EL ARCÓN DEL TALMUD DE HUESCA

 Una  prestigiosa crónica de la historia de la ciudad de Huesca, Aragón, dice que las arcas que se veneran en una iglesia de esta ciudad son de origen judío.


Fco, Diego de Aynsa e Iriarte, bachiller en Artes por la Universidad de Huesca a finales del S XVI -nació en esa localidad en 1586- es una fuente indispensable para estudiar la historia  oscense, que en tanto como capital de provincia también es la historia de  Aragón.  Con fecha de 1619, publicó una obra titulada Fundacion, excelencias, grandezas y cosas memorables de la antiquissima ciudad de Huesca diuididas en cinco libros.

En dicha crónica ,entre otras muchas cosas, comenta la historia de las reliquias de los santos Justo y Pastor, cuyos restos se guardan en una arqueta de la iglesia de S. Pedro El Viejo, en la misma Huesca. Según la historia, dos niños mártires de Alcalá de Henares que fueron martirizados en el S IV dec por orden del emperador romano Diocleciano.

En el libro II, pag. 235 de la citada obra de Diego de Aynsa (localidad aragonesa donde hubo judería ) aparecen unas indicaciones que nos cuentan algo sobre las arquetas donde hasta el día  de hoy se conservan los presuntos restos de esos niños. El texto dice lo siguiente:

“(…) muy crecida arca de nogal antiquíssima y muy pertrechada, que según tradición era de los Iudios, y en ella tenían sus papeles, escritruas y libros del Talmud…”

Fotos de Fernando Alcira

Las mismas informaciones de promoción turística de la iglesia se expresan de la siguiente forma:

Arcas de las reliquias de los Santo Justo y Pastor

En 1570 se aprovechan dos arquillas anteriores para colocar los restos de los santos; se pinta a San Justo y a San Pastor y las armas antiguas de Huesca y de San Pedro por Maese Martín.

Hasta donde se sabe hoy en día, según el historiador Javier Bona López, en Huesca hubo dos sinagogas, además de un hospital, mikve y un beit midrash.

 

El estado de ruina de la identificada como sinagoga mayor de Huesca, aún espera aprobación gubernamental para acometer su estudio y restauración. Además, la rehabilitación de esta fachada y su techumbre, se  pretende rehabilitar también el estudio de la judería oscense, que en su tiempo fue una de las más importantes de Aragón, junto a la de Zaragoza o Calatayud, con algo más de 1000 judíos en una localidad que entonces tenía en total 3000 habitantes.

En 1975  se conservaba aún  el azulejo usado como  sello de propiedad, pero parte del edifcio fue adquirido a la universidad, que es su propietaria, para facilitar una entrada a la escuela de Magisterio, pero el proyecto por suerte no se llevó a cabo.

Los historiadores suponen que debajo de las capas de pintura de las paredes haya inscripciones hebreas relativas al carácter sinagogal del solar.