tener judería a partir del S XI , cuando se realizaron las repoblaciones de la Reconquista tras la toma de Toledo. Asolada por la violencia anti-judía de 1391, sus episodios de tensión social no disminuirían en el siglo posterior.

Andrés Cabrera fue un judío de la aljama de Cuenca, o al menos nacido allí en 1430, pero su familia provenía de las Asturias (hay quien dice que también de Galicia)  Hijo de Pedro López de Madrid o Xibaja y de doña María Alonso de Cabrera. Emparentado con Abraham Senior, rabino mayor de Castilla,  cuyo trato y favor cultivó a menudo.

Tras ser doncel del rey, camarero mayor y  mayordomo real -algo así como Jefe de la Casa Real-  llegó a ser tesorero y consejero de Enrique IV de Castilla. También fue , durante la Guerra de Sucesión al Trono, partidario de la hermana de Enrique,  Isabel de Castilla.

Alcázar de Segovia, del cual fue su alcaide.

Tesorero de la ciudad de Segovia, de cuyo alcázar era alcaide, tenía una posición privilegiada y podía ostentar no poco poder. En 1476, pudo demostrarlo, reprimiendo  -no sin esfuerzo y suerte- una masacre contra los cristianos nuevos de Segovia: aprovechando su ausencia, sus enemigos prepararon un motín para el 16 de mayo. Aunque fue abortado pocas horas antes de su perpetración del asalto a la judería. Pero la reina Isabel lo defendió y acusó al predecesor en el cargo, Maldonado, como culpable del complot.

Andrés Cabrera, converso, casó con una de las más notorias damas de la corte, dña. Beatriz de Bobadilla,  consejera de la reina, que le dio nueve hijos.  En 1480 la reina Isabel concedió a ambos el marquesado de Moya (localidad de Cuenca)  y el señorío de Chinchón, de nueva creación, que ocupaba buena parte del sudeste de la actual Comunidad de Madrid.

En 1487 Andrés y Beatriz participan en el cerco de Málaga, en donde un moro hiere a Beatriz de Bobadilla confundiendola con la reina Isabel. Participaron también en las tomas de Guadix, Baza y finalmente Granada de cuya capitulación dio confirmación Andrés junto a prelados y grandes de Castilla.

En 1504 muere la reina Isabel y dedica un buen párrafo de su testamento a confirmar todos los privilegios concedidos a Andrés Cabrera y su mujer Beatriz.

 Con la llegada de Felipe El Hermoso, decidió retirarse de la política. Falleció en 1511, casi 10 meses después que doña Beatriz, a los 81 años,  que en aquella época era un hecho excepcional. Está enterrado en su condado de Cuenca, en un lugar privado y en ruina de la población de Carboneras de Guadazón.

Heredó el condado su primogénito, Juan Pérez de Cabrera y Bobadilla, II marqués de Moya, casado con Ana de Mendoza, hija de Diego Hurtado de Mendoza, I duque del Infantado. Su tercer hijo, Francisco, fue obispo de Salamanca y Ciudad Rodrigo.