Una de las figuras clave en los estudios sefardíes internacionales, con toda una vida dedicada al estudio de la literatura y la lengua de los hijos de Sefarad.
Los Sephiha, que durante generaciones habían vivido en Constantinopla tras las expulsión de Castilla y Aragón, abandonaron Kosta al acabar la Primera Guerra Mundial (es decir, al desmoronarse el Imperio Otomano) y se radicaron en Bruselas, Bélgica, en 1919, buscando una nueva vida. Allí será donde el 26 de enero de 1923 nacerá su hijo, Jaïm Vidal. Su padre, David Nissim Sephiha, y su madre, Esther Eskenazi, eran restauradores de alfombras y fueron padres seis hijos.
Primero estudió en una escuela secundaria francófona y aprendió varios idiomas. Luego comenzó a estudiar agronomía pero en noviembre de 1941 fue expulsado de su instituto por ser judío. Luego continuó sus estudios en un centro de aprendizaje de horticultura creado por la Asociación de Judíos de Bélgica y dirigido por Haroun Tazieff .
Mientras estudiaba clandestinamente en la Universidad Libre de Bruselas , fue detenido el primero de marzo de y deportado a Auschwitz-Birkenau el ; regresa el 28 de abril de 1945, después de haber participado en la marcha de la muerte. Su padre no tuvo esa suerte: murió asesinado en el campo de Dachau el 10 de mayo de 1945. Su madre y dos de sus hermanas fueron deportadas al campo de Ravensbrück. En tanto que ciudadanas turcas, las tres mujeres fueron trasladadas por los nazis al final de de Ravensbrück a Moda, Turquía. Allí permanecieron bajo arresto domiciliario hasta finales de 1945, tras lo cual regresaron a la capital belga.
Como hiciera Primo Levi, otro superviviente sefardí de la Shoá, al regresar a Bruselas, Jaim empezó a estudiar química, que luego abandona y decide estudiar Lingüística, Literatura Española y Portuguesa, en La Sorbona, París, aunque en 1948 se trasladó a la localidad francesa de Ruán. Pero en 1950 sufriría un golpe terrible: la muerte de su madre. La conmoción de esta pérdida surtirá un efecto, una reacción casi química: se empezó a interesar por el pasado de la familia, sus raíces sefardíes, el orbe del sefardismo entero.
En 1977, se publicó uno de sus libros más conocidos, «L’Agonie des Judéo-Espagnols». Agonía, en este caso, se usa en el sentido griego del término, es decir, en el sentido de «lucha» (agon). Ese mismo año, Séphiha publica dos tesis relacionadas con el ladino, término que él usa para diferenciarlo del yudesmo, el judeo-español vernáculo. Un ejemplo resumido de sus tesis: AQUÍ
En 1979, creó la asociación Vidas Largas , dedicada a la defensa y promoción de la lengua y la cultura judeo-española.
En 1981 empezó a trabajar en la cátedra de Lingüística Española de La Sorbona, y en 1984 fue fundador y titular de la primera cátedra de judeo-español en esa misma universidad, creada ex profeso para él. Ocupará ese cargo hasta el día en que se jubila, en 1991.
En 2007 depositó parte de su biblioteca y archivos en el Museo del Holocausto de Washington para honrar el nombre de su padre, asesinado en Dachau.
Finalmente en 2015, hizo un balance de su vida personal y científica en «Mi vida para el judeoespañol», un libro que recopila entrevistas a su hijo Dominique Vidal , periodista, filósofo e historiador de Le Monde Diplomatique .
Jaim Vidal falleció el 18 de diciembre de 2019, z ´´ l.
Bendicho su recodro
Entre su obra, de gran magnitud en todos los sentidos, destacan
- Intensidad en judeoespañol, Consejo Científico de Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la UER , 1977
- Ladino (calco judeoespañol): estructura y evolución de una lengua litúrgica , París, ed. Vidas Largas, 1982
- Judeoespañol , ed. Acuerdo, col. Lenguas en peligro, París , 1986
- Cuentos judeoespañoles, De la miel a la hiel , ed. Bibliophane, París , 1991
- Sefardíes ayer y hoy (con Richard Aaiún ), ed. Liana Levi, 1992
- La vida en hebreo y ladino, PUF, 1993
- Diccionario francés-judeo-español, L’Asiathèque, 1998
- Mi vida por el judeoespañol, La lengua de mi madre, ed. La orilla del agua, 2015
Pero para como lo importante de su existencia fue la voz, la voz de los sefardíes, lo mejor es escuchar sus propias palabras.

