AZHAROT DE SH. IBN GABIROL

 Uno de los aspectos de l fiesta de Shavuot nos lleva a la poesía de Shlomo Ibn Gabirol para recordarnos que recibimos La Torá para algo.


  La fiesta de Shavuot, como sabemos, celebra el evento de la Entrega de La Torá -el eje de la vida judía en todas sus esferas- por lo cual es una fiesta de suma importancia (segunda peregrinación anual a Jerusalén) y , como tal, tiene una marcada liturgia sinagogal. Uno de esos aspectos se manifiesta en las Azharot -Exhortaciones- un género de poema litúrgico (piutím)  cuyo propósito es incitar al cumplimiento de las 613 mitzvot que se desprenden de La Torá. La gematría de la palabra hebrea azharot es exactamente 613.

  Aunque en prosa, en el s VI , en la academia talmúdica de Sura , r Amram ya habla de la necesidad de imprecar a la observación de las mitzvot,la primera noticia que tenemos de su antigüedad en tanto en verso nos la da el Sidur de Saadia Ha ´Gaón, a principios del S X d.e.c. y llega a su punto álgido con autores de la era rabínica de los Rishoním en Sefarad, como r Isaac ben Reuven ha´Bartseloni o la gloria de la lírica hebreo-teológica r Shlomo Ibn Gabirol. Abraham Ibn Ezra dijo un día que las Azharot eran como leer en voz alta las hierbas medicinales de un tratado de medicina : tales son sus virtudes. Ha´Rambán , en su Sefer Ha´ Mitzvot también se ocupa de ellas.

 Se cantan en la oración de musaf del Shabat anterior a Shavuot y en la diáspora sefardí se dividen en dos: las positivas el primer día, las negativas el segundo día. Así mismo hay una marcada tendencia a cantar en el occidente las de Bartseloni y en el oriente las de Gabirol. Un ejemplo de estas últimas lo tenemos en la voz del jasán David Siro, en Brooklyn, NY, con nosaj jalavi (Alepo)

Ibn Gabirol escribió sus mejores Azaharot en su juventud, recién llegado a la culturalmente eferevescente Zaragoza del S XI. Su métrica se conforma con 25 estrofas de cuatro versos en los que la última palabra de cada uno es la primera del siguiente ; y además, utiliza los clásicos recursos estilísticos del arte paytánico, como por ejemplo que el primer signo hebreo de cada verso esté en orden del alefato excepto en las tres últimas estrofas, que son el colofón.

A continuación el preçambilo, o reshut:

Sulamita,  la morena, vanagloriandose entre las doncellas.
Desde lejos te llamé, ¿por qué te desvaneces?
Preséntate ¡oh princesa!, novilla dechada de hermosura,
y la señora de la casa distribuirá el botín.
El botín y el esclavo en tus brazos serán depositados.
Gloriosa es la princesa que eternamente reina.
El invierno ha pasado, la lluvia cesó y desapareció.
Zarcillos de oro haremos para ti.
Para ti reservé la base de los escabeles.
En su favor creé cielos y tierra.
Desde los orígenes la ley de las delicias se hallaba en ella,
cuando no existían, aun, las fuentes en aguas pródigas.
Aguas destilaron los cielos el día que deambulé por el desierto;
al heredar la verdad, junto a mí se hallaba como un discípulo.
Entre truenos y relámpagos se desplomarán los montes Basan y Salman.
El rumor de sus palabras es como el rugido de una multitud.

A continuación , una traducción al castellano de las Azharot de Ibn Gabirol: