ISAAC BENAYON SABA

Historia de uno de los judíos más notables de Manaos, Brasil.


En el estado brasileño de Pará, puerta de entrada al Amazonas, se encuentra la ciudad de Belem, donde en el S XIX un grupo de sefardíes de Marruecos fundaron una sinagoga llamada Shaar Ha´Shamáim, Las Puertas del Cielo. En torno a esta sinagoga se fundó una comunidad  que todavía pervive. Y dentro de esa comunidad,  el 12 de frebrero de 1912, Primo Saba y su esposa, Fortuna Benayon, serán padres de un niño -el tercero de su prole- al que llamaron Isaac. Primo era el hijo de unos inmigrantes de Cametá, en el interior del estado de Pará; los Saba son descendientes de Abraham Saba, rabino nacido en Castilla en 1440, pupilo de Moshé de León que pasó con el Decreto de Granada primero a Oporto y Lisboa y, después, a Marruecos.

 Los padres de Isaac se mudaron a Manaos cuando el matrimonio de su hermana mayor. Isaac, que entonces sólo tenía doce años (1926) comenzó a trabajar en la empresa de su cuñado. Dejó los estudios en el segundo año de la primaria para poder trabajar. Pero como le gustaba leer en sus ratos libres, adquirió por sí mismo cultura general.

 En 1942 se casó con un prima, Irene, con la que tuvo cinco hijos. Además, tuvo a su vera durante toda su vida a su sobrino Mois Benarrós, su mano derecha en los negocios familiares.

Sabbá fundó la firma IB Sabbá, dedicada al mundo de la exportación; luego cambió el nombre a IB Sabbá & Cia. Ltda. Su empresa de mayor éxito fue  Petróleo Sabbá,  que fundó con la participación de su sobrino Moyses Israel. Paralelamente levatnaron más de 42 empresas para manufacturar yute, piel de cocodrilo, distribuidoras de gasolina, exportaciones, etc.  Durante la Segunda Guerra Mundial su nombre representaba el 64% del comercio del caucho en la Amazonia, a través de otras dos empresas que surcaban todo el Amazonas.

Su filantropía dejó mucha huella: fundó el Hospital de Manaos, que aún sigue siendo de gran importancia; fue el garante de la compañía eléctrica, pagando de su bolsillo los sueldos de los empleados y poniendo toda su tecnología, gratuitamente, a disposición de la compañía eléctrica. Además ayudó a fundar el Banco BEA, el banco nacional de Amazonia, al cual prestó efectivos en numerosas ocasiones para que no colapsara. Magazines internacionales como «Time» le llamaban «El rey del Amazonas»

Como miembro notable de la comunidad judía de Manaos, fue el principal donante del dinero, junto a Samuel Benchimol,  para la construcción de la sinagoga llamada beit Yaakob-Rabi Meir, inaugurada en 1962.

Falleció en marzo de 2019 en el hospital sirio-libanés de Sao Paulo a causa de un neumonía.