R. YEHUDÁ DE SEGURA

 Historia de los rabinos de Segura, en Esmirna.


La historia del sefardismo -la de los descendientes de los hispano-hebreos en la diáspora- presenta más de 7.000 nombres en la enciclopedia del rabanismo sefardí «Cedros del Líbano» (Arzei Ha´Levanón) Pero por distintos motivos -e incluso por factores socio-políticos que ahora no sería políticamente correcto comentar- no todos esos nombres ocupan el lugar de debiera, relegando su papel a un segundo plano que no les hace justicia. Y para algunas instituciones del comercio con el producto «Sefarad»  siquiera ocupando lugar alguno.

 Tal es el caso de los De Segura. Este apellido, de origen toponímico, hace referencia a la localidad extremeña de Segura de León, hoy en la provincia de Badajoz, donde a fines del S XV hubo una gran comunidad judía, con sinagoga en la actual calle del Castillo. La comunidad debía ser lo suficientemente prominente como para que en ella se refugiara D Isaac Abravanel cuando tuvo que huir de Portugal, víctima de las difamaciones por su cercanía con la Casa de Brazaganza. En Segura de León -pues entonces pertenecía al Reino de León- empezó su obra de exégesis tanájica, que le llevó 20 años de redacción. Otra prueba de la magnitud de esta aljama cercana al tribunal de Llerena es el gran número de conversos relacionados con la localidad. Otros judíos no abjuraron de la fe mosaica; es el caso de los Segura que se aposentaron en el Imperio Otomano y que, en algún momento, arribaron al puerto egeo de Esmirna (posiblemente a principios del S XVII, cuando Esmirna rehabilita su esplendor comercial internacional)

No son muchos los datos que tenemos. El primero de los Segura en pasar a la historia del rabanismo sefardí es Pinjas Rafael de Segura, rabino dedicado al jasidismo del Pardés. Esta palabra -creada en el S XIII por Moshé de León, rabino de Avila, la judería más pía- es un acrónimo formado por las iniciales de una serie de conceptos judíos para el estudio, donde la P es Pshat (simplificación) en relación al estudio de los sentidos literales; R, de Remez, inisnuación, pista, que estudia el sentido alegórico de la sucesión de metonimias en el texto; D, de Derash, que es el estudio comparativo de la exégesis midráshica, y S, de Sod, secreto, que atiende a los aspectos místicos de los mekubalím. Es decir, Pardés (que también significa campo) es el «campo» general que incluye todos los métodos de exégesis del saber judío. Pinjas Rafael de Segura escribió a este respecto un obra que se titula «Señales de la Salvación» (Ot Ha´yeshuot) Seguidamente decidió migrar a Jerusalén, donde falleció en 1851, siendo enterrado, claro está, en el cementerio santísimo del Monte de los Olivos.

Su hijo, Yehudá, no abandonó Esmirna. Creció sobre las rodillas de los más instruidos rabinos de Esmirna, hasta que el jovencito se reveló como un ilui, (de laalot, subir) es decir, un discípulo «elevado» por encima del intelecto de los demás. Fue tal su conocimiento del Derecho Talmúdico que rápidamente fue dayán de la ciudad cuando su jajám bashí era r Palache, prologuista de su obra «Segunda Vida».

Años después, su aventura intelectual por el laberinto de halajot le llevó a fundar en 1868 una imprenta con la que difundir no sólo sus propios escritos, sino también todos los que como él dedicaron su vida a iluminar la existencia de los judíos a travésde la difusión de la cultura hebrea. La imprenta, no sin muchas dificultades económicas, aguantó en funcionamiento durante 45 años y sacó a la luz más de un centenar de libros.

Murió a principios del mes de Kislev del año de 1881, dejando como legado un gran número de escritos de sumo interés, como Ot Ha´Rajamím, lit Signos de Misericordia, que analiza el orden del alefato hebreo para la comprensión mística.

Sus dos hijos, Yitsjak y Shmuel, continuaron la obra del padre y del abuelo.