HA´SHABAT HA´GADOL

El Gran Shabat es  mucho más que una fecha en el calendario rabínico. A quien no sepa por qué, se lo explicamos, y a quien lo haya olvidado, se lo recordamos.


Nuestra era rabínica comienza en 1565,   con la publicación de la obra de r. Yosef Caro,  «Shulján Aruj». Y  esa es la referencia bibliográfica de la que parte toda la exégesis posterior sobre el Shabat que precede al día 15 del mes de Nisán, que comienza en el crepúsculo de  Pésaj.

Dos mil cuatrocientos cuarenta y ocho años después de la creación del mundo,   el Pueblo de Israel, aún en Egipto, recibe su primera mitzvá:  Ha´Shem -vía Moshé Rabenu- ordena a Su Pueblo  que se organicen para abandonar el país del Nilo. Les dice también que  lo primero que deberían  hacer (Exodo 12:3)  es, el día 14 de aquel mes primero, un sacrificio especial: un cordero.  Una orden temporal, para una sola ocasión.  Y un desafío importante , pues ese animal  era encarnado por Banebdyedet , el dios carnero de Mendes, en el Bajo Egipto, en el delta del Nilo y el acto podría ser tomado como ofensa por los egipcios.

Pero no  habría problema: se iba a realizar el primer prodigio de manifestación divina para que los israelitas pasaran -pesaj- de la esclavitud a la libertad, del caos nacional al orden constitucional.  Los hebreos  debían hacerse con el cordero cuatro días antes de la luna llena de Nisán,  es decir, el  1o de Nisán del año 2448, que era Shabat. Por lo cual salieron de Egipto en día jueves.

Los egipcios, al ver a los hebreos comprando corderos, quisieron saber por qué. Les informaron que tenían que hacer un sacrificio al dios único de los israelitas antes de que  Este eliminara a los primogénitos de los egipcios. Los primogénitos, aterrorizados, recordaron a sus padres lo que había ocurrido con las plagas enviadas  previamente por el dios de los hebreos  y pedían no morir; empezaron entonces a estallar  grandes discusiones entre padres e hijos, que acabaron por enzarzarse a golpes entre sí ( y a no a golpes entre ellos y los hebreos) La redención estaba , así pues, más cerca.

Debido a los milagros que Di-s obró en ese día, el Shabat anterior a Pesaj es llamado Shabat HaGadol. Y aunque el sacrificio era una mitzvá eventual, el Pueblo de Israel , en recuerdo, la siguió practicando.

Ese cordero será, después, en el Templo de Jerusalén, el cordero del korbán Pésaj, el «sacrificio» de Pésaj: Cada 10 de Nisán se apartaba un cordero  sin defecto, que serviría como sacrificio pascual,  el cual era sacrificado al final del crepúsculo del 14 de Nisán en preparación para el 15, día en que sería comido después de ser asado, sin remover sus órganos internos y acompañado de matzá (pan ácimo ) y hierbas amargas,  maror.

Cuando ya no hubo Templo y se fue desarrollando  en las sinagogas el culto a través de su recuerdo, se desarrollan formas para rememorar  aquel Shabat , 10 de Nisán, el Shabat anterior a la salida de Egipto, y para ello,  tras las cuatro parashot adicionales a las pertinentes que se han leído en los cuatro pasados Shabatot, en éste Shabat  se lee una Haftará especial de Malaquías en la que se anuncia el día del comienzo de los ocho días de moed de Pésaj.

La lectura de la haftará de Malaquías, 3, suena así:

Primero, se bendice la lectura en sí. (En el vídeo, de Itamar Malka,  se incluye también la bendición del cierre de la haftará)

Y la lectura propiamente dicha, con nosaj de los judíos de Marruecos, en la voz de jasán Itamar Malka:

 

Ahora, bien, surge una pregunta: ¿Por qué  se conmemora este milagro el Shabat anterior a Pesaj y no el 10 de Nisán propiamente, tal como lo  menciona La Torá (Exodo 12:3)?

Los egipcios  habían observado  que los  israelitas  guardaban el (día de ) Shabat y que entre otras cosas, ese día  de descanso no  cuidaban  de los  rebaños ; por eso, cuando los  egipcios vieron a los hebreos atando corderos  a las patas de las camas en Shabat, se sorprendieron tanto que necesitaron una respuesta  ante ese hecho tan inaudito. Así que preguntaron a los israelitas, que ante el miedo a lo que podría ocurrir con los egipcios pidieron  se obrara un  milagro que los salvara. Por este motivo conmemoramos el milagro en Shabat y no en el décimo día del mes, porque el hecho está directamente ligado al Shabat.

Este mismo día, pero cuarenta años más tarde, morirá la profetisa Miriam, hermana de Moshé y Aharón, razón por la cual algunos Justos ayunan si el diez de Nisán cae entre semana.