BOJORETA, PIONERA DEL FEMINISMO SEFARDÍ

Laura Papo, escritora de poemas, ensayos y obras de teatro que firmaba bajo el pseudónimo de Bohoreta, fue pionera de la emancipación femenina en la comunidad sefardí, que defendió escribiendo en ladino.


Laura, antes de ser Laura, se llamaba Luna –Luna Levi- y fue a nacer en Sarajevo,  el 15 de marzo de 1891. Se cambió el nombre cuando su familia, por negocios, se instaló en Istanbul y ella empezó a estudiar en la Alliance Israélite Universelle. Luego, de casada, pasó a llamarse Laura Papo. Pero todo lo que escribió lo firmó como Bojoreta. Ser una mujer judía es lo que tiene: que eres errante, vagas de lengua en lengua, de país en país y hasta de nombre en nombre, sin dejar de ser tú misma. Bojoreta es un término ladino, femenino del hebreo bajúr (chico)

Hija de Iuda Levi, comerciante, y de Ester –emigrados a Estanbúl en 1900 con siete criaturas. Ocho años más tarde de aquel vagar, regresaron a Sarajevo y Laura Luna, para ayudar a su no muy boyante familia, empezó a dar clases de francés, piano, alemán y latín. Además, con sus hermanas, Nina, Clara y Blanca, abrió en Sarajevo una sombrería: “Chapeau Chic Parisien” Pero esto sólo era una estación del viaje.

A ella lo que le gustaba era recopilar antiguas romanzas, cuentos y tradiciones del folclor sefardí. De hecho, con sólo 19 años, fue una informante de D. Ramón Menéndez Pidal, en su labor de editar el Romancero Español. Y en 1916 llegó el punto de inflexión: en el Bosnia Post, y en alemán, aparece un artículo de Jelica Bernadzikowska Belović sobre las mujeres eslavas del sur en la política,  donde se presenta a la mujer sefardí como algo nada sofisticado y dependiente de un antiguo sistema patriarcal. A la semana siguiente publicó una contrarespuesta en el mismo diario, también en alemán, con el título “Die Spanolische” (“La española”)

Poco tiempo después se casó con Daniel Papo y pronto tuvo su primer hijo, León. Y luego el segundo, Bar Kojba. Pero Daniel, probablemente por consecuencias del sufrimiento de la Primera Guerra Mundial, pronto empezó a tener mala salud mental y tuvieron que internarlo en un psquiátrico. Laura, con 28 años, se quedó sola con dos niños y se entregó en cuerpo y alma a criarlos, así como a cuidar de sus familiares, sin olvidar cultivarse, leer y escribir.

 1924: Avram Romano Buki publica un cuento, una conversación entre dos vecinas, Lea y Bojoreta, de donde tomó su pseudónimo. Laura se indignó mucho con la perspectiva de Lea, que sostiene que las escuelas estropean a las mujeres jóvenes, que prefieren ser educadas antes que agradar a sus maridos, sin saber ni planchar, ni cocinar, ni lavar la ropa, ni coser . Al siguiente número, aparece un artículo suyo titulado “Mujeres” , firmado como Bojoreta y por primera vez en ladino. Es como el ideario de toda su carrera literaria.
He mi Buki, un tiempo kuando una mužer de merkader enđojada de perlas de tabakas i de mašalas kedava bivda kon5-6 kriaturas, le tokava mi Buki de lan oče a la minjana jerse por las kuzinas i basinas del mundo. Oj grasjas al Dio non esansina, los pustos ladrios, la salvan de tragedia semežante. Seemplea ake pover, se eča a la merkansija, gana su pan, loimportante es ke keda en elemento!El es seražero, ea es kuzindera i lavorando todos dos akomodanl’egsistensia, i non sufren. Non savez Buk ike oj non abasta unganador. La vida es kara i muj apenada“!

Después escribió “La mujer sefardita en Bosnia” , donde trata de conciliar los valores de la mujer tradicional con las exigencias de la vida moderna. Y obras de teatro donde ejemplarizaba situaciones para que las mujeres aprendieran a desenvolverse en el mundo que les había tocado vivir.

En el año 2015, con motivo de la celebración de los 450 años de la llegada de los sefardíes a Bosnia – Herzegovina, la embajada española en Sarajevo, en colaboración con el Archivo Histórico de Sarajevo y la Facultad de Filosofía de la Universidad de Sarajevo, presentaron el libro “Los manuscritos de Laura Papo, Bojoreta”

Bohoreta murió en un hospital en 1942, sin saber que los nazis habían asesinado a sus dos hijos durante la deportación al campo de concentración de Jasenovac. A su entierro sólo asistió una persona: su hermana Nina.

Ese mismo año nació su sobrina -hija de Blanca- Gordana Kuić , novelista que escribió sobre su tía, “La Leyenda de Luna Levi” o su gran éxito “La esencia de la lluvia en los Balcanes” , Editorial Funanbulista, 2015, donde se novela toda la historia de la familia.